11
Nov
08

Palabras sobre la muerte

Ilustración de Oswaldo Valdovinos

Ilustración de Oswaldo Valdovinos ©

 

 

Palabras sobre la muerte

Por: Sergio Martínez Estrada

 

El sentido de la vida varía, de acuerdo con lo que el hombre piense de la muerte, ya que puede considerarla como un fin definitivo (”polvo somos”) o puede admitir algún tipo de inmortalidad anímica.

 

La muerte ocasiona que la fuerza vital abandone el cuerpo, con lo cual el alma también se separa de la “envoltura física”. Para el vivo, la fuerza vital sucumbe, pero en la muerte sigue funcionando en conexión con el alma. La fuerza vital que movía al cuerpo en vida hace que el alma “viva”, se mueva y actúe.

 

La muerte es un tema muy recurrente en la literatura universal, de hecho, se conoce la muerte por la experiencia de ver morir a otros seres humanos. Ya decía Séneca: “Podemos sentir y conocer la pérdida de un hijo, la de la fortuna, etc. No podemos sentir nuestra propia muerte porque instantáneamente, en el mismo momento de ocurrir, ella nos hace insensibles a todo. Es absurdo el temor por lo que, cuando ocurra, no lo podremos ya sentir” (Epístola a Lucilio”, XXX).

 

Basta citar a dos historia que ilustran diferentes puntos de vista respecto a este tema:  “Hamlet” de William Shakespeare y “Candide” de Francois Voltaire. Shakespeare nos presenta un personaje cuya vida es totalmente interrumpida y, por todas las formas, destruida por la muerte. Desde el principio de la historia Hamlet es forzado a tratar con la muerte. En contraste Voltaire la mira de una manera completamente diferente a través del tema de la resurrección. Con “Candide”, vemos como la muerte tiene duramente un impacto en los personajes y como esta noción es enfatizada a través de la resurrección de Pangloss, Cunegonde y su hermano el Barón.

 

En México pareciera que las imágenes de Guadalupe Posada acompañaran siempre a  López Velarde quien crea  una visión sombría sobre el conflicto entre el deseo y la fe.

Villaurrutia nos comparte sus juegos de palabras y los espacios vacíos son el resultado de una inteligencia ligada íntimamente a la emoción; los ecos que aparecen en ello, son la reverberación de un diálogo íntimo con la muerte que se manifiesta, sobre todo, en sus poemas “Nostalgia de la muerte” (1938) y “Décima muerte” (1941).

 

Es posible reconocer el concepto de muerte que permea en la obra poética de Villaurrutia, los vasos comunicantes que la vinculan con otros poetas de su generación, que también abordaron el tema de la muerte en sus escritos, como Gorostiza, Cuesta y Ortiz de Montellano, con una construcción formal precisa, la voz desnuda, los rostros sucesivos de una muerte que se torna duda, ánima festiva, umbral o estado de oportunidad para la reflexión sobre uno mismo.

 

José Gorostiza la hace omnipresente y omnipotente, instantánea, donde la inteligencia produce estelas visuales acompañadas de una soledad abrasiva, en su poema “Muerte sin fin”, donde el lenguaje conspira en contra de sí y sus representaciones:

“¡Sí, es azul! ¡Tiene que ser azul! Un coagulado azul de lontananza,un circundante amor de la criatura,en donde el ojo de agua de su cuerpo que mana en lentas ondas de estatura entre fiebres y llagas; en donde el río hostil de su conciencia¡ agua fofa, mordiente, que se tira,ay, incapaz de cohesión al suelo! en donde el brusco andar de la criatura amortigua su enojo, se redondea como una cifra generosa, se pone en pie, veraz, como una estatua.¿Qué puede ser —si no— si un vaso no?”

 

Jaime Sabines se refirió a la muerte en el ejercicio de la poesía, un oficio impúdico donde “El poeta es un aspirante a santo desnudo, es un tratante de la heroicidad, es un hombre vendido gratuitamente”. El amor a la poesía lo heredó Jaime Sabines de su madre, ella, quien le contó que lloró en su vientre, y gracias a ella, desde muy pequeño fue un magnífico declamador. Su padre, Julio, el mayor Sabines, era un hombre bueno y a la vez terrible como el mar. El lo influyó en su vida, le enseñó que el trabajo se gana con sudor y además le fomentó el gusto por la cultura oral. Precisamente uno de los poemas más sentidos es “Algo sobre la muerte del Mayor Sabines”. “Todo el poema —rememora el poeta— se hizo con llanto, con sangre. Es un poema del que no me gusta hablar porque es puro dolor, desgarramiento, impotencia ante la muerte…”. Poema donde habita la soledad, la muerte, el amor, la angustia existencial y el dolor.

 

En 1966 murió su madre, Doña Luz, al cabo de unos meses le escribió; buscó hacer un canto tierno, librarse de tantas muertes. Sin embargo, al final descubrió que “ante la muerte lo único que se tiene es la cabeza rota, las manos vacías, ante la muerte el poema no existe”. “Doña Luz”, que forma parte del libro “Maltiempo” (1972), no deja de ser una reflexión filosófica ante la vida. Además, el libro habla de la cotidianidad, del cadáver de su gato, del viaje a la luna, del ‘68. No se trata de poesía de intensidad sino de ideas, trucos, inteligencia y malicia poética.

 

Los románticos se sienten inclinados por la temática necrofílica. Es el tema de las noches, de los sepulcros, de la aspiración a lo infinito, puesto que la muerte es el camino para alcanzarlo.

 

La vida para los románticos no es un bien, sino un mal. El alma romántica es un alma atormentada, triste, moralmente enferma, en busca de un ideal inalcanzable, de un sueño irrealizable. Todo está envuelto en un pesimismo. Al amor se le opone el desamor, la tragedia del desencanto, al amor lo carcome incluso tanto amor. La riqueza es una desavenencia, la duda y el misterio invade el alma que no pude ver el horizonte,”el dolor de vivir”, una angustiosa melancolía, incontrolable desesperación se sitúan en el corazón. El siglo tuvo su nombre: Fastidio universal.

 

Bastante distinta es la postura que toman realistas y naturalistas ante la muerte; por un lado, la ven como un aspecto biológico (sobre todo, los naturalistas) y no le prestan atención por sí misma, puesto que al escritor realista y naturalista, lo que le interesa es mezclarse con la gente; pisar la calle, frecuentar todos los ambientes, saber qué es lo que piensan y opinan sus criaturas, pero siempre en vida, aunque la muerte sea el punto final de algunas de las grandes obras de esta época. Las novelas realistas tienen un principio, un desarrollo y un final, como los seres vivos, crecen, se reproducen y mueren. La característica de estas obras es su absoluta fidelidad a la realidad. No hay notas exageradas, ni melodramáticas, no se cargan las tintas de sensibilidad, sino que se acude a aquello que un lector pueda aceptar y comprender, sin necesidad de acudir a paisajes quiméricos, ni a angustias del alma.

