Archivo para 18 octubre 2008

18
Oct
08

Feria del agua

Cada año se celebra Termatalia, Feria Internacional del Agua y de las Termas en Orense – Galicia (España) considerada ya una de las más importantes de Europa y del mundo, con prestigio reconocido a nivel mundial, ganado cada año con el esfuerzo y buen hacer de un pequeño equipo de gran valía.

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

Madrid, España

 

El agua, aunque siempre ha sido crucial en nuestras vidas, dada nuestra propia composición química, con un alto porcentaje de agua, se ha convertido en algo muy preciado y cada día lo será más, a causa de la enorme influencia que está ejerciendo el cambio climático sobre los recursos hídricos de todo el planeta, añadido al mal uso y abuso por parte de los humanos, quienes pensamos era un recurso sin fin.

La contaminación de mares ríos y lagos, regadíos, grandes urbes, vertidos indeseados que la envenenan, así como las aguas subálveas, de la que se extrae más de lo debido, contaminación del suelo con venenos y fertilizantes filtrados a las aguas subterráneas, desertización, y aumento poblacional, suponen grave riesgo para el líquido vital que rige nuestras vidas, sin el cual la vida no es compatible, por todo ello cada día se hace un bien más escaso.

Termatalia es el nombre de la ya famosa Feria de Expourense, se celebra en Orense, en Galicia, donde los verdes se confunden con las aguas transparentes de sus ríos que espejan el azul y las nubes del cielo, colores de la añoranza, de la “morriña y saudade”. Cada año aumenta la popularidad de Expourense, el recinto Ferial orensano, donde se celebran Ferias ya muy famosas a nivel internacional, como Xantar (Comer) y Termatalia, popularidad demostrada con el mayor número de stand y asistencia de países de todo el mundo, este año representados por una treintena y numerosas regiones españolas.

Cuatro personas son el alma de esta Feria, con algunos colaboradores más: Ovidio Fernández Ojea, Presidente de la Cámara de Orense y del Comité Ejecutivo de Expourense, Alejandro Rubin Carballo, Director Gerente de Expourense y Emma González, inteligente, eficiente, joven y atractiva Directora de Gestión de Expourense, con un gabinete de prensa llevado por la periodista Silvia Pardo y un pequeño, más magnífico equipo de colaboradores.

representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Ponentes sobre termalismo de izquierda a derecha: representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Entre los países que se han hecho ya asiduos está Méjico, el año pasado fue Guadalajara representado por una gentil e inteligente Directora de Turismo, de quien hablamos en este diario, este año ha acudido el Subsecretario de Promoción Turística de Guanajuato, Jorge A. Lerma Nava, con quien hemos departido y amistado, a quien dedicaremos un artículo aparte con su interesante entrevista, por el gran trabajo que están desarrollando y las perspectivas de futuro para atraer a un nuevo turismo, muy halagüeñas para Méjico y Guanajuato, de las que daremos cumplida cuenta por su importancia cultural e interesante perspectiva, para atraer al turista culto, no sólo de sol y playa.

Termatalia es una Feria que reúne a gentes del sector del termalismo, es decir de los balnearios termales, con aguas naturales calientes o con propiedades curativas y de muchos otros SPA y balnearios tradicionales, aguas de mesa para beber, con o sin propiedades, cuya moda ha llevado a que en la actualidad se hagan cursos de sumiller de agua, es decir catadores capaces de diferenciar por su sabor las diferentes cualidades de cada una. La Associazione Degustatori Acque Minerali, italiana, dirigida por el simpático y abierto profesor Giuseppe Amati ha impartido un curso de hidrosumiller de 2º nivel, (hay tres niveles).

En Galicia hay aguas muy conocidas que se exportan a muchos lugares del mundo, entre otros a Méjico, como es el caso de las ricas aguas de Cabreiroá y Mondariz.

En el bar de aguas se ha podido catar el líquido elemento de muchos lugares de España y del mundo, resulta un tanto curioso y atractivo poder beber en Expourense agua de: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Dinamarca, Escocia, España, Francia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Reino Unido, Sudáfrica y Suecia, privilegio exclusivo de los visitantes de Termatalia, que hace pequeño al mundo y reúne a las aguas internacionales en abrazo fraternal, con la hospitalidad única que como nadie saben proporcionar los gallegos y en especial los organizadores de esta Feria puntera. En nuestro organismo podemos asimilar las energías de las mejores aguas del mundo con todas sus propiedades intactas.

En Termatalia gozamos de una cuidada gastronomía en el restaurante de propia Feria y de diferentes restaurantes de hermosas poblaciones gallegas, en las excursiones muy atractivas que realizamos y serán motivo de una crónica especial.

En esta peculiar Feria, no sólo se trata de Termalismo, de SPA y Turismo de Balnearios, si no de muchos otros aspectos que van en paralelo a este sector tan amplio, donde podemos encontrar los medios y aparatos más sofisticados de tecnología punta o con las mejores manos de fisioterapeutas y masajistas especializados, como es el caso de Margarita, una simpática Fisioterapeuta que con sus manos obra maravillas, y doy fe de ello, así como su colaboradora egipcia, quienes junto a otros profesionales aplican sus técnicas de digitopuntura manuales y fantásticas.

Junto a las “magas” de las manos, encontramos los más sofisticados artilugios, sillones que dan masajes, duchas que se mueven para aplicar chorros de agua por todo el cuerpo mientras permanecemos tumbados sobre una camilla, aparatos que te hacen perder “michelines” en un rato, con tecnología de última hora italiana, así lo comprobamos el pasado año, tratamientos con algas o barros, máscaras, cremas y otras sustancias que nos ayudan a mejorar nuestra salud y aspecto, incluso la biomanta, inventada por una profesora física argentina que Termatalia cuenta cada año con su presencia, con quien regresamos juntos hasta Madrid en el avión.

