Archive for the 'Cultura' Category

01
Nov
08

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical),

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera. Teatro Orientación

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera. Teatro Orientación

 

Por Oswaldo Valdovinos Pérez

Los recuerdos son la puerta al pasado, a una existencia que ha sido y no es posible modificarla ya; a esos pasos que han dejado huella y que son, al fin y al cabo, parte esencial de una existencia, que puede o no tener sentido, pero que sin duda ha conformado la historia individual de cada individuo.

Por supuesto los recuerdos son fragmentarios y en ocasiones pueden jugar una mala pasada: se olvida aquellos que se supone no tiene importancia, pero también eso que ha de recordarse inevitablemente por haber sido parte fundamental del proceso de identidad. De naturaleza frágil, la memoria es caprichosa y selectiva, pero también traicionera al momento de poner en duda los límites entre la realidad y la ficción. ¿Qué hacer entonces cuando es, precisamente, esta última frontera la que rige el destino? ¿Cómo diferenciar claramente una de otra sin caer en el desvarío?

En este sentido es que puede inscribirse Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis rivera López, estrenada en junio en el Salón Dorado del Teatro Nacional Cervantes, en Argentina, y actualmente en temporada en el Teatro Orientación en el Centro Cultural del Bosque, es una puesta en escena que aborda, basado textos shakesperianos y desde una óptica que va de la realidad a la ficción, uno de los pasajes del retiro Shakespeare tomado como referencia y como punto de partida para esta imaginaría una carta de su hija Susana.

“Poco o nada sabemos de la vida de William Shakespeare. Solamente algunos datos surgidos de registros formales, entre los que se pueden consignar un matrimonio de extrema juventud, una hija mayor, un hijo muerto a temprana edad, y un extraño silencio luego de concluir La tempestad, sumado a un regreso definitivo a su ciudad natal… Una de las obvias certezas mayores que tenemos es que ha muerto. Y si algo podemos afirmar de Hamlet, Falstaff o Puck, es que están vivos”, apunta Luis Rivera.

De esta manera, en escena se ve a un Shakespeare desencantado, enterrado prácticamente en un montón de papeles como una forma de permanecer atrapado en un laberinto que parece conducir a una trampa llena de palabras, a un espacio donde el tiempo no fluye y en cambio permanece como un fiero carcelero empeñado en no dejar escapar al prisionero. Es, pues, la representación del vacío que precede a la desesperanza y el desencanto.

Actuaciones de Hayddé Boetto y Luis Rivera López

Actuaciones de Hayddé Boetto y Luis Rivera López

No obstante, de entre esa maraña desesperanzadora surge la posibilidad de escapar de esos días aciagos a través de las palabras escritas de Sue, su hija enterrada hasta ese momento en ese legajo que parece devorarlo todo. Y es a partir de ese instante que las criaturas a las que ha dado vida, y confinadas a un sueño obligado, se hacen presentes en su morada para dialogar con su creador, pues al fin y al cabo lo han trascendido al grado de ser criaturas con vida propia.

En este confluir asisten el demonio Calibán, Puck, Hamlet, Enrique III, todos ellos en forma de títeres, lo cual le da, visualmente hablando, esa calidad de seres mágicos surgidos de la imaginación shakesperiana. Criaturas que lo confrontan, lo cuestionan, incluso lo amenazan y están dispuestos a atacarlo, y no por alguna razón es específico sino porque la propia naturaleza con que fueron creados los obliga a hacerlo; pero también lo consuelan y lo reaniman, todo ello logrado a través del trabajo actoral y la destreza en el manejo de los títeres de Haydeé Boetto y el propio Luis Rivera.

Will y Sue, suite shakesperiana (para actores, objetos y ensamble musical), de Luis Rivera, cuenta con la dirección y las actuaciones de Hayddé Boetto y el propio Luis Rivera López, la escenografía de Alejandro Mateo, la música en vivo de Sergio Bátiz y Jacobo Lieberman, los títeres de Araceli Pszemiarower y la iluminación de Matías Gorlero, y se presenta los lunes y martes a las 20:00 horas en el Teatro Orientación hasta el 9 de diciembre.

18
Oct
08

Feria del agua

Cada año se celebra Termatalia, Feria Internacional del Agua y de las Termas en Orense – Galicia (España) considerada ya una de las más importantes de Europa y del mundo, con prestigio reconocido a nivel mundial, ganado cada año con el esfuerzo y buen hacer de un pequeño equipo de gran valía.

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

Madrid, España

 

El agua, aunque siempre ha sido crucial en nuestras vidas, dada nuestra propia composición química, con un alto porcentaje de agua, se ha convertido en algo muy preciado y cada día lo será más, a causa de la enorme influencia que está ejerciendo el cambio climático sobre los recursos hídricos de todo el planeta, añadido al mal uso y abuso por parte de los humanos, quienes pensamos era un recurso sin fin.

La contaminación de mares ríos y lagos, regadíos, grandes urbes, vertidos indeseados que la envenenan, así como las aguas subálveas, de la que se extrae más de lo debido, contaminación del suelo con venenos y fertilizantes filtrados a las aguas subterráneas, desertización, y aumento poblacional, suponen grave riesgo para el líquido vital que rige nuestras vidas, sin el cual la vida no es compatible, por todo ello cada día se hace un bien más escaso.

Termatalia es el nombre de la ya famosa Feria de Expourense, se celebra en Orense, en Galicia, donde los verdes se confunden con las aguas transparentes de sus ríos que espejan el azul y las nubes del cielo, colores de la añoranza, de la “morriña y saudade”. Cada año aumenta la popularidad de Expourense, el recinto Ferial orensano, donde se celebran Ferias ya muy famosas a nivel internacional, como Xantar (Comer) y Termatalia, popularidad demostrada con el mayor número de stand y asistencia de países de todo el mundo, este año representados por una treintena y numerosas regiones españolas.

Cuatro personas son el alma de esta Feria, con algunos colaboradores más: Ovidio Fernández Ojea, Presidente de la Cámara de Orense y del Comité Ejecutivo de Expourense, Alejandro Rubin Carballo, Director Gerente de Expourense y Emma González, inteligente, eficiente, joven y atractiva Directora de Gestión de Expourense, con un gabinete de prensa llevado por la periodista Silvia Pardo y un pequeño, más magnífico equipo de colaboradores.

representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Ponentes sobre termalismo de izquierda a derecha: representante de Mejico, España, Urugay, Portugal

Entre los países que se han hecho ya asiduos está Méjico, el año pasado fue Guadalajara representado por una gentil e inteligente Directora de Turismo, de quien hablamos en este diario, este año ha acudido el Subsecretario de Promoción Turística de Guanajuato, Jorge A. Lerma Nava, con quien hemos departido y amistado, a quien dedicaremos un artículo aparte con su interesante entrevista, por el gran trabajo que están desarrollando y las perspectivas de futuro para atraer a un nuevo turismo, muy halagüeñas para Méjico y Guanajuato, de las que daremos cumplida cuenta por su importancia cultural e interesante perspectiva, para atraer al turista culto, no sólo de sol y playa.