 

En el S. XX no es el muerto quien más importa, sino los vivos. El dolor que causa en los que se quedan, las sensaciones que provoca, los pensamientos, etc. Con ello el lector se identifica mejor con esa acción ya que, a nosotros todavía no nos interesa saber cómo será nuestra muerte, sino cómo encajar la muerte de los demás e incluso, aprender a mentalizarnos de ese hecho pero desde la experiencia de los demás, porque la muerte, por desgracia, no es una experiencia de la que nadie haya podido hablar, al menos de la propia.

 

Aunque es cierto que en todos los tiempos se busca la armonía, el equilibrio con la madre naturaleza y la unión con dios, otros en cambio, buscarán sobre todo la satisfacción del propio ego, la separación del ser humano de la naturaleza y la unión con un dios que represente únicamente sus apetencias materiales y carnales, o sea, buscará al diablo como vía metafísica de aprendizaje del mundo en el que vive.

 

Borges nos recuerda que la literatura tiene innumerables versiones acerca de la muerte. Entre los poemas de “Los Conjurados” hay dos, en los que se dirige a Maurice Abramowicz, aquél remoto compañero del colegio secundario. Y en uno de ellos le dice: “Durante la primera guerra, mientras se mataban los hombres, soñamos los dos sueños que se llamaron Laforgue y Baudelaire. Descubrimos las cosas que descubren todos los jóvenes: el ignorante amor, la ironía, el anhelo de ser Raskolnikov o el príncipe Hamlet, las palabras y los ponientes”.

 

 

11
Nov
08

Idea de la muerte en México

Idea de la muerte en México

Idea de la muerte en México

 

 

 

 

 

Idea de la muerte en México

Claudio Lomnitz

Fondo de Cultura Económica, 2006

 

Idea de la muerte en México es la primera historia social, cultural y política de la muerte en una nación que hizo de ella su símbolo tutelar. Mediante el examen de la historia y del símbolo de la muerte, el innovador estudio del antropólogo Claudio Lomnitz marca un hilo en la comprensión del rico y singular empleo que hacen los mexicanos de la imaginería de la muerte.

A diferencia de los europeos y estadounidenses contemporáneos, cuya negación de la muerte impregna sus culturas, el pueblo mexicano muestra y cultiva una familiaridad jovial, una intimidad que se ha convertido en piedra angular de su identidad nacional.

En este libro, Claudio Lomnitz, cual moderno Virgilio, nos guía en compañía de los muertos y la Muerte en un recorrido que va de la España medieval a la América precolombina; del México colonial al independiente, pasando por el reformista, el revolucionario y el institucional; del México actual a la Europa y los Estados Unidos contemporáneos; de la “buena muerte” a la Santa Muerte. Todo ello para mostrarnos el origen, el significado y la importancia de los vivos y los muertos en nuestro país.

 

 

08
Nov
08

Técnicas actorales

 

 

Ricardo Castelan

Fotografia: Ricardo Castelan

Técnicas actorales

 

Por: María Teresa Adalid

 

Eugenio Barba comenzó a emitir su hipótesis acerca de la Antropología Teatral aproximadamente en el año 1979. De acuerdo a la definición académica que maneja el teatrólogo Luis Masgrau, participante activo del laboratorio de investigación ISTA (International School of Theatre Anthropology), la antropología teatral se entiende como: “El estudio de cómo se comporta el ser humano en una situación de representación organizada”.

 

Simplificando esta definición, se trata de una disciplina que toma como objeto de estudio al actor para entender la mecánica y explorar su trabajo interno, reconociendo la sensibilidad y diversas particularidades que se encauzan con la técnica, consiguiendo resultados expresivos sobre la escena. A este nivel, donde se estudia el proceso y no el resultado, Barba le llamó “Pre-expresividad” y al resultado de toda la construcción, “Expresividad”. Para su claro entendimiento tomó como modelo la estructura de organización de la física y biología que se dividen en categorías, para hacer lo mismo con el trabajo del actor, ubicarlo en niveles y principios.

 

La antropología teatral busca los puntos en común entre los actores que provienen de distintas tradiciones y con personalidad diferente en su etapa de proceso porque considera que en este nivel pueden ser fácilmente comparables. Los rasgos comunes y que han sido identificados son: 1.-Cómo moderar la energía, 2.-Dilatar la presencia escénica, (proyectar) 3.-Retener la atención del espectador, 4.-Fundir lo físico y elemental en una sola realidad orgánica 5.-Capacidad de repetir los resultados. Cinco puntos que son equivalentes a pesar de ser distintos, acorde con lo comentado en alguna ocasión por Masgrau.

 

La técnica del actor es una realidad que el espectador no observa, esto quiere decir que el público no se percata del proceso y atiende sólo el resultado en la escena, si por alguna circunstancia la técnica se vuelve palpable para el espectador, es un indicativo que el actor no domina lo suficientemente su oficio. También cabe mencionar el hecho ‘vivo’ del actor de teatro que es diferente al actor de cine donde intervienen factores como el corte, edición y repetición de escenas.

 

A lo largo de la historia muchos maestros y teóricos han experimentado, propuesto, desarrollado, copiado algunos modelos y figuras de la técnica utilizada por los actores.

Algunos de los individuos que han marcado pauta en los registros de la historia del teatro se encuentran, Stanislavsky, (1863-1938) con su trabajo emotivo, Decroux, (1898-1991) y la mima corporal; Lecoq,(1921-1999) teatro físico, mima; Meyerhold, (1874-1940) con la biomecánica, el principio de equilibrio y contraposición; Copeau, (1879-1949) y la pedagogía teatral; Grotowski (1933-1999) el teatro laboratorio; Craig (1872- 1966) la teoría de la supermarioneta; Artaud (1896-1948) teatro de la crueldad y del rigor escénico, por mencionar algunos. Meyerhold fue perseguido por Joseph Stalin que atacó todo el arte de vanguardia y experimentación considerándolo dañino para el régimen, lo que limitó la difusión de la biomecánica, la que años después se trató de entender y recrear a través de una serie de fotografías.

 

Todas estas técnicas han sido campo fértil para actores, directores, dramaturgos, psicólogos porque sobresale el término de “pedagogía actoral”, ejercicios específicos para formar actores. Y si bien, la mayoría de esas técnicas se basan en las características de la tradición oriental, la que sedujo a muchos de estos estudiosos por su complejidad, equilibrio, manejo de energía, precisión, manejo del tiempo y espacio, (al igual que en otras culturas seguramente existe algo similar, pero que quizá se perdió y no quede registro de ello) también está presente la influencia de la Comedia del arte, el circo, cabaret, pantomima, entre otras, lo que hay que destacar es la inspiración para reescribir, copiar, o inventar algo similar en occidente.

 

Gracias a que estos estudiosos del teatro dejaron material como testimonio de sus métodos de experimentación, ejercicios y obsesiones, hoy se pueden estudiar estas técnicas, su evolución e importancia para que finalmente cada quien vuelva a refutar las propuestas, proponga o compagine con alguna idea para erigir un camino propio. Lo esencial es compartir el conocimiento para asegurar su desarrollo, difusión y preservación.