Aún no se ha inventado el aparto “quita-años”, pero en Termatalia encontramos todo lo necesario, de los descubrimientos realizados hasta el momento, al menos para aparentar que nos hemos quitado unos años de encima, mejorar nuestro aspecto y mantenernos más saludables.

No cabe duda que el termalismo, los masajes hídricos y manuales, los tratamientos con aguas, algas, barros, etc, mejoran nuestra salud, sobrecargada de estrés, de trabajo, de sobrealimentación y falta de ejercicio.

Los balnearios provienen de la antigüedad, tuvieron gran auge en épocas de romanos y griegos, quienes supieron reconocer lo saludable de los tratamientos con aguas minerales, hasta el punto de crear baños públicos en todas las ciudades de cierta categoría. En todo el gran imperio se encuentran termas y baños a lo largo de todos los países colonizados por ellos: en Oriente Medio, Norte de África y la mayor parte de Europa.

Después de la Segunda Guerra Mundial, fueron cayendo en desuso, pero desde hace más de una década que su auge ha tomado proporciones impensadas por los propios dueños y gestores de los clásicos balnearios. Médicos, inversores y usuarios cayeron en la cuenta que unas vacaciones en estos lugares, tranquiliza el estrés, mejora la salud de nuestro cuerpo por dentro, al tomar aguas con propiedades medicinales y por fuera las enfermedades de piel y el efecto benéfico de que el cuerpo sea masajeado por chorros de agua y cascadas que permiten relajar los músculos y contracciones, al tiempo que el calor del agua termal abre nuestros poros permitiendo que penetren sus propiedades sanadoras.  

El turismo termal no se ha hecho esperar, cada día hay más circuitos turísticos en torno a Balnearios, Termas y Spas, generalmente situados en lugares estratégicos en bellos paisajes o ciudades de interés turístico.

Millones de personas son ya sus usuarios, en torno a ellos se generan una compleja industria, tanto en tecnología como en medios hoteleros y de baños, generadora de numerosos puestos de trabajo, todo ello supone movimientos de dinero multimillonarios, conformando un nuevo estilo de viajes y de vida.

Un tema muy interesante que fomentará nuevas fuentes de riqueza para los mejicanos y centros de salud donde acudir a mejorar el físico y el espíritu, que nos permitirá entrar en paz con nosotros mismos, con curas de ingestas de agua, en vez de tequila, para hacer descansar y mejorar nuestro organismo.

18
Oct
08

Arte mexicano de exportación

En el taller

Autor Cesar Mancera, Título: En el taller

César Mancera, joven artista plástico ha retomado la Escuela Expresionista que causó furor en la segunda mitad del Siglo XX. El artista fue seleccionado para la Primera Bienal Internacional de Arte Contemporáneo, que se celebrará en la Universidad Autónoma de Chapingo del 7 al 19 de noviembre, en la que participarán más de 300 artistas del mundo. En entrevista se refiere a su experiencia relacionada con el arte latinoamericano que irrumpe al mercado estadounidense.

 

Por: Ana María Longi

 

¿Cree que el arte latinoamericano pudiera ser una fuente de divisas importantes, dentro de este periodo de lamentable crisis bancaria que sufre el país del norte?

 

“Sinceramente creo que sí. México por ejemplo, ha tenido una tradición magnífica de pintores importantes desde el Siglo XIX, si es que no queremos irnos más atrás; y digo del XIX porque fue cuando los artistas consideraron que podían dedicarse a su pintura e incluso venderla, que era un referéndum muy criticado en esa etapa. Un personaje como ‘El Corcito’, por ejemplo, que fue un cronista de las clasificaciones sociológicas de los individuos de su tiempo, manejó pocos cuadros con el rubor de que sólo ‘son para la familia’, o para ‘colgarlos en nuestras paredes’. No obstante y con el tiempo, el personaje de clara esencia mestiza que aparece en una sala de espera, ha sido muy solicitado por compradores de la Unión Americana, con propuestas cada vez más tentadoras.

Sirena

Autor Cesar Mancera, Título: Sirena

 

Por otra parte, México se da el lujo de tener escuelas pictóricas organizadas por Estados de la República Mexicana como Guadalajara, Oaxaca, Morelia, San Luis Potosí, entre otros. En todas esas ciudades, tienen celosamente protegidos sus acervos en museos, porque las galerías de Estados Unidos muy constantemente les solicitan o quiere comprar de manera íntegra a precios estratosféricos.

 

Me siento especialmente satisfecho porque no sólo obra mía, sino la de una importante pléyade de pintores latinoamericanos han encontrado una acogida muy cordial y valorativa en Estados Unidos, como por ejemplo las reconocidas casas de arte de la elite neoyorkina como Christie’s y Sotheby’s”.

 

 

¿Por qué ese retorno hacia lo figurativo-expresionista?

 

“La primera respuesta podría ser porque me encanta jugar con los planos del cuadro. Para mí, las dinámicas de los volúmenes conceptuados en figuras centrales, objetos inanimados y atmósferas exaltadas compositivamente con gamas de color están conformando un lenguaje emocional que por lo pronto me dejan anímicamente muy satisfecho. Yo sé que resulta un tanto arriesgado tomar el foro expresionista en la pintura, si no se ha logrado primero un dibujo minucioso, y es en este punto donde insisto muchísimo, porque no puede existir la lectura general de un cuadro sin un buen dibujo que lo fundamente”.

