Archive for the 'Patrimonio' Category

08
Nov
08

Turismo y Cultura

Turismo y cultura

 

Méjico recibe anualmente en torno a 22.000.000 de turistas, de los cuales el 85%, son norteamericanos y canadienses. El turismo supone el segundo ingreso más importante, después del petróleo, unos quince mil millones de dólares.

 

Por: Fernando L. Rodríguez Jiménez

 

En artículo anterior hemos hablado de Termatalia, la Feria del Agua y de las termas, que viene celebrándose cada año en Orense (España) y de la representación de Méjico, en esta feria, el pasado año fue el Estado de Guadalajara y este año ha ido en representación del país, el Estado de Guanajuato, a cuyo frente se encontraba el Lic. Jorge A. Lerma Nava, con quien me cupo el placer de departir sobre diversos aspectos, plenos de interés, tanto a nivel nacional, como internacional.

 

El Subsecretario, tuvo intervenciones presentando al Estado de Guanajuato, nos explicaba que la política de Turismo mejicano se basó en “Sol y playa”, pero no es lo único que puede ofrecer tan hermoso e interesante país como es Méjico. No todos los turistas europeos están dispuestos a “cruzar el charco”, sólo para tomar sol y playa, ya que España, Italia, todo el Norte de África, Turquía y otros países de oriente lo ofrecen también a menor distancia y coste de viaje.

 

 Méjico, debe de cambiar el ‘chip’, hemos de ofrecer también turismo culto: arqueología, historia, etnología, paisajes, ecoturismo, senderismo, deportes alternativos, parapente, ala delta, observación de estrellas, etc., evidentemente termalismo, somos uno de los países con más lugares termales del mundo, especialmente el estado de Guanajuato” comenta Jorge A. Lerma.

 

¿Se prevé alguna actuación Hotelera especial?

 

 Tenemos magníficas haciendas, algunas abandonadas o medio abandonadas que pueden ser transformadas en Paradores, al estilo español, donde los españoles se van a encontrar en casa.

 

¿En los nuevos planes se tiene en cuenta la historia de Méjico?

 

No es que estemos en contra del turismo de sol y playa, pero podemos ofrecer otros aspectos más culturales e interesantes, que no se han potenciado adecuadamente y estamos dispuestos ha hacerlo. La empresa Philips nos está iluminando gratuitamente los monumentos más destacados de la región, ya lo ha hecho en ocho estados

 

¿Hay alguna propuesta concreta para el termalismo?

 

 Tenemos trescientas fuentes termales en todo el país, solamente en Guanajuato hay setenta y tres, todas ellas están dedicadas a parques temáticos y recreo, no como talasoterapia y salud. Mi viaje a España y a Termatalia está muy relacionado con tomar ejemplo de los centros tan bien equipados que hay en España y especialmente en Galicia, para poder cambiar el concepto y aplicar nuestras energías a la salud, con curas de agua. Hemos de crear balnearios para las personas dela tercera edad, que están poco cuidadas y es algo que podemos ofrecerles

 

¿Méjico tiene suficientes técnicos?

 

No. Méjico debe crear nuevas carreras relacionadas con la salud y el turismo. Se han de hacer campañas para prevenir enfermedades, como el estrés que padecemos la mayoría de los habitantes de las grandes ciudades.

Le he pedido colaboración al Presidente de la Cámara de Comercio de Orense y asesoría, para poder encauzar a los 55.000.000 de posibles turistas internos que tenemos en el país, se están moviendo continuamente a lo largo de toda la Nación, los cuales dejan unos sesenta mil millones de dólares, una gran cantidad de dinero. Tenemos un importante efectivo humano, potenciales clientes para esas instalaciones nuevas que deseo poder poner en marcha cuanto antes, para poderles proporcionar nuevos y atractivos servicios de talasoterapia, de salud y turismo culto

 

¿Tiene previsto algún plan para las diferentes etnias autóctonas?