 

 

 

 

 

 

08
Nov
08

Turismo y Cultura

Turismo y cultura

 

Méjico recibe anualmente en torno a 22.000.000 de turistas, de los cuales el 85%, son norteamericanos y canadienses. El turismo supone el segundo ingreso más importante, después del petróleo, unos quince mil millones de dólares.

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

 

En artículo anterior hemos hablado de Termatalia, la Feria del Agua y de las termas, que viene celebrándose cada año en Orense (España) y de la representación de Méjico, en esta feria, el pasado año fue el Estado de Guadalajara y este año ha ido en representación del país, el Estado de Guanajuato, a cuyo frente se encontraba el Lic. Jorge A. Lerma Nava, con quien me cupo el placer de departir sobre diversos aspectos, plenos de interés, tanto a nivel nacional, como internacional.

 

El Subsecretario, tuvo intervenciones presentando al Estado de Guanajuato, nos explicaba que la política de Turismo mejicano se basó en “Sol y playa”, pero no es lo único que puede ofrecer tan hermoso e interesante país como es Méjico. No todos los turistas europeos están dispuestos a “cruzar el charco”, sólo para tomar sol y playa, ya que España, Italia, todo el Norte de África, Turquía y otros países de oriente lo ofrecen también a menor distancia y coste de viaje.

 

 Méjico, debe de cambiar el ‘chip’, hemos de ofrecer también turismo culto: arqueología, historia, etnología, paisajes, ecoturismo, senderismo, deportes alternativos, parapente, ala delta, observación de estrellas, etc., evidentemente termalismo, somos uno de los países con más lugares termales del mundo, especialmente el estado de Guanajuato” comenta Jorge A. Lerma.

 

¿Se prevé alguna actuación Hotelera especial?

 

 Tenemos magníficas haciendas, algunas abandonadas o medio abandonadas que pueden ser transformadas en Paradores, al estilo español, donde los españoles se van a encontrar en casa.

 

¿En los nuevos planes se tiene en cuenta la historia de Méjico?

 

No es que estemos en contra del turismo de sol y playa, pero podemos ofrecer otros aspectos más culturales e interesantes, que no se han potenciado adecuadamente y estamos dispuestos ha hacerlo. La empresa Philips nos está iluminando gratuitamente los monumentos más destacados de la región, ya lo ha hecho en ocho estados

 

¿Hay alguna propuesta concreta para el termalismo?

 

 Tenemos trescientas fuentes termales en todo el país, solamente en Guanajuato hay setenta y tres, todas ellas están dedicadas a parques temáticos y recreo, no como talasoterapia y salud. Mi viaje a España y a Termatalia está muy relacionado con tomar ejemplo de los centros tan bien equipados que hay en España y especialmente en Galicia, para poder cambiar el concepto y aplicar nuestras energías a la salud, con curas de agua. Hemos de crear balnearios para las personas dela tercera edad, que están poco cuidadas y es algo que podemos ofrecerles

 

¿Méjico tiene suficientes técnicos?

 

No. Méjico debe crear nuevas carreras relacionadas con la salud y el turismo. Se han de hacer campañas para prevenir enfermedades, como el estrés que padecemos la mayoría de los habitantes de las grandes ciudades.

Le he pedido colaboración al Presidente de la Cámara de Comercio de Orense y asesoría, para poder encauzar a los 55.000.000 de posibles turistas internos que tenemos en el país, se están moviendo continuamente a lo largo de toda la Nación, los cuales dejan unos sesenta mil millones de dólares, una gran cantidad de dinero. Tenemos un importante efectivo humano, potenciales clientes para esas instalaciones nuevas que deseo poder poner en marcha cuanto antes, para poderles proporcionar nuevos y atractivos servicios de talasoterapia, de salud y turismo culto

 

¿Tiene previsto algún plan para las diferentes etnias autóctonas?

 

Estamos en ello, soy consciente de las variadas culturas que enriquecen nuestro acervo y el de la humanidad, no se deben perder. Se han de potenciar para que gentes de otros lugares y países conozcan sus costumbres, gastronomía y tradiciones, todas tienen su propio y rico folklore, construcciones, historia y conocimientos poco divulgados, es una de mis prioridades. A eso me podéis ayudar, para divulgar sus poco conocidas culturas, casi mantenidas en secreto

 

¿Hay algo previsto de interés general?

 

 Si. Estamos preparando uno de los mayores eventos turísticos del Mundo, la EXPOBICENTENARIO, en una enorme área de cien hectáreas, en la cual esperamos haya unos 12.000.000 de visitantes. Como comprenderás es una enorme cantidad de gente que necesita ser tratada como se merecen y se han de cubrir todas sus necesidades: restaurantes, albergues, hoteles, bares, etc. Supone un enorme esfuerzo, pero será el evento más importante para Méjico y Guanajuato para el 2010.

 

Con esta plática nos hemos enterado de muchos aspectos importantes, tanto para el turismo como para los inversionistas, todos sus proyectos requieren de grandes movimientos de capital, que seguro encontrará eco, tanto en Méjico como fuera del país, lo que ofrece son valores tangibles y reales, valores que no pasan nunca: cultura, salud y naturaleza, con sus consiguientes necesidades en  infraestructuras turísticas adecuadas y no contaminantes, respetuosas con el medio ambiente y las poblaciones del entorno. La atracción de millones de personas a su interesante región producirá grandes movimientos de capital y atraerá a numerosos turistas nacionales y de todo el mundo.

 

Toda esta larga conversación la mantuvimos en comedores, entre cenas, a ratos y en un viaje que compartimos desde Orense a La Coruña, mientras los demás contemplaban el hermoso paisaje gallego, nosotros departíamos de asiento a asiento, tomando notas entre bache y bache, mientras el sol caía al ocaso entre nubes que presagiaban lluvia, hasta que la llegada al restaurante, donde habíamos de cenar.

 

Por lo que se ve Guanajuato tiene mucho que ofrecer, aunque para enterarme bien, haya tenido que viajar a Orense, a la verde Galicia, donde el encuentro gratificante con Jorge A. Lerma, a través de su palabra fluida y por unas horas, me ha permitido tener un nuevo amigo y trasladarme idealmente a esa hermosa tierra mejicana, que espero conocer pronto.

 

08
Nov
08

La miglioria della morte

 

 

Leonardo Casas/CUARTOSCURO.COM

Leonardo Casas/CUARTOSCURO.COM

Por: Erik García Muñoz

El médico sueco Axel Munthe, autor de La historia de San Michele, describió acusadamente hace más de 100 años un fenómeno que aún intriga al pensamiento del ser humano actual: una moribunda mujer anacaprense, víctima de la terrible tuberculosis que parecía no tener cura en aquella época en la cual no había antifímicos y que fue descrita como el mal del siglo XIX, comenzó a mostrar señales de mejoría clínica y psicológica momentos antes de su muerte.

Este fenómeno fue llamado por uno de los parientes de la enferma como la miglioria della morte y, pese a que ha pasado más de un siglo desde aquella descripción, es un tema que aún hoy en día se comenta constantemente en los pasillos de hospitales y en los cuartos donde residen los moribundos.