Termatalia es una Feria que reúne a gentes del sector del termalismo, es decir de los balnearios termales, con aguas naturales calientes o con propiedades curativas y de muchos otros SPA y balnearios tradicionales, aguas de mesa para beber, con o sin propiedades, cuya moda ha llevado a que en la actualidad se hagan cursos de sumiller de agua, es decir catadores capaces de diferenciar por su sabor las diferentes cualidades de cada una. La Associazione Degustatori Acque Minerali, italiana, dirigida por el simpático y abierto profesor Giuseppe Amati ha impartido un curso de hidrosumiller de 2º nivel, (hay tres niveles).

En Galicia hay aguas muy conocidas que se exportan a muchos lugares del mundo, entre otros a Méjico, como es el caso de las ricas aguas de Cabreiroá y Mondariz.

En el bar de aguas se ha podido catar el líquido elemento de muchos lugares de España y del mundo, resulta un tanto curioso y atractivo poder beber en Expourense agua de: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Dinamarca, Escocia, España, Francia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Reino Unido, Sudáfrica y Suecia, privilegio exclusivo de los visitantes de Termatalia, que hace pequeño al mundo y reúne a las aguas internacionales en abrazo fraternal, con la hospitalidad única que como nadie saben proporcionar los gallegos y en especial los organizadores de esta Feria puntera. En nuestro organismo podemos asimilar las energías de las mejores aguas del mundo con todas sus propiedades intactas.

En Termatalia gozamos de una cuidada gastronomía en el restaurante de propia Feria y de diferentes restaurantes de hermosas poblaciones gallegas, en las excursiones muy atractivas que realizamos y serán motivo de una crónica especial.

En esta peculiar Feria, no sólo se trata de Termalismo, de SPA y Turismo de Balnearios, si no de muchos otros aspectos que van en paralelo a este sector tan amplio, donde podemos encontrar los medios y aparatos más sofisticados de tecnología punta o con las mejores manos de fisioterapeutas y masajistas especializados, como es el caso de Margarita, una simpática Fisioterapeuta que con sus manos obra maravillas, y doy fe de ello, así como su colaboradora egipcia, quienes junto a otros profesionales aplican sus técnicas de digitopuntura manuales y fantásticas.

Junto a las “magas” de las manos, encontramos los más sofisticados artilugios, sillones que dan masajes, duchas que se mueven para aplicar chorros de agua por todo el cuerpo mientras permanecemos tumbados sobre una camilla, aparatos que te hacen perder “michelines” en un rato, con tecnología de última hora italiana, así lo comprobamos el pasado año, tratamientos con algas o barros, máscaras, cremas y otras sustancias que nos ayudan a mejorar nuestra salud y aspecto, incluso la biomanta, inventada por una profesora física argentina que Termatalia cuenta cada año con su presencia, con quien regresamos juntos hasta Madrid en el avión.

Aún no se ha inventado el aparto “quita-años”, pero en Termatalia encontramos todo lo necesario, de los descubrimientos realizados hasta el momento, al menos para aparentar que nos hemos quitado unos años de encima, mejorar nuestro aspecto y mantenernos más saludables.

No cabe duda que el termalismo, los masajes hídricos y manuales, los tratamientos con aguas, algas, barros, etc, mejoran nuestra salud, sobrecargada de estrés, de trabajo, de sobrealimentación y falta de ejercicio.

Los balnearios provienen de la antigüedad, tuvieron gran auge en épocas de romanos y griegos, quienes supieron reconocer lo saludable de los tratamientos con aguas minerales, hasta el punto de crear baños públicos en todas las ciudades de cierta categoría. En todo el gran imperio se encuentran termas y baños a lo largo de todos los países colonizados por ellos: en Oriente Medio, Norte de África y la mayor parte de Europa.

Después de la Segunda Guerra Mundial, fueron cayendo en desuso, pero desde hace más de una década que su auge ha tomado proporciones impensadas por los propios dueños y gestores de los clásicos balnearios. Médicos, inversores y usuarios cayeron en la cuenta que unas vacaciones en estos lugares, tranquiliza el estrés, mejora la salud de nuestro cuerpo por dentro, al tomar aguas con propiedades medicinales y por fuera las enfermedades de piel y el efecto benéfico de que el cuerpo sea masajeado por chorros de agua y cascadas que permiten relajar los músculos y contracciones, al tiempo que el calor del agua termal abre nuestros poros permitiendo que penetren sus propiedades sanadoras.  

El turismo termal no se ha hecho esperar, cada día hay más circuitos turísticos en torno a Balnearios, Termas y Spas, generalmente situados en lugares estratégicos en bellos paisajes o ciudades de interés turístico.

Millones de personas son ya sus usuarios, en torno a ellos se generan una compleja industria, tanto en tecnología como en medios hoteleros y de baños, generadora de numerosos puestos de trabajo, todo ello supone movimientos de dinero multimillonarios, conformando un nuevo estilo de viajes y de vida.

Un tema muy interesante que fomentará nuevas fuentes de riqueza para los mejicanos y centros de salud donde acudir a mejorar el físico y el espíritu, que nos permitirá entrar en paz con nosotros mismos, con curas de ingestas de agua, en vez de tequila, para hacer descansar y mejorar nuestro organismo.

04
Oct
08

Impuesto: palabra odiosa

 

 

 

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

Madrid, España

 

        

El significado de la palabra impuesto es detestable por su significado de imponer sin paliativos. Si consultamos el diccionario define impuesto como:   “Entrega de dinero que las personas físicas o jurídicas realizan al estado, de forma obligatoria y coactiva. La clasificación más tradicional divide los impuestos en directos, (que gravan la renta, el patrimonio, los beneficios, y sus recaudaciones periódicas) o indirectos ( que recaen sobre el consumo, especialmente en los actos de compraventa). Impuesto sobre el valor añadido es el que grava sobre el valor añadido de un producto en las distintas fases de su producción. Se trata de un impuesto sobre el consumo, que recae sobre el consumidor final.”

        

 La fuerza y el valor definitorio de las palabras, van perdiendo esas cualidades con el uso continuo o abuso de las mismas. Así sucede con la odiosa palabra “impuesto”, dicho de manera castiza es “por narices”, vamos que es igual estar de acuerdo o no, no cabe apelación ni digresión, es una imposición dictatorial de la que nadie puede escapar, teóricamente. La realidad es que en general quien más tiene, más escaquea, a la hora de pagar sus “diezmos y primicias” y es el sufrido trabajador, sea del último estrato social o el de clase media, quienes pagan el pato, y con sus impuestos se dispone lo que los gobernantes de turno y el poder fáctico deseen o crean más conveniente, para ellos, claro. El caso es que los ciudadanos tienen que pagar por trabajar, por comer, por caminar, por vestirse, por vivir en una casa, por la electricidad y el agua, por tener un vehículo, aunque sea una bicicleta, por usar ese vehículo, por si fuera poco lo ha de aparcar en la calle pagando impuesto nuevo con los parquímetros o en los aparcamientos, aunque haya pagado su “impuesto” en el permiso de circulación, las multas de tráfico son otros impuestos, que se pueden recurrir, pero sin efecto en la mayoría de los casos.