 

Estamos en ello, soy consciente de las variadas culturas que enriquecen nuestro acervo y el de la humanidad, no se deben perder. Se han de potenciar para que gentes de otros lugares y países conozcan sus costumbres, gastronomía y tradiciones, todas tienen su propio y rico folklore, construcciones, historia y conocimientos poco divulgados, es una de mis prioridades. A eso me podéis ayudar, para divulgar sus poco conocidas culturas, casi mantenidas en secreto

 

¿Hay algo previsto de interés general?

 

 Si. Estamos preparando uno de los mayores eventos turísticos del Mundo, la EXPOBICENTENARIO, en una enorme área de cien hectáreas, en la cual esperamos haya unos 12.000.000 de visitantes. Como comprenderás es una enorme cantidad de gente que necesita ser tratada como se merecen y se han de cubrir todas sus necesidades: restaurantes, albergues, hoteles, bares, etc. Supone un enorme esfuerzo, pero será el evento más importante para Méjico y Guanajuato para el 2010.

 

Con esta plática nos hemos enterado de muchos aspectos importantes, tanto para el turismo como para los inversionistas, todos sus proyectos requieren de grandes movimientos de capital, que seguro encontrará eco, tanto en Méjico como fuera del país, lo que ofrece son valores tangibles y reales, valores que no pasan nunca: cultura, salud y naturaleza, con sus consiguientes necesidades en  infraestructuras turísticas adecuadas y no contaminantes, respetuosas con el medio ambiente y las poblaciones del entorno. La atracción de millones de personas a su interesante región producirá grandes movimientos de capital y atraerá a numerosos turistas nacionales y de todo el mundo.

 

Toda esta larga conversación la mantuvimos en comedores, entre cenas, a ratos y en un viaje que compartimos desde Orense a La Coruña, mientras los demás contemplaban el hermoso paisaje gallego, nosotros departíamos de asiento a asiento, tomando notas entre bache y bache, mientras el sol caía al ocaso entre nubes que presagiaban lluvia, hasta que la llegada al restaurante, donde habíamos de cenar.

 

Por lo que se ve Guanajuato tiene mucho que ofrecer, aunque para enterarme bien, haya tenido que viajar a Orense, a la verde Galicia, donde el encuentro gratificante con Jorge A. Lerma, a través de su palabra fluida y por unas horas, me ha permitido tener un nuevo amigo y trasladarme idealmente a esa hermosa tierra mejicana, que espero conocer pronto.

 

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18
Oct
08

60 Años de Cine Israelí

60 Años de Cine Israelí

 

Por: Arón Margolis

Fundador / Director Ejecutivo

Festival Intl. de Cine Judío – México

aron@festivaldecinejudio.org

 

         La industria cinematográfica israelí ha tenido una dramática transformación en seis décadas, reflejando así en cada producción la dinámica evolución de su sociedad.  Iniciando como un cine meramente propagandista, con el pasar de  los años se ha ganado poco a poco un lugar dentro de los festivales cinematográficos más importantes del mundo, y logrado distribución comercial en múltiples países.

 

         Considerado como el padre del cine Israelí, Iaacov Ben Dov empezó a documentar vivencias desde antes de que se formara el estado.  Ben Dov fundó “Menora”, la primera sociedad cinematográfica de Jerusalén, que se dedicó a producir películas silentes sobre sucesos históricos.  En dichos filmes se logra ver como era la vida en dicha época y el establecimiento y actividades en ciudades como Jerusalén, Tel Aviv, Rishon Letzion y la antigua Jaffa; era común que aparecieran grandes personajes como Churchill, Einstein, Ben Gurion,  y otros.  Una importante colección de películas de Ben Dov se mantuvo extraviada por alrededor de setenta años, pero recientemente se rescataron y compilaron gracias a la labor conjunta del National Center for Jewish Film (Centro Nacional de Cine Judío) y del Israel Film Archive (Archivo de Cine de Israel) en un interesante documental llamado “Builders & Dreamers” (Soñadores y Constructores).  En total se le atribuyen a Ben Dov por lo menos 300 filmes y noticieros, aunados a una media docena de largometrajes. 