 

Inspiracion

Autor: Cesar Mancera, Título: Inspiracion

¿Qué significa para usted tomar parte en la próxima Bienal de noviembre?

 

“En primer lugar un honor y en segundo término, la oportunidad de intercambiar experiencias con artistas de las más lejanas y cercanas latitudes. Soy de los que piensan que tanto el pensamiento como todo lo que de él se desprende, o sea la creatividad, el talento, las ideas, etcéteras, corresponden a la raza humana. Vivimos en una unicidad constante, que no sólo toma y retoma lo ya existente sino que con esas herramientas vuelve a conformar mundos nuevos que a veces brillan con luz propia o simplemente, con otras o muy distintas aportaciones. Yo diría que nada es nuevo pero tampoco viejo bajo el sol”.

 

 

 

 

18
Oct
08

Birlibirloque, Poemario de una bruja

Las razones de una bruja

 

(Éste lo hice cuando de niña me di cuenta de lo mucho que me gustaba escribir)

 

Las brujas no podemos hacer poemas

lo dicen los libros

también lo dicen mis tías.

 

 

Las hechiceras no juegan con palabras,

porque en un descuido

dos sonidos enemigos

se transforman en hechizo.

 

 

Pero a mí me gusta jugar con las letras

juntar hileras de vocales

para que les salgan antenas

y después patas,

para que se vuelvan gusanos

que se esconden tras la hierba.

 

 

Dicen que dos sílabas extrañas

pueden crear huracanes

dentro de ballenas,

cabellos en las fotos

cuernos en las sombras.

 

Dos sonidos inventados

pueden volverse

besos sin dueño

búhos con hipo.

 

Pero me gusta juntar

violetas con tormentas

poner botas a las gaviotas

hacer que los conejos

se miren en espejos.

 

Las brujas no hacemos poesía

porque nuestra sangre

es del color de los relámpagos,

nuestras uñas

son el chillido de murciélagos.

Echamos en las ollas

los sueños de las ratas,

la comezón de los lagartos.

Las arañas nos tejen las cortinas

Y tomamos el té con fantasmas.

A mi me gusta jugar con las palabras,

prestar a cada letra

un par de alas de polilla,

que escapen por la ventana,

agitando las comillas.

 

Mis abracadabras

pueden ser poesía

sobre todo si los junto

con dos cabras

que tocan las maracas.

 

 

*** Birlibirloque

 

Poemario de una bruja

Autor Javier Malpica Maury

Ilustraciones de Gimena Garza

Consejo Nacional para la Cultura y Artes

Primera edición 2008

 

18
Oct
08

60 Años de Cine Israelí

60 Años de Cine Israelí

 

Por: Arón Margolis

Fundador / Director Ejecutivo

Festival Intl. de Cine Judío – México

aron@festivaldecinejudio.org

 

         La industria cinematográfica israelí ha tenido una dramática transformación en seis décadas, reflejando así en cada producción la dinámica evolución de su sociedad.  Iniciando como un cine meramente propagandista, con el pasar de  los años se ha ganado poco a poco un lugar dentro de los festivales cinematográficos más importantes del mundo, y logrado distribución comercial en múltiples países.

 

         Considerado como el padre del cine Israelí, Iaacov Ben Dov empezó a documentar vivencias desde antes de que se formara el estado.  Ben Dov fundó “Menora”, la primera sociedad cinematográfica de Jerusalén, que se dedicó a producir películas silentes sobre sucesos históricos.  En dichos filmes se logra ver como era la vida en dicha época y el establecimiento y actividades en ciudades como Jerusalén, Tel Aviv, Rishon Letzion y la antigua Jaffa; era común que aparecieran grandes personajes como Churchill, Einstein, Ben Gurion,  y otros.  Una importante colección de películas de Ben Dov se mantuvo extraviada por alrededor de setenta años, pero recientemente se rescataron y compilaron gracias a la labor conjunta del National Center for Jewish Film (Centro Nacional de Cine Judío) y del Israel Film Archive (Archivo de Cine de Israel) en un interesante documental llamado “Builders & Dreamers” (Soñadores y Constructores).  En total se le atribuyen a Ben Dov por lo menos 300 filmes y noticieros, aunados a una media docena de largometrajes. 

 

         Para algunos expertos en el tema, el cine israelí se divide en dos etapas: de 1948-1961 y de 1961 en adelante.  La primera etapa es considerada como el “Realismo Sionista” que fue un cine principalmente realizado por la “Agencia Judía” y el “Fondo Nacional Judío” (KKL), representado por películas de propaganda institucional que mostraban las dificultades que se tenían para construir el naciente estado de Israel, y de esa manera recaudar fondos para la causa; tenían una duración de 10-15 minutos y fueron realizadas por profesionales americanos y algunos inmigrantes fotógrafos y directores de Europa Oriental, debido a la falta de personal capacitado en el país.  Estas películas recordaban al cine ruso de los años ’40.  Los cortos tuvieron nombres memorables como: Pavimentar el camino a Sodoma, El agua de la vida, Ashdod y Fusión de diásporas, entre otros.  Posteriormente se empezaron a realizar cortometrajes noticiosos que se exhibían en los cines previo a las películas.  Dichos clips compartían con las audiencias notas sencillas de acontecimientos actuales por medio de fotografías de titulares periodísticos, acompañados de música dramática de los 50’s y una locución melodramática emulando una voz divina.  Esta propaganda semanal gubernamental de 10 minutos de duración era supervisada por el Ministerio de Comercio e Industria y Director del Departamento de Informativos Cinematográficos, Asher Hirschberg, misma que duro hasta que comenzó la televisión en el país. 