        

No parece lógico que para poder comer paguemos un impuesto del producto, otro impuesto por el transporte, otro por el intermediario y si es envasado por el envase, la industria, vendedor, etc.

 

Cualquier acto de nuestra vida esta sancionado con un impuesto, como si vivir fuera una infracción continua, pagar, pagar, pagar…, algún autor inspirado podría hacer una ranchera, en replica al volver, volver, volver…, seguro que al menos muchos ciudadanos escucharíamos complacidos que alguien cante a un sistema injusto, poniéndole los puntos sobre la ies.

        

Estamos tan acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que pagar y hacer que obedecemos como borregos, claudicamos ante esas “imposiciones” sin decir ni palabra, sin exigir cuentas al estado de que se hace con nuestro dinero y a quien mejora de verdad.

 

Teóricamente se construyen carreteras, puentes, infraestructuras, se hacen escuelas y universidades, mientras una serie de chupatintas viven a costa nuestra en todos los centros oficiales, donde nos vemos obligados a hacer colas interminables para escuchar malos modos o malas palabras de nuestros propios asalariados, ya que somos nosotros con nuestros impuestos quienes les estamos pagando, a ellos a la policía y al ejército.

 

Si subimos en la escala, resulta que el prepotente político está alimentado por nosotros y nuestros impuestos, son ellos quienes deciden si hemos de pagar más, para que ellos vivan mejor. No solamente se lucran con sus sueldos pagados de nuestros impuestos, sino que además muchos de estos servidores públicos están corruptos y cobran coimas de aquí o de allá, por favorecer negocios a veces multimillonarios, salidos del erario público, en definitiva es nuestros ahorros colectivos, crean negocios con familiares o amigos que de alguna forma les permiten no trabajar el resto de sus vidas, mientras el probo trabajador, habrá de aportar sus impuestos, asaeteado por todas partes, sin un huequito de respiro, ni posibilidad de ahorrar. Que decir de las “autoridades” los policías corruptos, de quienes daría para hablar largo y tendido. 

 

Los que más tienen corrompen a los funcionarios, quienes favorecen sus negocios con ganancias impresentables o con acciones que les suponen cuotas de poder y dinero.

        

Es un sistema muy injusto. La gente no nos paramos a pensar en ello, pero es que no nos dejan un respiro para poder simplemente vivir, tener alguna alegría y esparcimiento, sin estar todo el día trabajando y preocupado en como salir de las deudas, favorecidas por el propio estado y los bancos.

        

Ya en la época de Cristo se protestaba por los diezmos y primicias, impuestos que vienen de muy antiguo, se pagaban en dinero o en especies, a los regentes de cada época, quienes veían aumentar sus graneros y sus arcas a costa de sus súbditos.

        

En el antiguo Egipto, los reyes-dioses, no eran tan bárbaros como se supone, los graneros estaban bajo custodia real, pero se repartía el grano equitativamente entre sus súbditos. En la época moderna el dinero va a parar a una pozo sin fondo, sin retorno de ningún tipo, aunque dicen que las prestaciones de la Seguridad Social, etc., que existen en España, sea algo que cada día funciona peor y los enfermos se hacinan por los pasillos de los hospitales por falta de camas y habitaciones, cuando se hacen autopistas se recurre al capital privado y se ha de pagar peaje por utilizarlas, impuesto que va directamente a los bolsillos de los constructores.

        

Se habla con cierta conmiseración del pobre indígena que vive aislado del mundo moderno, cultivando sus tierras o cazando para sobrevivir, pero nadie habla de que ellos viven sin caer en la trampa de una sociedad, llamada de “bienestar”, que me gustaría saber cual es bienestar tan celebrado. Muchos dicen vivimos mejor que antes, tenemos seguridad social, jubilación, hospitales, sanidad, pero y de lo demás, hay muchas cosas, pero ¿Para quién? Acaso todo el mundo va a discotecas, que me parece un invento infame, o a otras de esas cosas que llamamos civilizadas, como los salvajes conciertos donde la gente se pone de droga hasta las cejas y muchos jóvenes mueren a causa de sobre dosis o quedan enganchados a la droga para siempre, disminuyendo sus capacidades físicas e intelectuales, ¿Es eso el estado del bienestar?

        

Solamente la sociedad tiene algo positivo y es la cultura, poder intercambiar conocimientos e investigar para saber más, ser así más sabios y mejores personas.

Eso es lo único precisamente que no interesa a nadie o a unos pocos, no nos damos cuenta que solamente la cultura nos hace civilizados y de eso los políticos o no quieren saber nada o muy poco, dejan migajas para esas actividades, mientras se fomentan los circos romanos modernos, con deportes de masa para que la gente no piense en esas cosas de las que hoy he querido hablar y aún encima pague nuevos impuestos en la entrada.

       

Impuestos para hacer mejor a la sociedad y para que nuestra calidad de vida sea superior, entendiendo la cultura y la investigación como parte de ello, SI. Impuestos para mantener a vagos y maleantes o para obnubilar al personal, ¡No, de ninguna manera!.

        

Tenemos derecho a saber que se hace con el dinero que se nos extrae como sanguijuelas, sin que den cuentas, claras de que se está haciendo con él y a quien favorece.

 

La sociedad de consumo se ha convertido en una rueda sin fin, en un pozo sin fondo de egoísmo y locura posesiva. En nuestras manos está cambiarlo, se ha de protestar y exigir, hacer ver a los funcionarios que son nuestros empleados y no al contrario, que no nos hacen favor alguno cumpliendo con sus obligaciones por las que les pagamos para que nos atiendan y nos ayuden a resolver la abrumadora burocracia que ellos mismos complican y engendran, para hacerse imprescindibles.

 

El día que la palabra impuesto desaparezca de nuestras vidas, será el síntoma que la sociedad y el mundo habrá cambiado definitivamente. Es una utopía en la que me gusta soñar y recrearme, pensar que algún día la humanidad será mejor, solidaria y verdaderamente demócrata, no a la americana, donde impere la razón y el trabajo bien hecho a cambio de un reconocimiento social, que te permita vivir, sin obstáculos y sin presiones, en el que todos de verdad seamos hermanos y no necesitemos decirlo para ver si nos lo creemos, conviviendo en paz con la naturaleza y el entorno, sin destruir, ni poseer, compartiendo en esa bondad para todos los seres vivos, que tanto preconizan los budistas. Me gusta pensar que tal vez llegue algún día la cordura colectiva y se erradique la maldad y el egoísmo de la vida de todos los seres humanos. 

 

04
Oct
08

Los apellidos libaneses son mexicanos

Antonio Trabulse, Director del Instituto Cultural Mexicano Libanés

Antonio Trabulse, Director del Instituto Cultural Mexicano Libanés

 

Por: Sergio Martínez Estrada

 

Conversar con Antonio Trabulse Kaim es grato pues en su habla se condensan dos culturas que tienen pasión por la oralidad. Este mexicano desea que los apellidos Trabulse, Libien, Slim, Kaui, Harp, Helú, y Younes formen parte de los apellidos en México como Pérez o Hernández.