 

         Para algunos expertos en el tema, el cine israelí se divide en dos etapas: de 1948-1961 y de 1961 en adelante.  La primera etapa es considerada como el “Realismo Sionista” que fue un cine principalmente realizado por la “Agencia Judía” y el “Fondo Nacional Judío” (KKL), representado por películas de propaganda institucional que mostraban las dificultades que se tenían para construir el naciente estado de Israel, y de esa manera recaudar fondos para la causa; tenían una duración de 10-15 minutos y fueron realizadas por profesionales americanos y algunos inmigrantes fotógrafos y directores de Europa Oriental, debido a la falta de personal capacitado en el país.  Estas películas recordaban al cine ruso de los años ’40.  Los cortos tuvieron nombres memorables como: Pavimentar el camino a Sodoma, El agua de la vida, Ashdod y Fusión de diásporas, entre otros.  Posteriormente se empezaron a realizar cortometrajes noticiosos que se exhibían en los cines previo a las películas.  Dichos clips compartían con las audiencias notas sencillas de acontecimientos actuales por medio de fotografías de titulares periodísticos, acompañados de música dramática de los 50’s y una locución melodramática emulando una voz divina.  Esta propaganda semanal gubernamental de 10 minutos de duración era supervisada por el Ministerio de Comercio e Industria y Director del Departamento de Informativos Cinematográficos, Asher Hirschberg, misma que duro hasta que comenzó la televisión en el país. 

 

         Algunos primeros largometrajes producidos en Israel como La Colina 24 No Contesta (Dickenson, 1954) y Columnas de fuego (Frisch, 1952) fueron realizados para públicos extranjeros, debido al poco interés por la producción local en esa época. Posteriormente, se  empezaron a abrir laboratorios con el surgimiento del Centro de Cultura y Educación de la “Histadrut” (Confederación General de Trabajadores), que estableció un departamento de Cine, producción y difusión; eventualmente, la Agencia Judía y el ejército abrieron también departamentos cinematográficos.  Otro factor importante del desarrollo de la industria cinematográfica local fue la consolidación de las ciudades y con lo mismo la apertura de las primeras salas cinematográficas. 

 

         La segunda etapa del cine israelí a partir de 1961 es denominada “La Generación de Estado”, y se da a partir de los cambios históricos-ideológicos, socio-económicos y de concepción artística que vivía el país en la dicha década, mismo que se vieron reflejados en el teatro, la literatura, la poesía, la radio y el periodismo.  Durante este periodo surge una nueva generación de cuentistas y poetas como Natan Zaj, David Avidán, Yehuda Amijai, Amos Oz, Izhak Orpaz, Amalia Kahane-Karmon, A.B. Yehoshua y Yoram Kaniuk, quienes comparten en sus obras vivencias como individuos, expresándolo en un lenguaje coloquial que posteriormente se ve reflejado en el cine.  En 1960 el gobierno israelí decide incentivar el desarrollo de la industria por medio de la devolución de un impuesto al comercio e industria.  Esta iniciativa atrae a diversas casas productoras y a empresarios que quieren tomar ventaja de dicho beneficio, que representaba el 33% por cada boleto vendido en taquilla.  Como toda industria cinematográfica, la israelí tuvo que pasar por su etapa de desarrollo que no estuvo exenta de diversos y complicados baches: gente inexperta, equipos caros, laboratorios de baja calidad, historias malas, bajos presupuestos, escaso público e imposibilidad de exportar el producto al extranjero; pero el reto mayor era crear un lenguaje original para sus historias.