¿Qué médico no podría contar la experiencia de ver mejorar a un paciente antes de morir? O tal vez usted, lector de Sábado, haya sido testigo de este particular acontecimiento.

El fenómeno se describe en obras literarias de todas las épocas y regiones pues es la muerte un fenómeno que por su naturaleza obligatoria e irrefutable, inspira la imaginación dándole tintes mágico-supersticiosos, religiosos y hasta científicos. La literatura es un medio de comunicar por medio de la palabra escrita la interpretación de la naturaleza por el hombre observador y, por eso, siempre ha habido textos que conmemoran y mitifican la muerte, le dan un valor sentimental o simplemente la describen.

Así es como se puede leer que los héroes troyanos gemían sus últimos gritos de pasión después de ser traspasados por los filosos hierros aqueos, como lo sucedido con Héctor y su mortal combate contra Aquiles relatado en La ilíada, de Homero: momentos antes de morir y ya atravesado su cuerpo por la divina espada de Aquiles, exclamó: “Te lo suplico, no me abandones a los perros. Entrégale mi cuerpo a mi padre”.

Otros autores geniales de la literatura universal no han sido ajenos a esto; Shakespeare, en su tragedia Romeo y Julieta, describe el suplicio de la joven Capuleto que al ver a su marido muerto se clava el puñal de Romeo en su cuerpo al tiempo que exclama: “¡… cúbrete aquí de herrumbre y dame muerte!”.

¿Y qué decir de la magna obra de Cervantes en literatura española? Alonso Quijano, cuerdo por fin y desdeñando sus anteriores hazañas como Don Quijote de la Mancha, en su lecho de muerte dicta el testamento donde le pide disculpas a Sancho, a su sobrina y al mismo Cervantes por sus locuras y disparates.

¿Qué pasa en los momentos antes de la muerte? ¿Por qué pareciera como si la gente instantes antes de morir puede mostrar su pasión o, por lo menos, un soplo de vida? En este punto, la ciencia ha tratado de resolver el y los conocimientos actuales de la neuroanatomía, neuroquímica y neurofisiología dan la pauta para la resolución del misterio o cuando menos una versión racional. El cerebro tiene estructuras formadas por núcleos neuronales cuya función radica precisamente en la captación y asimilación de estímulos clasificándolos como agradables o no placenteros y, gracias a dichos conglomerados de las células nerviosas –núcleos de recompensa y castigo- los seres humanos pueden discernir entre estímulos placenteros y los peligrosos o dañinos, algo primordial para la subsistencia.

No está demás señalar que esos núcleos forman parte de un sistema encargado de la conducta y la motivación denominado sistema límbico.

Dicho sistema es un conjunto de estructuras nerviosas cerebrales que controla los aspectos de la conducta, las emociones y la motivación y, de todas sus partes la más importante parece estar en el hipotálamo que es una aglomeración de núcleos que se encuentra, como su nombre lo dice, justamente por debajo del tálamo que a su vez se sitúa cerca de la línea media del cerebro.

Además, el hipotálamo es el centro regulador de la secreción de hormonas y de ciertas actividades involuntarias –vegetativas- del cuerpo humano, como la regulación de la temperatura, cantidad de líquido, frecuencia cardíaca, presión arterial y del hambre.

Fácilmente se puede relacionar el porqué ciertos estímulos emocionales como el miedo, la cólera o el deseo sexual se relacionan con mecanismos vegetativos como la sudoración y el aumento de la frecuencia cardíaca, entre otros en los cuales el sistema límbico parece fungir un papel importante en la conducta emotiva de miedo o aceptación a la muerte y las respuestas endocrinas y de motivación que estos estímulos generan a través de sus interconexiones con la corteza cerebral.

Una de las claves pudiera encontrarse en los neuropéptidos –sustancias cerebrales- llamadas endorfinas, que actúan sobre los centros de placer del cerebro en receptores específicos.

Estos péptidos, junto con otros opioides (llamados así por su semejanza con la molécula de la morfina, un derivado del opio) han sido descritos como reguladores del placer y del dolor además de tener un rol importante en la actividad de la conducta; altas dosis de endorfina en el del cerebro demuestran que se disminuye la conducta pasiva del individuo llevándola al estado de euforia característico de los adictos al opio.

Las endorfinas se liberan secundarias al stress, tal como el miedo a morir o la sensación de muerte inminente, circunstancias que pueden generar inhibición del dolor y sentimientos de bienestar o euforia como los de los pacientes moribundos. De hecho, se han implicado en las denominadas experiencias cercanas a la muerte (NDE, por sus siglas en lengua inglesa) que son sensaciones placenteras o no placenteras, relacionadas con el cielo o el infierno en pacientes que se encontraban en sucesos cercanos a la muerte.

Pero, no obstante las implicaciones científicas y técnicas éstas son sólo conjeturas que no explican en su totalidad los procesos mencionados, aparte de que la investigación de esos sucesos seguirá siendo dificultosa por las implicaciones éticas y metodológicas que tienen los experimentos con pacientes moribundos.

En cambio, no hay duda de que la muerte continúa y continuará siendo siempre un misterio para el hombre, pues no parece haber ciencia que explique el qué sucede después de ella a pesar de que las fronteras de lo sobrenatural con lo natural han ido siendo superadas en el proceso de los siglos. Xavier Bichat, uno de los médicos más importantes para el conocimiento médico actual, escribió en su libro Recherches physiologiques sur la vie et la mort, publicado en 1800, que “suele buscarse en consideraciones abstractas la definición de vida; se le encontrará, creo, en esta noción general: la vida es el conjunto de las funciones que resisten a la muerte […] Es tal, en efecto, el medio de existencia de los cuerpos vivientes, que todo cuanto les rodea tiende a destruirlos”.

De ahí, que el considerar el pensamiento de muerte como parte de la propia existencia, y el hecho que cada uno de los sucesos relacionados con la muerte sea individual origina que los patrones de la conducta del ser humano -el único ser vivo capaz de reconocerse individual, pensante y mortal- sean distintos en cada uno de los hombres, de manera que no se puede generalizar sobre una reacción emotiva universal humana pero sí –siempre- de la existencia de alguna.

Sea el punto de vista que usted, señor lector, le quiera dar –filosófico, psicológico o biológico- la muerte siempre será un punto de fascinación para el ser humano y, por lo tanto, un conflicto que se verá relatado invariablemente en la obra literaria.

 

 

 

08
Nov
08

Un documental del maestro Werner Herzog

 

  

 

Encounters at the end of the world

Encounters at the end of the world

 

 

“Encounters at the end of the world”

Por Jorge Zavaleta Balarezo (Pittsburgh, Estados Unidos)

Werner Herzog es, a la vez, un cineasta extraño y ambicioso. Le gusta registrar en sus películas a personajes más allá de lo común, encabezando aventuras utópicas, que parecen no tener salida desde un principio. También se siente fascinado por la fuerza de la naturaleza, que no sólo sorprende y derrota al hombre, sino que constituye un espectáculo digno de contemplarse siempre con el mismo asombro.