 

Lo que distingue a Antonio Trabulse es que es hijo de cada uno de sus antepasados, que se encuentran distribuidos por todo el mundo, por lo que se siente un poco de todas partes. Esta concepción la ejemplifica con Amin Maalouf autor de obras emblemáticas como ‘León el africano’ o ‘Las Cruzadas vistas por los árabes’ donde se rinde homenaje a todos los personajes y temas que viven en los libros.

 

La migración y la generosidad es un tema presente entre los dos pueblos. La generosidad mexicana es muy basta y permitió que llegaran hombres que han dado frutos mexicanos como Jaime Sabines, Carlos Slim, Héctor Azar, Gaspar Henaine “Capulina”, Salma Hayek, Antonio Badú o Mauricio Garcés; claro que hay otros que les gusta vivir en vuelos de escándalos.

 

La primera migración data de 1878, huyendo del Imperio Otomano, que ejercía la leva con los jóvenes, muchos buscaron mejor destino que engrosar ese ejército, buscaban un mejor destino. Existen indicios de que en 1880 desembarcaron en el Puerto de Veracruz los primeros libaneses, justo cuando el General Porfirio Díaz concluía su primer periodo como Presidente de la República.

 

La plática de Trabulse es una línea del tiempo que retrocede o avanza de una manera didáctica, y de forma vehemente narra parte de la historia de Líbano que ha sido invadido desde Nabucondosor, heredero de Fenicia y crisol histórico de comunidades cristianas y musulmanas, fue ocupado por el Imperio Otomano en el siglo XVI. Tras la derrota turca en la Primera Guerra Mundial, el protectorado de Francia se prolongó hasta 1944, año en que el país se constituyó como Estado (si bien proclamó su independencia el 26 de noviembre de 1941, esta no fue reconocida hasta dos años más tarde).

 

El Líbano vivió hasta los años 70 una gran prosperidad económica que le valió el sobrenombre de “la Suiza de Oriente Próximo”. Esta opulencia monetaria fue rota por el terrible enfrentamiento civil entre cristianos y musulmanes (1975-1980) que destruyó un equilibrio político ejemplar. Las luchas internas y los conflictos con Israel -que invadió el país en 1982 – aún perduran.

 

La segunda migración de libaneses a México después de la Segunda Guerra Mundial y de los sucesivos conflictos está lejos de los vendedores de botones y de los aboneros, que aunque a muchos paisanos les molesta, está claramente filmado en cintas como el “El paisano Jalil”. Antonio Trabulse es un experto y promotor de la obra de Gibran  Khalil Gibran.

 

Los padres de muchos de los mexicanos de origen libanés prominente se iniciaron trabajando en el centro de la Ciudad de México, Toluca y en el sureste, en barrios populares, con escaso conocimiento del español.  “Un  recién llegado,  se inició en el comercio de botones, y pidió a sus ‘paisanos’ que le enseñaran algo de español, en especial a decir gracias, en lugar de ello le transmitieron la famosa mentada de madre, al hacer su primera venta a un policía, y dar las gracias, hubo que rescatarle pagando una multa.”

 

El comercio es fundamental, el nombre griego del país, Fenicia, tiene que ver con una de sus principales exportaciones, una anilina de color púrpura llamada [phoinix], “púrpura”, sin embargo, los habitantes se llamaban a sí mismos Kena’ani, es decir, cananeos, y su tierra la denominaban Canaán, lo que está de acuerdo con Génesis 10: 15-19, donde se da una lista de los habitantes de varias ciudades fenicias como descendientes de Canaán. No hay suficiente material arqueológico para formar una historia completa de Fenicia y su historia más remota está completamente envuelta en la oscuridad. Sin embargo, una de las ciudades fenicias -Biblos- aparece en registros egipcios del tercer milenio como una ciudad importante en la exportación de madera de cedro.

 

Los libaneses agradecieron a través de su trabajo y de sus aportaciones el recibimiento del que fueron objeto; se integraron a México y hoy un gran número de descendientes de aquellos primeros emigrantes son mexicanos prominentes, cuyo trabajo y participación en la vida social, cultural, empresarial, deportiva e intelectual tienen una gran presencia y trascendencia en México. En Líbano las imágenes de México son conocidas y sus íconos populares. Hace años me sorprendí con una enorme fila de personas para ver una película del Santo.

 

21
Sep
08

Eugenio Barba, el espíritu danés vuelve a México

 

Eugenio Barba/unomásuno

Eugenio Barba/Fotografía: María Teresa Adalid

 

 

Por: María Teresa Adalid

 

El 1 de octubre de 1964 Eugenio Barba funda el Odin Teatret en Oslo, después se traslada a Dinamarca y tras vencer la indiferencia local, se afianza con su teatro-laboratorio en Holstebro. Los primeros actores del Odin eran jóvenes rechazados de las escuelas de teatro tradicional. La compañía tomó como referencia el modelo de Jerzy Grotowski y se concentró en la visión pedagógica transitando por diversos continentes. Barba desarrolló la estética del arte, la antropología teatral, el Tercer Teatro (teatro asocial, una realidad teatral diferente) y es fundador de la ISTA (International School of Theatre Anthropology). El Odin ha soportado los estragos del tiempo y continúa ejerciendo en su período de madurez. Eugenio Barba es un visitante asiduo a nuestro país y el último espectáculo que presentó fue Kaosmos en1996. Respecto a su nueva visita a México, el director emitió algunos pensamientos acerca del oficio teatral. 

 

El origen

Comenzamos como teatro de aficionados en Noruega, después se trasladó a Dinamarca aceptando la invitación de una pequeña ciudad de nombre Holstebro, a 400km de las grandes ciudades, ahí desarrollamos lo que era nuestra necesidad y cierto tipo de teatro; claro que no podíamos vivir dando espectáculos en esas pequeñas ciudades, así que viajamos a países extranjeros, Europa primero y después en América Latina. Para nosotros algunas ciudades y países son parte integrante de esa geografía profesional y emocional que constituye la orientación de cada uno de nosotros, algunos lo llaman equidad cultural, otros nación, o su país, con una cierta sobra de nacionalismo, pero a veces es muy diferente. La gente del Odin está constituida por actores y colaboradores que vienen de quince diferentes países de Asia, Latinoamérica, Europa, Norteamérica. La verdadera patria es el trabajo, las relaciones entre nosotros, pero sobre todo las relaciones con esos espectadores que visitamos cada vez que tenemos un nuevo espectáculo.