 

         Algunos primeros largometrajes producidos en Israel como La Colina 24 No Contesta (Dickenson, 1954) y Columnas de fuego (Frisch, 1952) fueron realizados para públicos extranjeros, debido al poco interés por la producción local en esa época. Posteriormente, se  empezaron a abrir laboratorios con el surgimiento del Centro de Cultura y Educación de la “Histadrut” (Confederación General de Trabajadores), que estableció un departamento de Cine, producción y difusión; eventualmente, la Agencia Judía y el ejército abrieron también departamentos cinematográficos.  Otro factor importante del desarrollo de la industria cinematográfica local fue la consolidación de las ciudades y con lo mismo la apertura de las primeras salas cinematográficas. 

 

         La segunda etapa del cine israelí a partir de 1961 es denominada “La Generación de Estado”, y se da a partir de los cambios históricos-ideológicos, socio-económicos y de concepción artística que vivía el país en la dicha década, mismo que se vieron reflejados en el teatro, la literatura, la poesía, la radio y el periodismo.  Durante este periodo surge una nueva generación de cuentistas y poetas como Natan Zaj, David Avidán, Yehuda Amijai, Amos Oz, Izhak Orpaz, Amalia Kahane-Karmon, A.B. Yehoshua y Yoram Kaniuk, quienes comparten en sus obras vivencias como individuos, expresándolo en un lenguaje coloquial que posteriormente se ve reflejado en el cine.  En 1960 el gobierno israelí decide incentivar el desarrollo de la industria por medio de la devolución de un impuesto al comercio e industria.  Esta iniciativa atrae a diversas casas productoras y a empresarios que quieren tomar ventaja de dicho beneficio, que representaba el 33% por cada boleto vendido en taquilla.  Como toda industria cinematográfica, la israelí tuvo que pasar por su etapa de desarrollo que no estuvo exenta de diversos y complicados baches: gente inexperta, equipos caros, laboratorios de baja calidad, historias malas, bajos presupuestos, escaso público e imposibilidad de exportar el producto al extranjero; pero el reto mayor era crear un lenguaje original para sus historias.

         En un principio los realizadores se apoyaron en exitosas obras de teatro para llevarlas al cine.  La más representativa fue Salah Shabati del conocido escritor Ephraim Kishón, quien sentó las bases de personajes esteriotipados de la sociedad israelí en los años sesentas.  Salah, el personaje principal, paso a ser un héroe mitológico con gran éxito.  Otras películas de dicha época que dejaron huella fueron Arbinka, El Canal de Blaumilaj y El Policía Azulay.  Durante esta época surgió también el movimiento  El Otro Cine que intentaba competir con la Nueva Ola del cine francés, explorando temas complejos de una manera artística y muy personal por parte de los realizadores a quienes alejo de los personajes exitosos, relatos y del drama.  Debido a los altos presupuestos que manejaron fracasó.  Como consecuencia de la caída del  “Otro Cine” y la transformación social israelí, acompañada del florecimiento del teatro comercial y la influencia de la televisión, que hace que mucha gente de la tercera edad, académicos y adultos vayan poco al cine, entre 1967 y 1976 se produce un cine denominado “Burekas”; películas superficiales con temática étnica-familiar enfocadas a un público poco educado pero con poder adquisitivo.  Este cine altamente comercial fue muy criticado por barato, vulgar, tonto y anticinematográfico.  De ahí siguieron otros personajes populares a principio de los años setentas, siendo el más memorable Kazablan, personaje de la película del mismo nombre, que abrió las puertas del mercado estadounidense a su director Menahem Golan, nominado en 1974 a los Globos de Oro® como mejor película extranjera. 

 

         Desde el inicio del establecimiento del Estado de Israel los cineastas centraron la temática de sus producciones en la sociedad, las relaciones con sus vecinos y en temas de supervivencia.  Asimismo, la segunda generación de directores empezó a tratar la temática del holocausto que sus predecesores no asumieron, por estar muy cerca del evento histórico.  Para 1974 se estaban produciendo en promedio 20-25 películas ayudando así a madurar a esta joven industria, apoyada de las Universidades de Tel Aviv y Beit Tzvi, que ya impartían cursos de cine, así como la motivación de jóvenes que salían al extranjero a especializarse.  En 1979 se abrió un fondo para apoyar la producción de películas de calidad, lo cual dio un importante empuje a los nuevos realizadores.  Durante este periodo las películas exploraron temas que reflejaban el devenir de la sociedad, modos de vida, cambios sociales históricos y políticos, relaciones interpersonales entre grupos, así como conflictos entre diferentes identidades culturales.

 

         Para los años 90’s las temáticas empezaron a tomar un matiz mas humano, reflejando la realidad israelí actual.  La llegada de la televisión comercial y los nuevos canales de cable, dieron a la nueva camada de realizadores la oportunidad de profesionalizar su oficio.  Posteriormente, dicha producción se vio también reflejada en la industria cinematográfica del país.  A pesar de que seis películas israelíes habían quedado seleccionadas en la categoría de mejor película extranjera en lengua no inglesa en los Oscares®   (1964 –Salla Shabati (Efraim Kishon), 1971 – Hashoter Azulai (Efraim Kishon), 1972 – Aní Ohev Otaj Rosa (Moshe Mizrahi), 1973 – Habait Birjov Shalosh (Moshe Mizrahi), 1977 – Mivtza Ionatan (Menahem Golan) y  1984 – Meajorei Hasoraguim (Uri Barbash)), no fue sino hasta la segunda parte de los noventas que el cine israelí empezó a tener reconocimiento mundial, con la Première Mundial de la película “Santa Clara” en 1996, durante el Festival Internacional de Cine de Berlín y “Kadosh” en 1999 en el festival de Cannes.  