Así, el director de cintas famosas y controversiales como “Aguirre, la ira de Dios”, “Fitzcarraldo” y “El enigma de Kaspar Hauser” nos entrega su más reciente obra, un viaje a la Antártida, a la manera de un documental, que simbólicamente dedica al conocido crítico de cine estadounidense Roger Ebert, famoso durante años por sus notas en el Chicago Sun – Times, por sus programas en televisión y por haber hecho una costumbre calificar las películas con los pulgares arriba o abajo.

En “Encounters at the end of the world”, Herzog sigue la expedición de científicos norteamericanos y europeos, que, instalados en el Polo Sur, realizan investigaciones y pasan sus días en ese ambiente tan lejano e inhóspito acercándose a sus misterios. El propio Herzog hace de narrador. Su voz en “off” nos va relatando, por ejemplo, esas inmersiones bajo el agua o los intentos por conservar a los pingüinos. En otros momentos, a manera de encuesta, el director y su camarógrafo se acercan a los personajes y los entrevistan o los sorprenden en ratos de entretenimiento, mirando películas en la computadora o haciendo gimnasia.

La riqueza de esta película que es, en sí misma, todo un espectáculo, radica no sólo en el gran desplazamiento e inversión que se ha hecho para producirla sino que, otra vez, en consonancia con esos patrones artísticos tan radicales de su autor, vuelve sobre esas odiseas a las que, tarde o temprano, parece estar destinado el hombre sobre la tierra.

Entonces, los nítidos y vibrantes colores del film capturan la esencia de los glaciares o las sorpresas que nos trae la fauna y la flora de la Antártida, se conjugan como partes de un “work in progress”, una empresa artística que se va haciendo ante nuestra vista, que se construye en base a solidaridad y no poco esfuerzo.

Al mismo tiempo, Herzog nos saca más de una sonrisa en situaciones que dejan de ser rigurosamente científicas o serias. Y no deja de presentar ciertas excentricidades o aficiones de los miembros de la expedición, como aquellos dos europeos que, guitarra en mano, intentan un concierto entre la inmensa nieve y el hielo.

Las escenas de “Encounters at the end of the world” son, por momentos, sublimes y subyugantes. La fina fotografía del filme nos permite acercarnos a ciertos tesoros de la naturaleza, a ver sus brillos y contrastes. Entonces, a la par que nos muestra otra de esas luchas imposibles, sin solución, Herzog está preocupado en llamar la atención sobre problemas puntuales, como el futuro de la Antártida y el calentamiento global.

La cinta se convierte en una manifestación encarecidamente humana, en una demostración que nuestro planeta merece mayor respeto y mayor atención. Tanto como un documental que bien puede servir para fines pedagógicos como la obra artística que se impone en todo momento, “Encounters at the end of the world” sorprende desde su vigorosa propuesta, sus imágenes exquisitas y una historia que, sin ser demasiado novedosa, sabemos agradecer.

08
Nov
08

El Gigante Gargantúa

 

El Gigante Gargantúa

El Gigante Gargantúa

 

 
 
 
 
 

 

Por: Sisi Casas
Los sinsabores de Gargantúa
Lo sorprendente casi siempre suele estar acompañado por una buena dosis de ingenio, buen humor y, sobre todo, creatividad al momento de aterrizar lo que se quiere decir y cómo se quiere decir, tarea nada fácil (si cabe hacer la acotación) pues lo complicado radica, precisamente, en lograr concretar un proyecto cuyas ambiciones están sustentadas en el plano de la fantasía y lo maravilloso. Y si a esto se agrega un elemento más, en este caso, el público infantil, la tarea entonces es doble. En este sentido la Compañía Divàdlo, creada en noviembre de 2003 por cuatro escenógrafos, ha llevado a cabo una serie de montajes en los que la propuesta escénica parte en sentido inverso del tradicional, es decir, la escenografía como punto inicial para la puesta en escena, más allá del texto y de la visión particular de un director. En este sentido, y bajo esta perspectiva, tiene en su haber varios montajes: una adaptación a la ópera Turandot, la obra Mictlán y sus destinos de la muerte, una adaptación de Hansel y Gretel, y recientemente El gigante Gargantúa, festín de dimensiones sobrehumanas, por mencionar algunas. Esta modalidad le ha permitido a la Compañía Divàdlo trabajar con diversos actores y directores, entre ellos Hayddé Boetto, quien destaca con su versión de Hansel y Gretel, hace más o menos como dos años, y es hasta el momento uno de los mejores montajes en los cinco años de vida de la compañía. Y si bien la propuesta escénica se basa principalmente en la cuestión escenográfica, no hay que dejar de lado el aspecto actoral, pues al fin y al cabo se trata de un proyecto conjunto en el que lo deseable es un equilibrio en todos sus aspectos, llámese música, actuación, escenografía y dirección.

En el caso de El gigante Gargantúa, festín de dimensiones sobrehumanas, puesta en escena basada en la novela de Francois Rabelais, con adaptación y dirección de escena de Mercedes de la Cruz y las actuaciones de Yanet Mirada, Juan Carlos Medellín, Alejandro Arce, Adriana Burgos, Fernando Gómez Pintel, hay dos aspectos diametralmente opuestos.

Por un lado, una escenografía espectacular, cuidada en la mayoría de sus detalles, que logra por sí sola crear un espacio lleno de fantasía y encanto, donde el ingenio y la creatividad son las constantes, aderezada, por supuesto, por un vestuario atractivo desde su concepción (los bocetos como parte del programa de mano es algo que se agradece pues no siempre se ve este proceso creativo) hasta su hechura, amén de la construcción de atractivos títeres y otros elementos escenográficos como libros pop-up (o tridimensionales) para recrear varios lugares de Europa y un dragón muy particular. En síntesis, un trabajo bien logrado desde el punto de vista escenográfico.

Pero por otro lado está la cuestión actoral, de dirección y adaptación. El problema inicial es cómo adaptar una obra literaria al lenguaje teatral. Hay varias opciones para hacerlo: lo más literal posible, en versión libre, con ciertas libertades creativas pero tratando de respetar la esencia del texto… en fin, la forma que se desee siempre y cuando no se pierda de vista que el lenguaje literario es uno y el teatral otro. Es decir, en uno el eje toral lo lleva la palabra escrita y en el otro la acción. De ahí que resulte un tanto pesada esta adaptación al estar llena de elementos superfluos para la escena (sobre todo datos y datos y más datos), que si bien esenciales en la novela para retratar al hombre renacentista, en la puesta en escena resultan de una densidad abrumadora, a tal grado que uno no sabe bien a bien cómo se llega a tal o cual pasaje y qué pasó en el trayecto. A esto habrá que sumarle escenas, como la pelea de los panaderos, por ejemplo, que sólo alargan el montaje a 90 minutos.

