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04
Oct
08

Los apellidos libaneses son mexicanos

Antonio Trabulse, Director del Instituto Cultural Mexicano Libanés

Antonio Trabulse, Director del Instituto Cultural Mexicano Libanés

 

Por: Sergio Martínez Estrada

 

Conversar con Antonio Trabulse Kaim es grato pues en su habla se condensan dos culturas que tienen pasión por la oralidad. Este mexicano desea que los apellidos Trabulse, Libien, Slim, Kaui, Harp, Helú, y Younes formen parte de los apellidos en México como Pérez o Hernández.

 

Lo que distingue a Antonio Trabulse es que es hijo de cada uno de sus antepasados, que se encuentran distribuidos por todo el mundo, por lo que se siente un poco de todas partes. Esta concepción la ejemplifica con Amin Maalouf autor de obras emblemáticas como ‘León el africano’ o ‘Las Cruzadas vistas por los árabes’ donde se rinde homenaje a todos los personajes y temas que viven en los libros.

 

La migración y la generosidad es un tema presente entre los dos pueblos. La generosidad mexicana es muy basta y permitió que llegaran hombres que han dado frutos mexicanos como Jaime Sabines, Carlos Slim, Héctor Azar, Gaspar Henaine “Capulina”, Salma Hayek, Antonio Badú o Mauricio Garcés; claro que hay otros que les gusta vivir en vuelos de escándalos.

 

La primera migración data de 1878, huyendo del Imperio Otomano, que ejercía la leva con los jóvenes, muchos buscaron mejor destino que engrosar ese ejército, buscaban un mejor destino. Existen indicios de que en 1880 desembarcaron en el Puerto de Veracruz los primeros libaneses, justo cuando el General Porfirio Díaz concluía su primer periodo como Presidente de la República.

 

La plática de Trabulse es una línea del tiempo que retrocede o avanza de una manera didáctica, y de forma vehemente narra parte de la historia de Líbano que ha sido invadido desde Nabucondosor, heredero de Fenicia y crisol histórico de comunidades cristianas y musulmanas, fue ocupado por el Imperio Otomano en el siglo XVI. Tras la derrota turca en la Primera Guerra Mundial, el protectorado de Francia se prolongó hasta 1944, año en que el país se constituyó como Estado (si bien proclamó su independencia el 26 de noviembre de 1941, esta no fue reconocida hasta dos años más tarde).

 

El Líbano vivió hasta los años 70 una gran prosperidad económica que le valió el sobrenombre de “la Suiza de Oriente Próximo”. Esta opulencia monetaria fue rota por el terrible enfrentamiento civil entre cristianos y musulmanes (1975-1980) que destruyó un equilibrio político ejemplar. Las luchas internas y los conflictos con Israel -que invadió el país en 1982 – aún perduran.

 

La segunda migración de libaneses a México después de la Segunda Guerra Mundial y de los sucesivos conflictos está lejos de los vendedores de botones y de los aboneros, que aunque a muchos paisanos les molesta, está claramente filmado en cintas como el “El paisano Jalil”. Antonio Trabulse es un experto y promotor de la obra de Gibran  Khalil Gibran.

 

Los padres de muchos de los mexicanos de origen libanés prominente se iniciaron trabajando en el centro de la Ciudad de México, Toluca y en el sureste, en barrios populares, con escaso conocimiento del español.  “Un  recién llegado,  se inició en el comercio de botones, y pidió a sus ‘paisanos’ que le enseñaran algo de español, en especial a decir gracias, en lugar de ello le transmitieron la famosa mentada de madre, al hacer su primera venta a un policía, y dar las gracias, hubo que rescatarle pagando una multa.”

 

El comercio es fundamental, el nombre griego del país, Fenicia, tiene que ver con una de sus principales exportaciones, una anilina de color púrpura llamada [phoinix], “púrpura”, sin embargo, los habitantes se llamaban a sí mismos Kena’ani, es decir, cananeos, y su tierra la denominaban Canaán, lo que está de acuerdo con Génesis 10: 15-19, donde se da una lista de los habitantes de varias ciudades fenicias como descendientes de Canaán. No hay suficiente material arqueológico para formar una historia completa de Fenicia y su historia más remota está completamente envuelta en la oscuridad. Sin embargo, una de las ciudades fenicias -Biblos- aparece en registros egipcios del tercer milenio como una ciudad importante en la exportación de madera de cedro.