         En un principio los realizadores se apoyaron en exitosas obras de teatro para llevarlas al cine.  La más representativa fue Salah Shabati del conocido escritor Ephraim Kishón, quien sentó las bases de personajes esteriotipados de la sociedad israelí en los años sesentas.  Salah, el personaje principal, paso a ser un héroe mitológico con gran éxito.  Otras películas de dicha época que dejaron huella fueron Arbinka, El Canal de Blaumilaj y El Policía Azulay.  Durante esta época surgió también el movimiento  El Otro Cine que intentaba competir con la Nueva Ola del cine francés, explorando temas complejos de una manera artística y muy personal por parte de los realizadores a quienes alejo de los personajes exitosos, relatos y del drama.  Debido a los altos presupuestos que manejaron fracasó.  Como consecuencia de la caída del  “Otro Cine” y la transformación social israelí, acompañada del florecimiento del teatro comercial y la influencia de la televisión, que hace que mucha gente de la tercera edad, académicos y adultos vayan poco al cine, entre 1967 y 1976 se produce un cine denominado “Burekas”; películas superficiales con temática étnica-familiar enfocadas a un público poco educado pero con poder adquisitivo.  Este cine altamente comercial fue muy criticado por barato, vulgar, tonto y anticinematográfico.  De ahí siguieron otros personajes populares a principio de los años setentas, siendo el más memorable Kazablan, personaje de la película del mismo nombre, que abrió las puertas del mercado estadounidense a su director Menahem Golan, nominado en 1974 a los Globos de Oro® como mejor película extranjera. 

 

         Desde el inicio del establecimiento del Estado de Israel los cineastas centraron la temática de sus producciones en la sociedad, las relaciones con sus vecinos y en temas de supervivencia.  Asimismo, la segunda generación de directores empezó a tratar la temática del holocausto que sus predecesores no asumieron, por estar muy cerca del evento histórico.  Para 1974 se estaban produciendo en promedio 20-25 películas ayudando así a madurar a esta joven industria, apoyada de las Universidades de Tel Aviv y Beit Tzvi, que ya impartían cursos de cine, así como la motivación de jóvenes que salían al extranjero a especializarse.  En 1979 se abrió un fondo para apoyar la producción de películas de calidad, lo cual dio un importante empuje a los nuevos realizadores.  Durante este periodo las películas exploraron temas que reflejaban el devenir de la sociedad, modos de vida, cambios sociales históricos y políticos, relaciones interpersonales entre grupos, así como conflictos entre diferentes identidades culturales.

 

         Para los años 90’s las temáticas empezaron a tomar un matiz mas humano, reflejando la realidad israelí actual.  La llegada de la televisión comercial y los nuevos canales de cable, dieron a la nueva camada de realizadores la oportunidad de profesionalizar su oficio.  Posteriormente, dicha producción se vio también reflejada en la industria cinematográfica del país.  A pesar de que seis películas israelíes habían quedado seleccionadas en la categoría de mejor película extranjera en lengua no inglesa en los Oscares®   (1964 –Salla Shabati (Efraim Kishon), 1971 – Hashoter Azulai (Efraim Kishon), 1972 – Aní Ohev Otaj Rosa (Moshe Mizrahi), 1973 – Habait Birjov Shalosh (Moshe Mizrahi), 1977 – Mivtza Ionatan (Menahem Golan) y  1984 – Meajorei Hasoraguim (Uri Barbash)), no fue sino hasta la segunda parte de los noventas que el cine israelí empezó a tener reconocimiento mundial, con la Première Mundial de la película “Santa Clara” en 1996, durante el Festival Internacional de Cine de Berlín y “Kadosh” en 1999 en el festival de Cannes.  

 

         Con un semillero de 9 universidades o escuelas técnicas, 5 cinetecas y 7 archivos fílmicos, 10 festivales internacionales de cine y 6 fondos o fundaciones que apoyan la producción y distribución de películas, Israel produce actualmente en promedio 16 películas de ficción, algunas de ellas                     co-producciones internacionales con un presupuesto promedio de alrededor de $900,000 USD y mas de 100 horas de documentales al año.  En 2007 producciones israelíes ganaron diversos premios internacionales en prestigiosos festivales como Cannes (Cámara de Oro por “Meduzot” y el Prix Coup de Cœur – Un Certain Regard  por “The Band’s Visit”) y Berlín (Oso de Plata por “Beaufort”, el Oso de Cristal por “Sweet Mud”), entre otros, mientras que en 2008 “Lemon Three” obtuvo el premio del público en Berlín.  Con estos antecedentes e importantes corridas comerciales de varias de sus producciones a nivel mundial con películas como “Walk on Water”, “Broken Wings” y “Ushpizin”, el cine israelí promete incrementar cada vez más su presencia mundial.   