Respecto a la cuestión de dirección, amén a lo ya mencionado con relación a la adaptación, hay aspectos básicos que uno no esperaría encontrar a estas alturas en montajes infantiles, sobre todo con un compromiso como el que ha mostrado la Compañía Divàdlo en su trayectoria. Uno de ellos subestimar la capacidad del espectador infantil. ¿No se supone, acaso, que tratar a los niños como tontos era un recurso del teatro comercial, soso, de fin de semana y montajes cuyo único fin es el lucro y la risa fácil del pastelazo? ¿O qué pensar al ver a un actor interpretar a un niño gigante, que en vez de ser un truhán desenfadado (no en balde las cinco novelas de Gargantúa y Pantagruel son representativas de la picaresca del siglo XVI) es un cretino, de hablar bobo y movimientos torpes, no por su condición de gigante, sino por una torpeza de déficit intelectual? ¿Cómo entender un diálogo (cuando Gargantúa alude a que se cagó en los pantalones) que se supone debe estar cargado de un humor escatológico, divertido en exceso por esa misma carga verbal propia de la picaresca, lleno de ironía y sátira, y termina por ser un parlamento vulgar, no por la vulgaridad del personaje es sí mismo (el personaje central de la novela El Buscón, de Francisco de Quevedo, es un vulgar sirviente, pero no por ello es un zafio) sino por el mal gusto con que es dicho? ¿Y qué decir del manejo de los títeres, cuando más de la mitad de sus intervenciones lo único que se ve es la espalda del titiritero?  

Por último, en cuanto a la cuestión actoral, si bien la farsa se caracteriza por sobresaltar de manera exagerada algunos rasgos de los personajes, también debe existir un límite para no caer en la caricatura burda, y quizás el caso más evidente sea el del propio Gargantúa, que de ser representado como un niño bobo en vez de un niño pícaro, termina siendo un niño ñoño en vez de un niño con un espíritu ávido de conocimiento, lo cual no exime al resto del elenco, salvo una o dos excepciones, de hacer un trabajo más orientado a lo fácil y estereotipado que a una búsqueda de personajes.

El gigante Gargantúa, festín de dimensiones sobrehumanas, se presenta en el teatro El Galeón los sábados y domingos a las 13:00 horas hasta el 7 de diciembre.

La cubierta no lo es todo en una buena obra; también importa el contenido.  

01
Nov
08

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical),

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera. Teatro Orientación

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera. Teatro Orientación

 

Por Oswaldo Valdovinos Pérez

Los recuerdos son la puerta al pasado, a una existencia que ha sido y no es posible modificarla ya; a esos pasos que han dejado huella y que son, al fin y al cabo, parte esencial de una existencia, que puede o no tener sentido, pero que sin duda ha conformado la historia individual de cada individuo.

Por supuesto los recuerdos son fragmentarios y en ocasiones pueden jugar una mala pasada: se olvida aquellos que se supone no tiene importancia, pero también eso que ha de recordarse inevitablemente por haber sido parte fundamental del proceso de identidad. De naturaleza frágil, la memoria es caprichosa y selectiva, pero también traicionera al momento de poner en duda los límites entre la realidad y la ficción. ¿Qué hacer entonces cuando es, precisamente, esta última frontera la que rige el destino? ¿Cómo diferenciar claramente una de otra sin caer en el desvarío?

En este sentido es que puede inscribirse Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis rivera López, estrenada en junio en el Salón Dorado del Teatro Nacional Cervantes, en Argentina, y actualmente en temporada en el Teatro Orientación en el Centro Cultural del Bosque, es una puesta en escena que aborda, basado textos shakesperianos y desde una óptica que va de la realidad a la ficción, uno de los pasajes del retiro Shakespeare tomado como referencia y como punto de partida para esta imaginaría una carta de su hija Susana.

“Poco o nada sabemos de la vida de William Shakespeare. Solamente algunos datos surgidos de registros formales, entre los que se pueden consignar un matrimonio de extrema juventud, una hija mayor, un hijo muerto a temprana edad, y un extraño silencio luego de concluir La tempestad, sumado a un regreso definitivo a su ciudad natal… Una de las obvias certezas mayores que tenemos es que ha muerto. Y si algo podemos afirmar de Hamlet, Falstaff o Puck, es que están vivos”, apunta Luis Rivera.

De esta manera, en escena se ve a un Shakespeare desencantado, enterrado prácticamente en un montón de papeles como una forma de permanecer atrapado en un laberinto que parece conducir a una trampa llena de palabras, a un espacio donde el tiempo no fluye y en cambio permanece como un fiero carcelero empeñado en no dejar escapar al prisionero. Es, pues, la representación del vacío que precede a la desesperanza y el desencanto.

Actuaciones de Hayddé Boetto y Luis Rivera López

Actuaciones de Hayddé Boetto y Luis Rivera López

No obstante, de entre esa maraña desesperanzadora surge la posibilidad de escapar de esos días aciagos a través de las palabras escritas de Sue, su hija enterrada hasta ese momento en ese legajo que parece devorarlo todo. Y es a partir de ese instante que las criaturas a las que ha dado vida, y confinadas a un sueño obligado, se hacen presentes en su morada para dialogar con su creador, pues al fin y al cabo lo han trascendido al grado de ser criaturas con vida propia.

En este confluir asisten el demonio Calibán, Puck, Hamlet, Enrique III, todos ellos en forma de títeres, lo cual le da, visualmente hablando, esa calidad de seres mágicos surgidos de la imaginación shakesperiana. Criaturas que lo confrontan, lo cuestionan, incluso lo amenazan y están dispuestos a atacarlo, y no por alguna razón es específico sino porque la propia naturaleza con que fueron creados los obliga a hacerlo; pero también lo consuelan y lo reaniman, todo ello logrado a través del trabajo actoral y la destreza en el manejo de los títeres de Haydeé Boetto y el propio Luis Rivera.

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera, cuenta con la dirección y las actuaciones de Hayddé Boetto y el propio Luis Rivera López, la escenografía de Alejandro Mateo, la música en vivo de Sergio Bátiz y Jacobo Lieberman, los títeres de Araceli Pszemiarower y la iluminación de Matías Gorlero, y se presenta los lunes y martes a las 20:00 horas en el Teatro Orientación hasta el 9 de diciembre.

18
Oct
08

Reflexiones sobre un antigüo miedo

 

 

 

 

Por: Andrés Ugueruaga

 

 

Si algún día llegara el fin del mundo no sería tan ruidoso, ni tan amarillo, como lo han sido estos días. El miércoles 10 de septiembre se creía que iba a ocurrir el fin del mundo. Ese mismo día, el CERN de Ginebra puso en funcionamiento su gigantesco acelerador de partículas llamado “La Máquina de Dios”. Un Colisionador de Hadrones (LHC) o en otras palabras, un acelerador de partículas capaz de crear pequeños e inofensivos agujeros negros para echar luz sobre la creación del planeta tierra y del universo.

 

Algunos científicos lamentaron no reconocer a este acelerador como 100% efectivo como para revelar a los hombres semejante verdad; pero el temor creció. Muchos pensaron que los agujeros negros producidos por la máquina iban a causar el fin del mundo, a pesar de que los físicos encargados de poner en funcionamiento la máquina avisaron previamente que el Colisionador era inofensivo.