 

Columnas portadoras de la visión

Tengo que decir que cuando leo un libro de Taviani, Ruffini, o Savarese yo tengo otra visión de lo que es el teatro de cuando leo a muchos otros historiadores, ellos son buenos sólo que no piensan de una cierta manera. La diferencia es cuál es tu perspectiva en escribir, no existe una historia neutral, el hecho de que todo lo que concierne la técnica de la antropología teatral hoy es una parte del pensamiento de esa persona, significa mucho, si alguien se alimenta de esos libros va tener otra visión. Yo leí muy joven un libro que ha sido un espectáculo extraordinario, como El príncipe constante de Grotowski o el Teatro Kathakali que he visto, era un libro de Ripellino, se llamaba ‘El maquillaje y la alba’, es la historia de los maestros del teatro ruso, se publicó en 1965, cuando había poca información sobre Meyerhold y los grandes directores; de un lado existe la documentación y por otro lado un estilo extraordinario, ese libro cambió los parámetros y exigencia de cuando leo.

 

 

Jorge Vargas

Eugenio Barba/fotografía:Jorge Vargas

 

 

Los reformadores

Con la muerte de Grotowski en el año 99 se terminó toda una época del teatro. No nos hemos dado cuenta en los primeros años del 2000. Todas las generaciones jóvenes que encuentro ahora, ya no tienen la misma relación con el pasado de revolución teatral hecha por Stanilslavky, Meyerhold, Copeau, Craig, Eisenstein, Piscator, Brecht, los grandes nombres que cambiaron la forma de pensar y hacer teatro en este continente y todo el mundo. Después existió como 20 años de intermedio donde el fascismo y el stanilismo simplemente mató todo. En los años 60 comienza una nueva revolución. Los primeros que comenzaron fueron el Living Theater norteamericano y Grotowski, que a mitad de los años sesenta ya habían inventado otra manera de usar el teatro. Todos esos reformadores pensaron que el teatro no sólo se ve con los ojos sino a través de ellos, que una vez terminado el espectáculo, dejaba una presencia de otra vida que continuaba en el espectador, a esa vida algunos le llamaron la función social del teatro, que tenía que ser político, hacer reflexionar al espectador sobre su condición existencial, otros pensaron que podría ser arte terapéutico o didáctico. El teatro sigue viviendo como especie de Dios en la memoria y sentidos del espectador. La pasión era resultado de una soledad individual, falta de asimilarse o adaptarse al contexto en que se vivía, todos ellos, no se adaptaron al teatro que existía, inventaron uno; no porque eran originales, sino porque era un problema de construir un asilo lleno de oxigeno donde se pudiera respirar, practicar y tener conocimiento del oficio sólido, esto falta hoy, es evidente.  

 

El teatro toma de posesión

Somos actores de 45 años a 65 años, muy diferentes de cuando teníamos 30. Se trata de adaptar esa pérdida de energía, de manera en que lo que antes era explosión pueda ser implosión. El sentido de nuestra historia, el final de cómo uno muere, es un gran desafío. Vienen muchos jóvenes a nosotros y no podemos enseñar mecánicamente lo que para nosotros era importantísimo porque hoy no funciona. Hablar de luchar contra la injusticia en mi generación tenía un profundo sentido, habíamos visto la civilización europea en su cumbre de horror con Auschwitz, el nazismo, era importante que el teatro fuese una toma de posesión. Hoy sería echar afuera a quien viene, porque son otras necesidades, el desafío es cómo dialogar con jóvenes que piensan de manera diferente y dar clara conciencia de que existe en nuestra anomalía y diferencia algo que te puede ayudar en tu camino. También está ganar nuestro pan, en Europa la situación económica se ha vuelto muy precaria, en Dinamarca tenemos reducción continua de presupuestos. ¿Cómo inventar otras actividades y maneras sin perder lo que fue para nosotros el objetivo de hacer teatro y mantener nuestra libertad?

 

Lejos de los círculos artísticos oficiales

Yo nunca hice parte de esa gente de teatreros que pensaban que el teatro tenía que ser trasgresor, para mi era una comunidad extrajera, siempre he tenido esa sensación de que el teatro es como una iglesia, separada de la comunidad y cuando entras encuentras otra manera de pensar, comportarse, relacionarte, nada religioso. Yo hacía teatro porque quería cambiar las cosas, tenía una trascendencia, ir a un campo de refugiados políticos o una parte de la ciudad donde la gente vive en miseria, había una trascendencia.

 

 

Jorge Vargas

Eugenio Barba/fotografía: Jorge Vargas

 

Teatro pobre

Estoy seguro que el teatro es una necesidad interior del animal humano. Cada generación e individuo que hace teatro, va a encontrar su solución, porque el teatro va a ser una forma de plegaria, patria, compromiso social, meditación en público, siempre va a satisfacer algunas necesidades. El teatro se puede hacer con nada, no necesita gran tecnología. Un continente que tiene mucho teatro y que es muy ignorado es África, personas hacen teatro y no necesitan dinero para comprar, tienen su presencia, yo pienso que aquí sucede la visión de Grotowski, que el teatro pasa entre dos personas, un actor espectador, eso es fundamental en una época donde la virtualidad y pérdida de la relación en vida se ha vuelto uno de los problemas en nuestros escenarios.

 

Antropología Teatral

Es el estudio de los principios técnicos del actor. Un bailarín clásico es muy diferente al bailarín de danza moderna, un actor que hace teatro de calle, es diferente al que interpreta textos clásicos. Las formas son diferentes, así que es muy difícil hacer dialogar las formas. Los principios de esas formas pueden dialogar porque todos intentan desarrollar la presencia escénica del actor o bailarín, eso es un oficio. El oficio significa que uno debe saber hacer algo y tiene que seguir algunos principios, los cuales, la antropología teatral ha detectado a través de un estudio comparativo de las diferentes formas.

 

La intransigencia

El proceso pedagógico tiene dos polos, uno es el aprendizaje en un ambiente que lentamente te condiciona y te hace asimilar principios técnicos. Ethos, en sentido de etología/comportamiento, son los principios que dirigen los comportamientos. Para los griegos antiguos, el comportamiento de cada persona era dictado por su visión de realidad, ética o moral, el ethos es asimilar. Cuando uno trabaja cuatro años de cierta manera, en cierto tipo de silencio y mirada de la parte de quien se toma la responsabilidad de mostrarte el camino hacia ti mismo, todo el tiempo con intransigencia, que es lo que falta hoy, una intransigencia que no es disciplina prusiana o militar, es el deseo de enseñar y mostrar al joven que tienes posibilidades más allá de lo que tu me presentas. Sólo la excelencia al final es lo que tenemos que presentar a los espectadores, pero eso se asimila durante años con alguien que te obliga, porque la naturaleza humana es perezosa. El segundo polo lo llamo ‘el temblor de tierra’. Uno camina, tiene la certeza que tiene como fundamento sólido como tiene que ser el oficio, como se puede hacer y de pronto uno ve ese temblor viendo a alguien que te presenta un resultado y piensa durante el proceso de manera diferente.