 

Los libaneses agradecieron a través de su trabajo y de sus aportaciones el recibimiento del que fueron objeto; se integraron a México y hoy un gran número de descendientes de aquellos primeros emigrantes son mexicanos prominentes, cuyo trabajo y participación en la vida social, cultural, empresarial, deportiva e intelectual tienen una gran presencia y trascendencia en México. En Líbano las imágenes de México son conocidas y sus íconos populares. Hace años me sorprendí con una enorme fila de personas para ver una película del Santo.

 

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24
May
08

El guardián entre el centeno

El guardián entre el centeno

J. D. Salinger

Alianza Editorial©

 

Capítulo 5

 

  

Los sábados por la noche siempre cenábamos lo mismo en Pencey. Se suponía que era una gran cosa porque nos daban un filete. Apostaría mil pavos a que lo   hacían porque los domingos venían al colegio un montón de padres, y probablemente Thrurner se imaginaba que todas las madres preguntarían a sus niñitos qué habían cenado la noche anterior y que ellos dirían –Un filete-. Menudo timo. Deberían haber visto los filetes. Unas cosas secas y duras que casi ni se podían cortar. La noche que había filete, siempre te daban un puré de patata lleno de grumos y, de postre, un bizcocho que nadie comía, excepto quizá los críos de la elemental, que qué sabía, y tíos como Ackley, que comían lo que fuera.

Pero cuando salimos del comedor fue muy bonito. Había como seis centímetros de nivel en el suelo y seguía nevando como un loc. Estaba todo precioso y empezamos a tirar bolas y a hacer el indio por todas partes. Fue una chiquillada pero nos divertimos mucho todos, de verdad.

No había quedado con ninguna chica ni nada, así que yo y un amigo mío, Mal Brossard, que estaba en el equipo de lucha libre, decidimos irnos en autobús a Agerstown a tomar una hamburguesa y quizá ver una asquerosa película. Ninguno de los dos tenía ganas e pasarse la noche entera sin mover el culo de sitio. Le pregunté a Mal si le importaba que viniera Ackley con nosotros. Se lo pregunté porque Ackley, los sábados por la noche, nunca hacía nada más que quedarse en su habitación y reventarse los granos o algo así. Mal dijo que no le importaba, pero que no le volvía loco la idea. No le caía muy bien Ackley. Bueno, pues nos fuimos los dos a nuestras habitaciones a arreglarnos y todo eso, y mientras me ponía los chanclos y todo ese rollo le grité a Ackley si quería ir al cine. Podía oírme perfectamente a través de las cortinas de la ducha, pero no contestó enseguida. Era de esa clase de tíos que odian contestarte enseguida. Al final vino a través de las malditas cortinas y se quedó de pie en el borde de la ducha y me preguntó quién iba conmigo. Siempre tenía que saber quién iba. Juro que si ese tío naufragara en un sitio y fueran a rescatarle en una puñetera barca, antes de subir siquiera querría saber quién era el tío que iba remando. Le dije que iba Mal Brossard. Dijo:

Ese desgraciado… bueno. Espera un segundo-. Cualquiera diría que te estaba haciendo un gran favor.

Tardo como cinco horas en arreglarse, mientras tanto me fui a la ventana, le abrí e hice una bola de nieve directamente con las manos. La nieve estaba perfecta para hacer bolas. Pero no la tiré ni nada. Fui a tirarla. A un coche que estaba aparcado al otro lado de la calle. Peor cambié de idea porque el coche estaba muy bonito y muy blanco. Luego fui a tirarla a una boca de riego, pero también estaba demasiado bonita y demasiado blanca. Al final no se la tiré a nada. Todo lo que hice fue cerrar la ventana y pasar por la habitación con la bola, aprentándola. Todavía la llevaba cuando, un poco después, yo, Brossard y Ackley subimos al autobús. El Conductor abrió la puerta y me obligó a tirarla. Le dije que no iba a tirársela a nadie pero no me creyó. La gente nunca te cree.

Brossard y Ackley ya habían visto la película que ponían, así que todo lo que hicimos fue comer un par de hamburguesas, jugar un rato a la máquina del millón y luego volver a Pencey en autobús. No me importó no ver la película. Se suponía que era una comedia, con Cary Grand y toda esa basura. Además, ya había ido al cien con Brossasrd y con Ackley. Los dos se rían como hienas de cosas que no tenían ninguna gracia. Ni siquiera me gustaba estar sentado a su lado en el cine.