 

         Con un semillero de 9 universidades o escuelas técnicas, 5 cinetecas y 7 archivos fílmicos, 10 festivales internacionales de cine y 6 fondos o fundaciones que apoyan la producción y distribución de películas, Israel produce actualmente en promedio 16 películas de ficción, algunas de ellas                     co-producciones internacionales con un presupuesto promedio de alrededor de $900,000 USD y mas de 100 horas de documentales al año.  En 2007 producciones israelíes ganaron diversos premios internacionales en prestigiosos festivales como Cannes (Cámara de Oro por “Meduzot” y el Prix Coup de Cœur – Un Certain Regard  por “The Band’s Visit”) y Berlín (Oso de Plata por “Beaufort”, el Oso de Cristal por “Sweet Mud”), entre otros, mientras que en 2008 “Lemon Three” obtuvo el premio del público en Berlín.  Con estos antecedentes e importantes corridas comerciales de varias de sus producciones a nivel mundial con películas como “Walk on Water”, “Broken Wings” y “Ushpizin”, el cine israelí promete incrementar cada vez más su presencia mundial.   

 

 

Fuente:

CIDIPAL (Centro de información y documentación de Israel para América Latina)

Israel Film Industry Guide 2008/9

 

 

 

 

 

 

04
Oct
08

Fusión de intelectuales en libro de cultura mexicana

Cultura Mexicana 1942-1992

Cultura Mexicana 1942-1992

 

 

Por: Ana María Longi

 

Trece interdisciplinarios del Seminario de Cultura Mexicana, unificaron talento y experiencia para llegar a México mediante 13 ensayos especiales de alto valor consultivo. Su versión personal acude a un periodo de 50 años (1942-1992). Panoramas y transformaciones en campos disímbolos como el teatro, la narrativa, las artes plásticas, el desarrollo político, la música, la política exterior mexicana, salud, arqueología, planificación territorial urbana, poesía, historiografía, el arte novohispano y la educación superior.

 

Las citadas obras ensayísticas contenidas en este primer y nutrido volumen ilustrado por históricas fotografías lleva por título: “Cultura Mexicana 1942-1992” editado por el Seminario de Cultura Mexicana. Se divide en temas y autores: Cinco décadas del teatro mexicano 1940-1990 por Héctor Azar, Medio Siglo de la narrativa mexicana 1942-1992 por Arturo Azuela, Cincuenta años en las artes plásticas de México por Alberto Beltrán, El sentido ideológico del desarrollo político de México por Raúl Cardiel Reyes, 50 años de música en México por Manuel Enríquez, Medio Siglo de política exterior mexicana por Antonio Gómez Robledo, La salud de México en la segunda mitad del siglo XX por Pedro Daniel Martínez, Cincuenta años de arqueología en México por Eduardo Matos Moctezuma, La planificación territorial y urbana en México durante los últimos cincuenta años de Luis Ortiz Macedo, La poesía en México 1940-1990 (Algunas aproximaciones) por Víctor Sandoval, La historiografía en México, 1942-1992 por Ernesto De La Torre Villar, Rescate y comprensión del arte novohispano, Elisa Vargas Lugo y La educación superior en México, Rafael Velasco Fernández.  El prólogo estuvo a cargo de Raúl Cardiel Reyes.

Capilla Posa. Convento franciscano de Huejotzingo, Pue. Siglo XVI

El escritor y profesor Arturo Azuela, presidente del Seminario de Cultura Mexicana, (próximamente presentará su nuevo libro: Estudios en Aragón. La globalización y otros inventos) asentó que la narrativa mexicana nació con El Periquillo Sarmiento de J. Fernández de Lizardi en 1816 y a lo largo del siglo XIX tuvo muchos altibajos, influencias de propios y ajenos, temas históricos, rurales o urbanos, pero al fin y al cabo, dio lugar a una sólida tradición.

 

El Doctor Azuela, ubicó que entre las vetas costumbristas y los delirios del salón parisiense, entre las figuras del virreinato y los salteadores de caminos, la novela mexicana se fue enriqueciendo con la descripción de muchos paisajes y la confrontación de personajes de diversos estratos sociales: personajes de la chusma o de la falsa aristocracia. Con muy buen tino, muchos de los narradores nunca hicieron a un lado la recreación de los ambientes populares, ni mucho menos despreciaron los temas históricos o los prototipos de la política  de un país dividido y mutilado en su territorio.

 

“Fue un siglo de novelas que proyectaron algunas veces con originalidad, las vicisitudes de una historia continua de pérdidas y profundas derrotas. De los últimos años de la Guerra de Independencia a la agonía de la dictadura de Porfirio Díaz, la narrativa mexicana fue prosperando en muchos aspectos. No es una novelística que exclusivamente fije sus modelos en el mundo europeo. Crea una perspectiva continua y algunos de sus mejores exponentes fijan su atención en su entorno inmediato. Sin olvidar a los que recrean diversas situaciones sociales de acuerdo con las pautas de Balzac, de Flaubert, de Zola o de los autores españoles anteriores al 98, hay otros que llevan a sus mejores páginas los personajes de la provincia o de la capital, los dueños de vidas y haciendas o los desarrapados de las plazas públicas.

 

En cuanto a historiadores de la época ¿quiénes captaron entonces aquella realidad circundante y que huella legaron a la mexicanidad?