 

 

Odin Teatret

Odin Teatret

 

Teatro en México

No conozco mucha de la producción que se hace en México, conozco personas que a mis ojos son síntoma de una cierta temperatura, que se reúnen y tienen muchas dificultades económicas pero continúan durante muchos años y son capaces de soñar. La parte sumergida de la cultura teatral existe, vive, tiene una red de contactos y actividades, es capaz de invitarme, lo que las grandes instituciones no pueden hacer, lo hacen ellos. El tercer teatro, el teatro sumergido, es la mayoría de las manifestaciones teatrales de este planeta. Lo que me asombra en México es que no ha tenido la misma riqueza de otros países latinoamericanos como Perú, Argentina, Colombia porque hay todo el movimiento en diferentes épocas que a conseguido crear una contra información con lo que sucede, es como si en México después del masacre de las tres culturas ha existido algo que ha impedido esa colaboración o emerger de la actividad teatral alternativa. El teatro en México no ha logrado tener el mismo papel que en otros países latinoamericanos.

 

La experiencia teatral

Cuando trabajas en el teatro de manera profesional no puedes cambiar al espectador, porque en su vida privada van a vivir y trabajar en lugares diferentes. Es evidente que a nivel de experiencia interior el teatro puede tener el mismo papel que algunos libros poemas y filmes. La experiencia teatral presenta otra realidad, la podemos formular en categorías políticas, justicia, dignidad o en categorías de espiritualidad, de algo que tenga un sentido para nosotros, no que dé un sentido a la vida en general, a nosotros, los actos pequeños y anónimos que hacemos cada día. El teatro va a continuar porque es la oportunidad, el lugar separado donde algunas necesidades del animal humano pueden realizarse.

 

 

 

07
Sep
08

Personajes antagónicos, Próspero y Calibán, La Tempestad, William Shakespeare

 

John W. Waterhouse, Miranda The Tempest 1916

John W. Waterhouse, Miranda The Tempest 1916

Por: Arturo Gudiño

 Muchos son las comparaciones y contrastes que pueden establecerse entre los personajes Próspero y Calibán, de la comedia shakespeareana La Tempestad. Después de todo, siendo ésta una de las últimas (tal vez la última escrita sin colaboración de nadie) obras de Shakespeare, era de esperarse que el bardo inglés desarrollara una trama sumamente rica en interpretaciones. Una de las perspectivas de análisis más obvias es la que presenta a Próspero y a Calibán caracterizando el binomio dominador-dominado, aunque por supuesto dicha perspectiva no es la única.

Entre otros puntos de vista, Próspero podría ser interpretado como un demiurgo, y Calibán como un espíritu poco sofisticado o inacabado. Por otra parte, el maestro puede ser visto como el posesor del logos griego, mientras que su esclavo como una criatura incapaz de conquistar ese privilegio. Asimismo, podemos identificar paralelismos en las circunstancias que acompañan tanto al mago como a su cautivo. Si vemos a Próspero –al menos en ciertos aspectos­– como el alter ego de Shakespeare, Calibán podría ser tomado como un ser oscuro proveniente de la imaginación del bardo, quien sin embargo es necesario para completar la sustancia de esta obra. Mediante una interpretación aún más audaz y desde un punto de vista freudiano, Próspero y Calibán representan diferentes niveles de conciencia, siendo el primero de ellos el superego, y el segundo el ello. Todas estas perspectivas serán analizadas a lo largo de este artículo, en el entendido que no puede decirse la última palabra con respecto a una de las obras de mayor riqueza y complejidad creada por el genio de Shakespeare.

         Primero que nada, examinemos el binomio dominador-dominado caracterizado por estos dos personajes. Además de las connotaciones psicológicas de este planteamiento, viene a la mente el concepto de una invasión colonialista. Desde este punto de vista, Próspero podría ser visto como el usurpador de un privilegio que legítimamente pertenecía a la hechicera Sycorax y a su hijo Calibán. Debido a la superioridad adquirida mediante sus libros mágicos, así como al nivel de “ilustración” que el invasor sustenta, Próspero se otorga el derecho de posesión de la isla que le brindó refugio a él y a su hija Miranda. De esta manera, primero Sycorax y luego Calibán son irremediablemente sometidos por el intruso.

         Desde luego que el nativo no es del todo inocente. Es encontrado culpable de tratar de violar a Miranda, traicionando así la confianza que Próspero había depositado en él. Después de todo ninguna conquista está exenta de violencia. La agresividad de Calibán es fácil de detectar y etiquetar, mientras que la de Próspero es más sutil porque proviene del dominio intelectual. De alguna manera, la justificación de dominio de Próspero es comparable a la que los españoles utilizaron para llevar a cabo sus masacres en la conquista de América, sólo que éstos utilizaron una justificación pretextada por motivos religiosos. En el caso de la obra shakespeareana, la falta de raciocinio de Calibán, al igual que su supuesto origen demoníaco, son razones suficientes para mantenerlo bajo un severo control. Una vez más, algo similar ocurrió a las civilizaciones precolombinas: la falta de cristiandad significó una carencia de derechos.

         No debemos olvidar, sin embargo, que tanto Calibán como los aztecas, por mencionar uno de los pueblos sometidos, también tenían su lado oscuro. Calibán estuvo a punto de convertirse en un violador, mientras que los aztecas fueron conocidos por llevar a cabo sacrificios humanos. Es decir, no es correcta la interpretación maniqueísta que nos hace ver a los conquistadores como la representación del mayor de los males, y a los nativos como la representación de la más pura inocencia.

Nos viene a la mente otra comparación que no es del todo favorable a Próspero. Es claro que éste, como legítimo poseedor del título de Duque de Milán, es víctima de un complot creado por su propio hermano Antonio. Luego de la usurpación de sus derechos, viene una tempestad tras la cual Próspero debe refugiarse en una isla desconocida, a donde llega con la ventaja de la magia aprendida a través de sus múltiples libros. Pero ¿qué hay de los derechos de Calibán? Próspero llega a usurpar los privilegios que el nativo tenía para reinar en la isla que era de su madre. Vemos así una vez más que, no obstante que el nativo y el intruso parecen seguir caminos paralelos, quizás un análisis moral de los acontecimientos no resulte del todo favorable al colonialista europeo.

         Un último comentario respecto a esta interpretación historicista se refiere al “comportamiento aprendido” de Calibán. En su libro Pedagogía del Oprimido, Paulo Freyre explica que, una vez que el conquistado ha sido sujeto a diferentes tipos de sumisión, no necesita de mayor retroalimentación con el fin de mantener el patrón de respuesta hacia su amo. Esto significa que el dominador no necesita estar presente para someter al dominado, porque éste ya se encuentra condicionado a la opresión. Algo así sucede con Calibán, es decir, la influencia de Próspero es tan grande que el nativo es dominado sin necesidad de experimentar  los poderes mágicos de su amo. Es solamente a través de la influencia de extraños recién llegados (Trínculo y Stefano) que Calibán decide rebelarse contra su amo, de una manera más “efectiva”, decidiendo mostrar su inconformidad acumulada durante todos esos años.