 

 

Fuente:

CIDIPAL (Centro de información y documentación de Israel para América Latina)

Israel Film Industry Guide 2008/9

 

 

 

 

 

 

05
Ene
08

Ehrenburg, visto por Diego Rivera

Arturo López Rodriguez 

En la muestra Diego Rivera, gran ilustrador que presenta en el Museo Nacional de Arte se exhibe un retrato del escritor ruso Ilya Ehrenburg (1891-1967), pintado por Diego Rivera en 1915. La relación entre Rivera y Ehrenburg –poeta, revolucionario, periodista– ha sido relatada por el escritor Olivier Debroise en la novela Diego de Montparnasse (1979) y por la crítica de arte Raquel Tibol en Diego Rivera ilustrador (1986), libro que compilaba, hasta hace dos décadas, los trabajos de Rivera en el género de la ilustración. Debroise evoca la vida bohemia en la ciudad de París a principios del siglo XX, centro de reunión y lugar de encuentro de intelectuales y artistas, entre quienes figuraba el pintor mexicano que arribó a la capital francesa en 1911. Rivera conoció a Ilya Ehrenburg hacia 1913, en la café de La Rotonda de París. Sensibles a la intensidad de la vida, a la alegría del momento, en La Rotonde se reunían además Max Jacob, André Salmón, Amedeo Modigliani y Pablo Picasso, con quien Diego entablaría amistad poco después, en 1915. La historia que fluía cerca del Sena, con los escándalos que acompañan las vanguardias artísticas, es retratada de manera extensa por Dan Franck en Bohemios (1999), novela memorable de la vida parisina y el arte moderno. En pleno ascenso del cubismo, la vanguardia pictórica impulsada por Braque y Picasso, Diego Rivera hizo el retrato de su amigo ruso en óleo sobre tela, firmado: 1915/D.M.R., como solía hacerlo en aquella época el joven guanajuatense, a quien llamaban le tendre cannibale (el tierno caníbal). El retrato de configuración cubista establece el acercamiento y el dominio del cubismo desarrollado por Diego Rivera. El personaje es retratado de larga cabellera, con sombrero y pipa, escribiendo. Así quiso personalizarlo el pintor, como cita Tibol. El color y la textura de la pipa resaltan sobre la superficie de planos pictóricos, como si fuera un objeto pegado (otra práctica cubista). La maestría que Rivera alcanza en su trayectoria vanguardista se aprecia en esta espléndida pintura de la etapa cubista, la cual abarca cuadros de primer orden, como lo es El guerrillero (o Paisaje zapatista), también de 1915, considerado por algunos su obra cumbre en esta tendencia.  Raquel Tibol, curadora de la muestra en el MUNAL, seleccionó el retrato de Ilya Ehrenburg (proveniente del Meadows Museum, Southern Methodist University de Dallas, Texas) en virtud de la relación de amistad y literaria entre Rivera y Ehrenburg, como atestiguan igualmente las ilustraciones hechas al alimón para el poemario Relato de la vida de una tal Nadienka y de ciertas revelaciones que ha tenido, publicado en París, en 1916. Entre los ocho dibujos cubistas realizados para este libro (colección Museo Dolores Olmedo), en los que se observan elementos de la simbología oculta, se encuentra un retrato de Ehrenburg, similar a la pintura. El libro y el retrato son dos obras principales de la primera sección de la exposición, “Vanguardia y nacionalismo, 1906-1925”, cuyo recorrido cronológico expone los estilos y las soluciones gráficas empleadas por Diego Rivera en sus colaboraciones literarias de este periodo. Siete rubros más, que abarcan medio siglo de ilustraciones, de 1906 a 1957, con obras que se exhiben por primera vez, integran la muestra abierta hasta el 24 de febrero próximo. Ilya Ehrenburg, hombre enfermizo, mal afeitado, de cabellos muy largos y rectos, como el poeta Voloshin lo describió, es autor del Primer libro de memorias; gente, años, vida, publicado en español por Joaquín Mortiz en 1962.