 

“En un siglo de grandes historiadores, ahí están los ejemplos de Lucas Alamán, José María Luis Mora, Carlos María de Bustamante, Lorenzo de Zavala, Melchor Ocampo, García Icazbalceta, Orozco y Berra y Justo Sierra, historiadores que militan, combaten, participan en altas responsabilidades políticas, que manejan lenguajes admirables, los novelistas están apenas forjando los cimientos de su propia tradición y sus obras no serán conocidas más allá de sus fronteras nacionales. Junto a los pintores, los grabadores y los músicos, muchos narradores están en la búsqueda de lo más valioso de su entorno, y no desdeñan las técnicas de las escuelas extranjeras o los temas más audaces de su realidad más conflictiva; también se dirigen al pasado colonial, a la vieja Nueva España y rescatan figuras olvidadas o escenarios de conventos, ayuntamientos y palacios”.

 

Primera exposición organizada por el Seminario de Cultura Mexicana e instalada en el Palacio de Bellas Artes, inagurada el 20 de noviembre de 1942. Se aprecian a Frida Kahlo y al arquitecto José Luis Cuevas (el más alto), entre funcionarios del INBA.

Primera exposición organizada por el Seminario de Cultura Mexicana e instalada en el Palacio de Bellas Artes, inagurada el 20 de noviembre de 1942. Se aprecian a Frida Kahlo y al arquitecto José Luis Cuevas (el más alto), entre funcionarios del INBA.

 

El intelectual comentó que algunos novelistas del siglo XIX abren ventanas que conducen a lo insólito, al crear un público que al fin conoce, como era ya costumbre en la moderna Europa, la novela por entregas, el folletín o “los argumentos del corazón”.

 

“Efectivamente, a los personajes palaciegos del imperio de Maximiliano y Carlota, se agregan las monjas virreinales y los serenos de las calles de México; no faltan los legendarios salteadores de caminos y las memorias de los impostores; las angustias femeninas se añaden a las parentelas enriquecidas, los herejes, los musulmanes y los piratas del golfo. Todos los novelistas se entroncan al manejo de los ejes cartesianos, al tiempo lineal y al espacio continuo de acuerdo con el patrón clásico de la novela de la modernidad”.

 

“Medio siglo de narrativa mexicana”, de Arturo Azuela, forma parte del gran libro “Cultura Mexicana 1942-1992”, obra que seguramente hará despuntar mejor este siglo XXI.

04
Oct
08

La mano en el desierto

Por: Arturo Gudiño

 

Las flores más coloridas estallan jubilosas por el hecho de incorporarse al espacio sideral, al tiempo que una mano gigante acomoda el infinito, de tal modo que entre el cosmos y el caos, o entre la energía y el vacío, logran crearse imágenes inconexas que despiertan a un simio de su letargo selvático. Y a kilómetros de distancia, muy lejos de esa selva, una cantante de pechos melifluos causa conmoción entre un público que lleva meses esperando su debut. Todavía más lejos, sentado en una campiña desolada, un poeta escribe inventariando todas sus pérdidas, las más inmediatas y las jamás alcanzadas. Estos acontecimientos están interrelacionados mediante una línea punteada que los lleva hacia un encuentro de palabras en el lugar menos pensado, para así alcanzar la certeza de que se acerca irremediablemente el fin.

Por si esto fuera poco, pasan por aquí todas las ninfas que podrían resucitar a un fauno petrificado, pero ninguna se queda a escuchar la música producida por su flauta de metal. Por lo tanto, el silencio es el único amigo de esa mano que acomoda las estrellas, al tiempo que la luna prefiere ocultarse tras las nubes, y por su parte las células marchan hacia su decaimiento. Las neuronas se niegan a trabajar para un cerebro obsesionado por la sonrisa del diablo. En consecuencia, el único soplo de vida proviene de una gota de sudor que se desliza entre las arrugas de una garganta afónica, la cual intenta cantar en el desierto urbano: “oooooh-lalalala, los segundos marcan el transcurso de otra noche en duermevela; oooooh-lalalala, desde las calle se escuchan los pasos de una doncella de hierro, quien ha recibido la orden de ilustrar los detalles de nuestras pesadillas.”

Se aproxima entonces un perro con cabeza enorme y cuerpo enano, olfateando las marcas aceitosas del paso de la multitud. Su nariz se pega a su propio reflejo como queriendo percatarse de la existencia de un universo alterno. Los sonidos quedan prohibidos hasta nuevo aviso; las imágenes son congeladas, mientras un eclipse transcurre en medio del terror, mismo que es exagerado por la muchedumbre. Lo único que logra captarse es la silueta de una mano que menea un tonel de ideas imposibles de materializar. Queda, sin embargo, fijada la fecha para el lúgubre encuentro de esa mano con el hacha que habrá de cercenarla. Sus aciertos y triunfos serán olvidados, mientras que su principal error, el más fatídico, habrá de marcar el destino de sus cinco dedos.

Cinco son las campanadas que anuncian el comienzo de la caída en cada ciclo. Cinco son las veces que las sirenas han dejado de cantar con el fin de comerse sus propias aletas. Cinco son las estrellas que aparecen antes del amanecer, formando una cruz que anuncia una nueva hecatombe. Los signos de la vieja mándala desparecen; los ríos se tornan una amenaza mientras las ciudades son devastadas por su propia población. Es hora de juntar las manos y rogarle a Cronos que detenga el tiempo. Es hora de sumergir los dedos en una poza que actualmente luce cinco colores: el verde claro, el azul turquesa, el triste marrón, el negro impávido y el violeta esplendoroso que se mezcla con el aroma del viento.