         Refiriéndonos a Próspero como a un demiurgo, debemos tomar en cuenta que el propio Shakespeare había demostrado un conocimiento vasto acerca de temas astrológicos y esotéricos. Por ejemplo, muchas de sus obras contienen referencias explícitas a los cuatro elementos – sin excluir a La Tempestad – y a otros símbolos que les eran familiares a los aficionados a estos temas. Los sucesos en La Tempestad se desarrollan durante cuatro horas, después de doce años de espera; siete son los personajes principales (Antonio, Alonso, Sebastián, Ferdinand, Gonzalo, Trínculo y Stefano), quienes por cierto ignoran el control que Próspero ejerce sobre ellos. Cuatro, doce, siete, son números cabalísticos que muy probablemente no se presentan de manera casual en la creatividad de Shakespeare.

         De acuerdo con el libro medieval Corpus Hermeticum, el demiurgo era un ser terrenal que intenta imitar a Dios en su poder de creación, contando para este fin con recursos y habilidades para crear un microcosmos similar, aunque no tan perfecto como el cosmos creado por el Supremo Arquitecto del Universo. Bajo tales supuestos, Próspero actúa como un demiurgo en su isla privada. Es él quien se convierte en omnisciente, omnipotente y casi omnipresente en su pequeño territorio. Por su parte, Calibán es una criatura que se limita a contemplar el poder del demiurgo y luego trata de confrontarlo de una manera poco efectiva. Los intentos del esclavo para causar daño a su amo son siempre anticipados por éste. En este microcosmos, Calibán es un espíritu inacabado y nada sofisticado, incapaz de alcanzar la sabiduría que el demiurgo posee. Ningún tipo de iniciación será suficiente para el esclavo.

         Por otra parte, se da el caso de ciertas iniciaciones que son elaboradas por Próspero a lo largo de la obra. Una de ellas es la que Ferdinand debe seguir con el fin de obtener la mano de Miranda. Desde la pesada faena de cargar troncos, hasta el hecho de tener que respetar la virginidad de su amada hasta el matrimonio, Ferdinand se encuentra sujeto al control de Próspero hasta que éste considera que la iniciación ha sido lograda. Por su parte, Antonio, Alonso y Sebastián forman parte de otra iniciación, quizá más penosa que la del joven enamorado, pero a final de cuentas trae consigo resultados más sobresalientes: por ejemplo, el relativo al perdón y a la reconciliación, los cuales son elementos importantes en el desarrollo de la obra. Adicionalmente, Ariel y Calibán forman parte de otra iniciación, en donde el amo mantiene al primero bajo su control hasta que considera que el espíritu aéreo está listo para obtener su libertad, mientras que Calibán se hace acreedor a mayores castigos, planteándose  la posibilidad de enviarlo a Europa donde probablemente sería exhibido como una curiosidad. Nuevamente nos viene a la mente el planteamiento colonialista expresado líneas arriba.

         Como mencionamos al principio, el amo puede también ser visto como poseedor del logos griego (λóγος significa “razonamiento”, “argumentación”, “habla” o “discurso”), y en cambio su esclavo es un ente incapaz de alcanzar este privilegio. Es el mismo Próspero quien enseña a Calibán a utilizar el lenguaje, pero es el nativo quien desperdicia la oportunidad de adquirir la iluminación, o la ilustración, de manera completa. Ciertamente Calibán puede pronunciar palabras, pero sin un completo entendimiento de conceptos e ideas abstractas. Recordemos que, de acuerdo al punto de vista isabelino, ningún razonamiento estaba completo sin un sustento moral. Esto, por supuesto, era completamente ignorado por el salvaje. 

         Continuando con estas ideas, podemos incluso hacer otra comparación basada en la mitología griega. De esta manera, Próspero podría ser considerado como un Prometeo “isabelino”, mientras que Calibán sería su Epimeteo. De acuerdo con la raíz etimológica, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς significa ‘previsión’, ‘prospección’) es el que anticipa los eventos por venir, mientras que su hermano Epimeteo (en griego antiguo πιμηθεύς es el ‘que reflexiona más tarde’), es quien ve los eventos una vez que éstos ya han ocurrido. El primero anticipa las catástrofes mientras que el segundo se lamenta una vez que éstas ocurren. No resulta sorprendente que sea Epimeteo quien deje entrar a Pandora (en griego antiguo Πανδώρα es la poseedora de todos los dones) a la casa de los hermanos, trayendo consigo todas las calamidades que los dioses habían preparado como castigo para Prometeo, por su audacia al robarles el fuego sagrado. Pues bien, Próspero es como un Prometeo en su isla privada. No sólo anticipa, sino que también controla los eventos, mientras que Calibán es incapaz de prevenir cualquier calamidad preparada en su contra. Igual que Epimeteo, Calibán deja entrar a Pandora. En el caso de La Tempestad, Pandora podría estar representada por la llegada de Trínculo y Stefano, esos falsos salvadores que no resultan ser más que un espejismo, una falsa esperanza como la guardada en la caja de Pandora y, por supuesto, no son más que otra fuente de calamidades para Calibán. 

         Pasando a otro tipo de comparaciones, podemos identificar ciertos paralelismos y contrastes entre los planes tramados por el mago y por su cautivo. Mientras que Próspero está guiando los acontecimientos que eventualmente darán como resultado una confrontación con su propio hermano, por su parte Calibán está tratando de construir su propio plan en el entendido de que Stefano y Tríncalo le darán suficiente apoyo para lograr sus propósitos. Sin embargo, mientras que los planes de Próspero redundan en un final feliz, los trabajos de Calibán lo conducen a otra serie de castigos y humillaciones.

         Continuando con nuestro análisis, no podemos resistir la tentación de ver a Próspero – al menos en algunos aspectos – como el alter ego de Shakespeare. Igual que Próspero, el dramaturgo tuvo que abandonar su pueblo natal para realizar sus ideales. Próspero lo hizo de manera forzada, y como víctima de un complot, pero sus libros fueron una excelente compañía en su huida; por su parte, Shakespeare tuvo como motivación la elaboración y montaje de sus obras para abandonar, hasta cierto punto, a su propia familia. Tenemos también que al final de La Tempestad, el epílogo suena como el propio Shakespeare expresando su despedida: un canto de cisne ante su querido público. Como en otras ocasiones, el orador se dirige al público pidiendo la indulgencia necesaria para la obra representada, pero en este caso suena como el adiós final que espera un aplauso mayor. Y sin embargo, en esta comparación es difícil ubicar a Calibán. Es decir, si tomamos a Próspero como el alter ego de Shakespeare, Calibán podría tal vez remitirnos a partes recónditas de la imaginación del propio poeta, las cuales fueron siempre necesarias para dar sustancia a sus obras. El autor y sus personajes no pueden ser deslindados por completo; por lo tanto, el salvaje Calibán (como cualquier otro personaje en el universo shakespeareano) ocupa un lugar en la mente del poeta y probablemente también en sus propias vivencias, aunque sea de manera simbólica.