 

Los encabezados de ciertos diarios como la web de la BBC World en la víspera de ese miércoles publicaron titulares como: “¿Moriremos todos el próximo miércoles?”.

Este tipo de encabezados cuestionando el fin del mundo a principios de septiembre será una buena anécdota que tendremos para comentar cuando pasen los años.

 

A diferencia de otros tiempos en que Orson Welles mediante su programa radial anunciaba la llegada de los extraterrestres a la Tierra, todo este hecho ha quedado documentado sobre el gran terror que vivió San Francisco en ese momento. Hoy nada es igual a aquellos años.

 

La hipótesis referente al fin del mundo ha sido recibida con escepticismo o sencillamente con indiferencia (parece que los humanos en algo cambiamos), tal vez por las predicciones fallidas tantas veces. En 1970 un profeta de apellido Lindsey, había relacionado el fin del mundo con el fin de Estados Unidos. Los Milenaristas predijeron el fin del mundo el 22 de octubre en 1844; Edgar C. Whisenant escribió un libro titulado 88 buenas razones acerca de que el Rapto de Jesús sería en el 1988. El supuesto fin se prorrogó hasta el año siguiente, en 1989, después a 1993 y 1994. En ese mismo año el arquero de la selección de fútbol Carlos Roa falló en sus pronósticos, diciendo que el mundo se acabaría en el año 2000. Este jugador fue consecuente con sus creencias a tal punto que, cuando llegó el 2000, abandonó el club en el que jugaba, para prepararse a recibir la llegada del fin del mundo.

Al ver que no había ocurrido nada, intentó volver; ese año fue el fin de su brillante carrera como futbolista.

 

En el diario argentino La Nación con fecha del miércoles 10 de Septiembre 2008 dice: “Es un patrón muy antiguo del pensamiento humano, incluso anterior a la Biblia y presente en la mitología de Oriente Medio, el caos final, la última batalla entre las fuerzas del orden y el caos”.

 

Desde el punto de vista psicológico agrega Paul Boyer (autor de Cuando el tiempo ya no exista: Creencias proféticas de la cultura moderna americana) “Es un concepto profundamente arraigado desde el punto de vista psicológico ya que la idea de una existencia sin sentido es muy amenazadora. Las sociedades humanas siempre han tratado de crear una especie de marco conceptual para dar significado a la historia y a nuestras propias vidas personales”.

 

Para los musulmanes el fin del mundo vendría acompañado por un falso profeta llamado Al-Dajjah. En el Corán dice: “Algunos de los signos que tendrán lugar antes de la llegada de la hora son: la pérdida de la oración, la gente será dominada por los deseos materiales, se sentirá atraída hacia las falsas ideas, respetará a los adinerados y venderá su alma a cambio de este mundo, en esos días, el corazón de muchos hombres estará compungido y desesperanzados, mucha gente al pasar al lado de una tumba, deseará estar en lugar del difunto. Por aquel que en cuyas manos esta mi alma os juro que los hombres pasarán por un tumba y arrojándose sobre ella dirán, ojalá estuviera yo en el lugar de quien la ocupa.”

 

Evidentemente se trata de un mito que tiene una poderosa raigambre espiritual y psicológica, pero que llega a otros contextos igualmente importantes, como ser lo climatológico, lo ecológico, y hasta lo inter-espacial.

 

Veamos algunas razones, nada novedosas, de ello: a) la reducción del Ozono, que permite el creciente ingreso de los rayos ultravioletas, la contaminación; b) la explotación y contaminación desmesurada de los recursos acuíferos; c) la crecida de los océanos (acompañado por el deshielo de los polos); e) la saturación de los suelos como productores de alimentos; f) la gradual desaparición de los bosques, lo que conlleva el incremento de gases nocivos para la salud de los seres vivientes; g) el cambio climático tal como señala un científico británico llamado Marko Scholze.

 

El planeta Hercolubus fue descubierto por un colombiano llamado V.M. Rabolú, autor del libro Hercolubus o el Planeta Rojo, describe en detalle los horrores que sufrirán los hombres al llegar este planeta/ asteroide cientos de veces más grande que la Tierra.

 

Estas son algunas maneras de manifestar una fascinación por el fin del mundo. Sea como fuere, el mundo sigue girando. Lo único cierto es que todos vamos a morir algún día, pero sería realmente curioso que en breve estemos ‘viviendo’ el fin del mundo. Esta incógnita es fascinante, más en sentido psicológico que desde un hecho hipotético.

 

Por supuesto que el tema no está del todo aclarado. Es una fascinación en la que cualquier elemento amenazante tendría que ver con este mito que nunca se cumple.

Hace cincuenta años, en tiempos de la Guerra Fría, el fin del mundo era inminente con las armas nucleares, hoy, una catástrofe climática estaría por llegar, para dejar el mundo sin seres humanos.

 

En estos días, para mayor sorpresa, ha salido otra predicción que fue hecha por un señor llamado Michael Molcher, vocero del Sealed Knot, y además, director de un fanzine de comix, “The End is Nigh” (El fin está cerca, en español) que toma en cada número, una parte del Apocalipsis para tratarlo. La predicción realizada por Michael  Molcher se refiera a una mujer, que está convencida de que los chinos tienen planes  de construir una base en la luna alterarán su órbita y la enviarán peligrosamente hacia la  Tierra.

 

A semejante predicción, Molcher agregó algunos comentarios: “todo tiene que ver con un tema de poder”, “es la única forma en que la gente controla el modo en que el mundo funciona. Lo único que no podemos predecir es el momento y el modo en el que moriremos”.

 

Lo cierto es que todas estas predicciones fallidas, pueden plantearse como una suerte de deseo. El tema del fin del mundo está siendo parte del ‘opio de los pueblos’, parafraseando a Marx. Es una esclusa de escape que la humanidad necesita para aliviar sus temores e instintos más violentos. Religiosos o no, creyentes de estas teorías tienen en común que el mundo terminará algún día, y aún existen muchos que pretenden determinar la fecha, la cual sigue siendo un enigma.

 

 

 

18
Oct
08

Feria del agua

Cada año se celebra Termatalia, Feria Internacional del Agua y de las Termas en Orense – Galicia (España) considerada ya una de las más importantes de Europa y del mundo, con prestigio reconocido a nivel mundial, ganado cada año con el esfuerzo y buen hacer de un pequeño equipo de gran valía.

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

Madrid, España

 

El agua, aunque siempre ha sido crucial en nuestras vidas, dada nuestra propia composición química, con un alto porcentaje de agua, se ha convertido en algo muy preciado y cada día lo será más, a causa de la enorme influencia que está ejerciendo el cambio climático sobre los recursos hídricos de todo el planeta, añadido al mal uso y abuso por parte de los humanos, quienes pensamos era un recurso sin fin.

La contaminación de mares ríos y lagos, regadíos, grandes urbes, vertidos indeseados que la envenenan, así como las aguas subálveas, de la que se extrae más de lo debido, contaminación del suelo con venenos y fertilizantes filtrados a las aguas subterráneas, desertización, y aumento poblacional, suponen grave riesgo para el líquido vital que rige nuestras vidas, sin el cual la vida no es compatible, por todo ello cada día se hace un bien más escaso.