Tristemente, el viento del desierto trae consigo una canción llena de dudas. Las horas de frío suceden a las horas de calor, y viceversa; el peso de los minutos sucede a la carga de los segundos; el tiempo es implacable y nada puede hacerse para poner al día el conteo ininterrumpido de granos de arena, o en su caso, en otro punto lejano, para reparar las fugas que a diario se multiplican en el barco de un marinero ebrio, quien no deja de fumar su pipa a sabiendas de que el tabaco lo está matando. A pesar del mal agüero, el marinero no se inmuta, simplemente levanta el índice para conocer la dirección del viento; después levanta el pulgar para darle ánimos a los buques fantasma que pasan a su lado, y luego extiende el dedo anular tan sólo para comprobar que hace años se quedó vacío. Observa la fragilidad de su dedo meñique y la rigidez de su dedo medio, siendo éste el que precisamente utiliza para dar vuelta a las hojas de un libro que se escribe por sí mismo. Es el volumen que relata los casos imposibles, el folio que condena pasiones que pudieron haber sido y que fueron interrumpidas por líneas de la existencia que se bifurcan en un momento fatal.

Vemos así que no hay forma de flotar por encima de las horas. Tarde o temprano nuestro propio peso (o la inercia de los otros) hará que nuestras ideas se desplomen sobre el paisaje de costumbre; sobre la ciudad y sus trampas, o sobre la campiña y sus relámpagos. Queda como último recurso la posibilidad de invocar la inmensidad del desierto, con todo y sus rocas milenarias que absorben los secretos del sol, desde el amanecer hasta el ocaso. Invoquemos entonces al desierto con su tierra tan salitrosa, que a lo lejos parece un campo nevado; las montañas tan enojadas por no contar con vegetación alguna; los arbustos amarillentos y silenciosos, dispuestos a sobrevivir gracias a la brisa ocasional; el coyote y el conejo, la salamandra y la tortuga, la serpiente y el escorpión, habitantes de un paraje en donde, mediante la supervivencia, se agota hasta el último recurso.

Y sin embargo, la soledad del desierto es el mejor punto de despegue para ir al encuentro del infinito. Es el escenario ideal para abandonar la materia y convertirla en energía; deshidratarse para saltar hacia la luna convertido en un conejo místico, dispuesto a vivir de la luz reflejada desde el sol, y así enviar ocasionales rayos “iluminadores” para el asceta que busca la paz. Basta un solo destello sobre su mano, siempre y cuando su mente esté en la frecuencia correcta, para poder levantar al derrotado de su tumba, y de esta manera sea capaz de redactar por sí mismo la rapsodia que define los cambios infinitesimales de cada hora del día y de la noche.

Son entonces el sol y la luna del desierto los únicos elementos necesarios para despejar una mente aturdida y una mano adormilada, dejándolas listas para debatir los eventos fortuitos que han de ocurrir desde este punto de partida y hasta el fin de los tiempos.

 

 

 

04
Oct
08

Impuesto: palabra odiosa

 

 

 

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

Madrid, España

 

        

El significado de la palabra impuesto es detestable por su significado de imponer sin paliativos. Si consultamos el diccionario define impuesto como:   “Entrega de dinero que las personas físicas o jurídicas realizan al estado, de forma obligatoria y coactiva. La clasificación más tradicional divide los impuestos en directos, (que gravan la renta, el patrimonio, los beneficios, y sus recaudaciones periódicas) o indirectos ( que recaen sobre el consumo, especialmente en los actos de compraventa). Impuesto sobre el valor añadido es el que grava sobre el valor añadido de un producto en las distintas fases de su producción. Se trata de un impuesto sobre el consumo, que recae sobre el consumidor final.”

        

 La fuerza y el valor definitorio de las palabras, van perdiendo esas cualidades con el uso continuo o abuso de las mismas. Así sucede con la odiosa palabra “impuesto”, dicho de manera castiza es “por narices”, vamos que es igual estar de acuerdo o no, no cabe apelación ni digresión, es una imposición dictatorial de la que nadie puede escapar, teóricamente. La realidad es que en general quien más tiene, más escaquea, a la hora de pagar sus “diezmos y primicias” y es el sufrido trabajador, sea del último estrato social o el de clase media, quienes pagan el pato, y con sus impuestos se dispone lo que los gobernantes de turno y el poder fáctico deseen o crean más conveniente, para ellos, claro. El caso es que los ciudadanos tienen que pagar por trabajar, por comer, por caminar, por vestirse, por vivir en una casa, por la electricidad y el agua, por tener un vehículo, aunque sea una bicicleta, por usar ese vehículo, por si fuera poco lo ha de aparcar en la calle pagando impuesto nuevo con los parquímetros o en los aparcamientos, aunque haya pagado su “impuesto” en el permiso de circulación, las multas de tráfico son otros impuestos, que se pueden recurrir, pero sin efecto en la mayoría de los casos.

        

No parece lógico que para poder comer paguemos un impuesto del producto, otro impuesto por el transporte, otro por el intermediario y si es envasado por el envase, la industria, vendedor, etc.

 

Cualquier acto de nuestra vida esta sancionado con un impuesto, como si vivir fuera una infracción continua, pagar, pagar, pagar…, algún autor inspirado podría hacer una ranchera, en replica al volver, volver, volver…, seguro que al menos muchos ciudadanos escucharíamos complacidos que alguien cante a un sistema injusto, poniéndole los puntos sobre la ies.

        

Estamos tan acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que pagar y hacer que obedecemos como borregos, claudicamos ante esas “imposiciones” sin decir ni palabra, sin exigir cuentas al estado de que se hace con nuestro dinero y a quien mejora de verdad.