         Aventurándonos a una interpretación más audaz, Próspero y Calibán representan diferentes niveles de conciencia desde una perspectiva freudiana, siendo el primero representante del superego y el segundo del ello. El superego es el rector de la personalidad en términos de restricción y control de impulsos. Esa es justamente una de las funciones de Próspero en la isla; él regula, al menos durante cuatro horas, la vida de un pequeño grupo de personas quienes podrían verse, bajo este supuesto, como diferentes aspectos en la personalidad que es gobernada por el superego. En esta personalidad hipotética, Calibán sería el ello; es él quien casi logra violar a Miranda, hecho que es impedido por Próspero, el superego. Calibán es también hijo de un demonio, una figura más que representativa de los bajos instintos residentes en el ello. Freud dijo que una personalidad contiene diferentes facetas del ser. En nuestro análisis, estas facetas pudieran ser representadas por los personajes interactuando unos con otros en la isla, con Próspero actuando como el rector moral, y Calibán en el otro extremo como la inmoralidad fuera de control, es decir, como el ello.

         Independientemente del análisis que hemos hecho de los contrastes entre estos dos personajes, no cabe duda que Próspero es el protagonista central de la obra. Él es el motor de la trama y la figura principal en la búsqueda de soluciones. Sin embargo, La Tempestad sería una historia muy diferente sin la figura antagónica de Calibán, aunque éste no tenga la estatura de un gran oponente, ni los aspectos dramáticos inherentes al personaje de Antonio, el hermano usurpador, o la condición de hermano incómodo como en el caso de Prometeo y Epimeteo. A pesar de todo, Calibán es uno de los personajes que llega a poner a prueba algunos de los aspectos más profundos de la personalidad de Próspero, como su crueldad y su piedad, todo con base en una supuesta superioridad moral e intelectual.

         Y así, una vez ponderados todos estos puntos de vista, todavía no puede decirse la última palabra acerca de una de las obras más rica en complejidad, creada por el genio de Shakespeare. Quede entonces abierta para el lector la posibilidad de explorar y encontrar sus propias interpretaciones.

 

 

 

 

07
Sep
08

Eduardo II, las obscenidades del poder

Eduardo II, Teatro Juan Ruiz de Alarcón, UNAM. Dirección Martin Acosta

Eduardo II, Teatro Juan Ruíz de Alarcón, UNAM. Dirección Martín Acosta

 

 

 

Por Sisi Casas

 

Lo absurdo del poder radica en su falta de personificación. Las instituciones lo son todo: los individuos son removibles, dispensables, simples mecanismos intercambiables que cumplen su función durante dos, tres, seis años, y son depuestos por gracia del aparato político o, si el accesorio es muy defectuoso, por ingenierillos que a su vez también serán desechados llegado el momento. Lo importante es, al fin y al cabo, que la maquinaria siga funcionando sin importar si está a punto de colapsar o la herrumbre la corroa por completo.

 

De ahí que en esta inercia sea indispensable la toma de decisiones en pro del bienestar institucional. ¿Pero qué pasa cuando en realidad el poder sí llega a personificarse y un solo individuo lo detenta? Lo mismo puede ser un dictador o un monarca; uno llegado al poder por un golpe de estado o una revuelta social, en tanto el otro por un designio hereditario o una cuestión de la sangre. En tal caso el problema se vuelve más complejo, pues más allá de las instituciones, imperfectas en su anonimato y corrompibles por su propia naturaleza cambiante, la voluntad de un individuo, y las más de las veces los caprichos, determina el rumbo de un país. Voluntad única, en apariencia, pues detrás hay una serie de grupúsculos que influyen en la toma de decisiones. De ahí que llegado el momento los tiranos también sean depuestos.

 

En este último sentido es que puede inscribirse la puesta en escena, coproducida por la UNAM y el INBA, Eduardo II, de Christopher Marlowe, bajo la dirección de Martín Acosta, que se presenta en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario.

 

A partir de que “Eduardo II es el hijo perfecto del imperfecto mundo isabelino, brutal, tan brutal como una carnicería; bello como la mirada de los enamorados; incómodo como el limón en las heridas; patético como dark room al amanecer. Es un discurso poético y político. Es una postura ideológica y una novelita para adolescentes calenturientos”, Martín Acosta construye un montaje donde explora ese mundo subterráneo lleno de corrupción, machismo, homosexualismo, intolerancia, engaño y perversión del poder. De ahí que ciertos elementos estén bien representados desde esa óptica donde lo más importante es, sí, lo que se dice en palabras, pero también a través de ciertas acciones corporales que son más significativas aún que el texto mismo.

Fotografias José Jorge Carreón

Por ejemplo, no es necesario presentar sobre el escenario una justa en la que los nobles demuestren su hombría. En vez de ello, un partido de rugby cumple con el mismo propósito: el mundo de los hombres, de los machos, expresada en su esencia más pura de fuerza bruta, en la transpiración y el empuje de una horda en contra de otra, intercalada con diálogos donde también se ponen a prueba dos voluntades: la del monarca veleidoso y débil, en contra de la conservadora y decidida de los nobles. Un mundo donde lo sobreentendido es tan importante que la fraternidad se vuelve más allá de un vínculo familiar al convertirse en la razón de ser de una clase social.

 

Lleno de energía y con momentos muy buenos que evidencian el dominio del oficio de Martín Acosta como director –el mencionado partido de rugby, varias escenas en los vestidores, la escena final de la violación multitudinaria que cierra el primer acto, el empleo de tambores militares para significar la guerra -, no obstante cuenta con ciertos aspectos un tanto cuestionables: si bien se trata de “El desventurado reinado y la muerte lamentable de Eduardo II de Inglaterra”, basado en la vida del monarca que asumiera a los 23 años el reino de Gran Bretaña, la interpretación de Eduardo carece de cierta coherencia interna al no resultar del todo creíble. Sí, es verdad, es un rey que tiene 23 años, pero en el escenario, si bien se es lógico que se vea un rey débil en momentos, dejarlo en esa situación de desamparo ante los embates de los pares, aun en el mayor momento de tensión, pone en duda su capacidad de sin en realidad ese rey que está en escena hubiera sido capaz de detentar y manejar el poder a su antojo.

 

Un elemento más es, qué tan necesario es recurrir a clichés para denotar que alguien es homosexual: ¿todos deben hablar con cierto amaneramiento, tener una actitud corporal delicada, ser un grupúsculo? ¿Todos los homosexuales son necesariamente “locas”? Eso, amén de cierta desigualdad respecto a los niveles actorales. Cierto, hay momentos en que evidentemente se trata de una sobreactuación, de mostrar lo grotesco de los personajes a través de la ironía o la caricatura, pero hay otros en los cuales más bien parece tratarse de ciertas deficiencias o limitantes actorales. Tal es el caso de Nailea Norvid: después de verla en infinidad de telenovelas y trabajos en televisión, y aún después de ver su desempeño en Electra o la caída de las máscaras, o más recientemente en Memoria, hay una sensación de ver, no al personaje, sino a la actriz.

 

En fin, Eduardo II es un trabajo de Martín Acosta que quizás esté por debajo de Crack o de las cosas sin nombre, pero que, sin duda, tiene muy buenos momentos, a pesar de sus cuatro horas de duración.