Termatalia es el nombre de la ya famosa Feria de Expourense, se celebra en Orense, en Galicia, donde los verdes se confunden con las aguas transparentes de sus ríos que espejan el azul y las nubes del cielo, colores de la añoranza, de la “morriña y saudade”. Cada año aumenta la popularidad de Expourense, el recinto Ferial orensano, donde se celebran Ferias ya muy famosas a nivel internacional, como Xantar (Comer) y Termatalia, popularidad demostrada con el mayor número de stand y asistencia de países de todo el mundo, este año representados por una treintena y numerosas regiones españolas.

Cuatro personas son el alma de esta Feria, con algunos colaboradores más: Ovidio Fernández Ojea, Presidente de la Cámara de Orense y del Comité Ejecutivo de Expourense, Alejandro Rubin Carballo, Director Gerente de Expourense y Emma González, inteligente, eficiente, joven y atractiva Directora de Gestión de Expourense, con un gabinete de prensa llevado por la periodista Silvia Pardo y un pequeño, más magnífico equipo de colaboradores.

representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Ponentes sobre termalismo de izquierda a derecha: representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Entre los países que se han hecho ya asiduos está Méjico, el año pasado fue Guadalajara representado por una gentil e inteligente Directora de Turismo, de quien hablamos en este diario, este año ha acudido el Subsecretario de Promoción Turística de Guanajuato, Jorge A. Lerma Nava, con quien hemos departido y amistado, a quien dedicaremos un artículo aparte con su interesante entrevista, por el gran trabajo que están desarrollando y las perspectivas de futuro para atraer a un nuevo turismo, muy halagüeñas para Méjico y Guanajuato, de las que daremos cumplida cuenta por su importancia cultural e interesante perspectiva, para atraer al turista culto, no sólo de sol y playa.

Termatalia es una Feria que reúne a gentes del sector del termalismo, es decir de los balnearios termales, con aguas naturales calientes o con propiedades curativas y de muchos otros SPA y balnearios tradicionales, aguas de mesa para beber, con o sin propiedades, cuya moda ha llevado a que en la actualidad se hagan cursos de sumiller de agua, es decir catadores capaces de diferenciar por su sabor las diferentes cualidades de cada una. La Associazione Degustatori Acque Minerali, italiana, dirigida por el simpático y abierto profesor Giuseppe Amati ha impartido un curso de hidrosumiller de 2º nivel, (hay tres niveles).

En Galicia hay aguas muy conocidas que se exportan a muchos lugares del mundo, entre otros a Méjico, como es el caso de las ricas aguas de Cabreiroá y Mondariz.

En el bar de aguas se ha podido catar el líquido elemento de muchos lugares de España y del mundo, resulta un tanto curioso y atractivo poder beber en Expourense agua de: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Dinamarca, Escocia, España, Francia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Reino Unido, Sudáfrica y Suecia, privilegio exclusivo de los visitantes de Termatalia, que hace pequeño al mundo y reúne a las aguas internacionales en abrazo fraternal, con la hospitalidad única que como nadie saben proporcionar los gallegos y en especial los organizadores de esta Feria puntera. En nuestro organismo podemos asimilar las energías de las mejores aguas del mundo con todas sus propiedades intactas.

En Termatalia gozamos de una cuidada gastronomía en el restaurante de propia Feria y de diferentes restaurantes de hermosas poblaciones gallegas, en las excursiones muy atractivas que realizamos y serán motivo de una crónica especial.

En esta peculiar Feria, no sólo se trata de Termalismo, de SPA y Turismo de Balnearios, si no de muchos otros aspectos que van en paralelo a este sector tan amplio, donde podemos encontrar los medios y aparatos más sofisticados de tecnología punta o con las mejores manos de fisioterapeutas y masajistas especializados, como es el caso de Margarita, una simpática Fisioterapeuta que con sus manos obra maravillas, y doy fe de ello, así como su colaboradora egipcia, quienes junto a otros profesionales aplican sus técnicas de digitopuntura manuales y fantásticas.

Junto a las “magas” de las manos, encontramos los más sofisticados artilugios, sillones que dan masajes, duchas que se mueven para aplicar chorros de agua por todo el cuerpo mientras permanecemos tumbados sobre una camilla, aparatos que te hacen perder “michelines” en un rato, con tecnología de última hora italiana, así lo comprobamos el pasado año, tratamientos con algas o barros, máscaras, cremas y otras sustancias que nos ayudan a mejorar nuestra salud y aspecto, incluso la biomanta, inventada por una profesora física argentina que Termatalia cuenta cada año con su presencia, con quien regresamos juntos hasta Madrid en el avión.

Aún no se ha inventado el aparto “quita-años”, pero en Termatalia encontramos todo lo necesario, de los descubrimientos realizados hasta el momento, al menos para aparentar que nos hemos quitado unos años de encima, mejorar nuestro aspecto y mantenernos más saludables.

No cabe duda que el termalismo, los masajes hídricos y manuales, los tratamientos con aguas, algas, barros, etc, mejoran nuestra salud, sobrecargada de estrés, de trabajo, de sobrealimentación y falta de ejercicio.

Los balnearios provienen de la antigüedad, tuvieron gran auge en épocas de romanos y griegos, quienes supieron reconocer lo saludable de los tratamientos con aguas minerales, hasta el punto de crear baños públicos en todas las ciudades de cierta categoría. En todo el gran imperio se encuentran termas y baños a lo largo de todos los países colonizados por ellos: en Oriente Medio, Norte de África y la mayor parte de Europa.

Después de la Segunda Guerra Mundial, fueron cayendo en desuso, pero desde hace más de una década que su auge ha tomado proporciones impensadas por los propios dueños y gestores de los clásicos balnearios. Médicos, inversores y usuarios cayeron en la cuenta que unas vacaciones en estos lugares, tranquiliza el estrés, mejora la salud de nuestro cuerpo por dentro, al tomar aguas con propiedades medicinales y por fuera las enfermedades de piel y el efecto benéfico de que el cuerpo sea masajeado por chorros de agua y cascadas que permiten relajar los músculos y contracciones, al tiempo que el calor del agua termal abre nuestros poros permitiendo que penetren sus propiedades sanadoras.  

El turismo termal no se ha hecho esperar, cada día hay más circuitos turísticos en torno a Balnearios, Termas y Spas, generalmente situados en lugares estratégicos en bellos paisajes o ciudades de interés turístico.

Millones de personas son ya sus usuarios, en torno a ellos se generan una compleja industria, tanto en tecnología como en medios hoteleros y de baños, generadora de numerosos puestos de trabajo, todo ello supone movimientos de dinero multimillonarios, conformando un nuevo estilo de viajes y de vida.

Un tema muy interesante que fomentará nuevas fuentes de riqueza para los mejicanos y centros de salud donde acudir a mejorar el físico y el espíritu, que nos permitirá entrar en paz con nosotros mismos, con curas de ingestas de agua, en vez de tequila, para hacer descansar y mejorar nuestro organismo.