 

Teóricamente se construyen carreteras, puentes, infraestructuras, se hacen escuelas y universidades, mientras una serie de chupatintas viven a costa nuestra en todos los centros oficiales, donde nos vemos obligados a hacer colas interminables para escuchar malos modos o malas palabras de nuestros propios asalariados, ya que somos nosotros con nuestros impuestos quienes les estamos pagando, a ellos a la policía y al ejército.

 

Si subimos en la escala, resulta que el prepotente político está alimentado por nosotros y nuestros impuestos, son ellos quienes deciden si hemos de pagar más, para que ellos vivan mejor. No solamente se lucran con sus sueldos pagados de nuestros impuestos, sino que además muchos de estos servidores públicos están corruptos y cobran coimas de aquí o de allá, por favorecer negocios a veces multimillonarios, salidos del erario público, en definitiva es nuestros ahorros colectivos, crean negocios con familiares o amigos que de alguna forma les permiten no trabajar el resto de sus vidas, mientras el probo trabajador, habrá de aportar sus impuestos, asaeteado por todas partes, sin un huequito de respiro, ni posibilidad de ahorrar. Que decir de las “autoridades” los policías corruptos, de quienes daría para hablar largo y tendido. 

 

Los que más tienen corrompen a los funcionarios, quienes favorecen sus negocios con ganancias impresentables o con acciones que les suponen cuotas de poder y dinero.

        

Es un sistema muy injusto. La gente no nos paramos a pensar en ello, pero es que no nos dejan un respiro para poder simplemente vivir, tener alguna alegría y esparcimiento, sin estar todo el día trabajando y preocupado en como salir de las deudas, favorecidas por el propio estado y los bancos.

        

Ya en la época de Cristo se protestaba por los diezmos y primicias, impuestos que vienen de muy antiguo, se pagaban en dinero o en especies, a los regentes de cada época, quienes veían aumentar sus graneros y sus arcas a costa de sus súbditos.

        

En el antiguo Egipto, los reyes-dioses, no eran tan bárbaros como se supone, los graneros estaban bajo custodia real, pero se repartía el grano equitativamente entre sus súbditos. En la época moderna el dinero va a parar a una pozo sin fondo, sin retorno de ningún tipo, aunque dicen que las prestaciones de la Seguridad Social, etc., que existen en España, sea algo que cada día funciona peor y los enfermos se hacinan por los pasillos de los hospitales por falta de camas y habitaciones, cuando se hacen autopistas se recurre al capital privado y se ha de pagar peaje por utilizarlas, impuesto que va directamente a los bolsillos de los constructores.

        

Se habla con cierta conmiseración del pobre indígena que vive aislado del mundo moderno, cultivando sus tierras o cazando para sobrevivir, pero nadie habla de que ellos viven sin caer en la trampa de una sociedad, llamada de “bienestar”, que me gustaría saber cual es bienestar tan celebrado. Muchos dicen vivimos mejor que antes, tenemos seguridad social, jubilación, hospitales, sanidad, pero y de lo demás, hay muchas cosas, pero ¿Para quién? Acaso todo el mundo va a discotecas, que me parece un invento infame, o a otras de esas cosas que llamamos civilizadas, como los salvajes conciertos donde la gente se pone de droga hasta las cejas y muchos jóvenes mueren a causa de sobre dosis o quedan enganchados a la droga para siempre, disminuyendo sus capacidades físicas e intelectuales, ¿Es eso el estado del bienestar?

        

Solamente la sociedad tiene algo positivo y es la cultura, poder intercambiar conocimientos e investigar para saber más, ser así más sabios y mejores personas.

Eso es lo único precisamente que no interesa a nadie o a unos pocos, no nos damos cuenta que solamente la cultura nos hace civilizados y de eso los políticos o no quieren saber nada o muy poco, dejan migajas para esas actividades, mientras se fomentan los circos romanos modernos, con deportes de masa para que la gente no piense en esas cosas de las que hoy he querido hablar y aún encima pague nuevos impuestos en la entrada.

       

Impuestos para hacer mejor a la sociedad y para que nuestra calidad de vida sea superior, entendiendo la cultura y la investigación como parte de ello, SI. Impuestos para mantener a vagos y maleantes o para obnubilar al personal, ¡No, de ninguna manera!.

        

Tenemos derecho a saber que se hace con el dinero que se nos extrae como sanguijuelas, sin que den cuentas, claras de que se está haciendo con él y a quien favorece.

 

La sociedad de consumo se ha convertido en una rueda sin fin, en un pozo sin fondo de egoísmo y locura posesiva. En nuestras manos está cambiarlo, se ha de protestar y exigir, hacer ver a los funcionarios que son nuestros empleados y no al contrario, que no nos hacen favor alguno cumpliendo con sus obligaciones por las que les pagamos para que nos atiendan y nos ayuden a resolver la abrumadora burocracia que ellos mismos complican y engendran, para hacerse imprescindibles.

 

El día que la palabra impuesto desaparezca de nuestras vidas, será el síntoma que la sociedad y el mundo habrá cambiado definitivamente. Es una utopía en la que me gusta soñar y recrearme, pensar que algún día la humanidad será mejor, solidaria y verdaderamente demócrata, no a la americana, donde impere la razón y el trabajo bien hecho a cambio de un reconocimiento social, que te permita vivir, sin obstáculos y sin presiones, en el que todos de verdad seamos hermanos y no necesitemos decirlo para ver si nos lo creemos, conviviendo en paz con la naturaleza y el entorno, sin destruir, ni poseer, compartiendo en esa bondad para todos los seres vivos, que tanto preconizan los budistas. Me gusta pensar que tal vez llegue algún día la cordura colectiva y se erradique la maldad y el egoísmo de la vida de todos los seres humanos.