Sólo eran las nueve menos cuatro cuando volvimos al dormitorio, Brossard era una adicto al bridge y empezó a buscar por todo el dormitorio a alguien con quien jugar una partida. Ackley, para variar, aparcó en mi habitación. Sólo que en vez de  sentarse en el brazo del sillón de Stradlater se tumbó en mi cama con la cara y todo en mi almohada. Empezó a hablar con una voz muy monótona y a toquetearse todos sus granos. Le lancé mil indirectas, pero no pude librarme de él. No hacía más que hablar con un voz muy monótona de una chica con la que se suponía que había tenido relaciones sexuales el verano anterior. Me lo había contado ya como cien veces. Y cada vez que lo contaba era diferente. Una vez te decía que se la había tirado en el Buick de su primo, y al rato que se la había tirado debajo de un entablado de la playa. Naturalmente, era puro cuento. Era el tío más virgen que he visto en mi vida. Dudo que ni siquiera hubiera metido mano a nadie. Bueno, pues al final tuve que decirle por las buenas que tenía que escribir una redacción para Stradlater y que tenía que largarse para que pudiera concentrarme. Al final se largó, pero después de tomarse su tiempo, como de costumbre. Cuando se fue, me puse el pijama, el albornoz y la gorra de caza, y empecé a escribir la redacción.

Lo malo es que no podía pensar en ninguna habitación, ni en ninguna casa, ni en nada que pudiera describir como había dicho Stradlater. De todos modos no me vuelve loco describir habitaciones ni casas. Así que lo que hice fue escribir acerca del guante de béisbol de mi hermano Allie. Era un tema muy descriptivo. De verdad. Mi hermano Allie tenía un guante de fielder de la mano izquierda. Era zurdo. Pero lo descriptivo era que tenía poemas escritos en los dedos y en la bolsa de la palma de la mano por todas partes. En tinta verde. Los escribió para tener algo que leer cuando estaba en el campo y no bateaba nadie. Ahora está muerto. Tenía leucemia y murió cuando estábamos en Maine, el 18 de julio de 1946. Les habría gustado.

Tenía dos años menos que yo, pero era como cincuenta veces más inteligente. Era inteligentísimo. Sus profesores escribían continuamente a mi madre para decirle que era un placer tener en su clase a un niño como Allie. Y no lo decían por decir. Lo decían de verdad. Pero no era sólo el más inteligente de la familia. Era también el mejor en muchos otros aspectos. Nunca se enfadaba con nadie. Se supone que los pelirrojos se enfadan con mucha facilidad, pero Allie nunca se enfadaba y eso que tenía el pelo muy rojo, Les diré lo rojo que tenía el pelo. Empecé a jugar al golf cuando tenía sólo diez años. Recuerdo una vez, el verano en que tenía como doce años. Estaba jugando y todo eso, y tuve el presentimiento de que si me volvía de repente vería a Allie. Así que me volví y, justo, estaba montado en su bici al otro lado de la cerca –había una cerca que rodeaba todo el campo de golf-, y pude verle allí sentado como a ciento cincuenta metros de distancia mirando cómo jugaba. Así de rojo tenía el pelo. Dios, qué buen chico era. A veces, en la mesa, pensaba en algo y se reía tanto que casi se caía de la silla. Yo tenía sólo trece años y hasta pensaron llevarme a que me psicoanalizaran y todo, porque rompí todas las ventanas del garaje. No les culpo. De verdad. La noche en que murió dormí en el garaje y rompí todas las malditas ventanas con el puño sólo porque sí. Hasta quise romper todas las ventanillas del coche que teníamos aquél verano, pero entonces me había roto la mano y todo y no pude hacerlo. Fue una estupidez, lo reconozco, pero es que ni siquiera me daba cuenta de lo que hacía, y es que ustedes no conocían a Allie. Todavía me duele la mano algunas veces, cuando llueve y eso, y no puedo cerrar el puño –muy fuerte, quiero decir-, pero aparte de eso no me importa mucho. Quiero decir que no pienso ser un maldito cirujano, ni violinista, ni nada de eso.  

Bueno, pues sobre eso fue sobre lo que escribí la redacción de Stradlater. Sobre el guante de béisbol de Allie. Daba la casualidad de que lo tenía en la maleta, así es que lo saqué y copié todos los poemas que estaban escritos en él. Todo lo que tuve que hacer fue cambiar el nombre de Allie para que nadie supiera que era mi hermano y no el de Stradlater. No me volvió loco hacerlo, pero no se me ocurrió otra cosa que fuera descriptiva. Además, creo que me gustó escribir sobre eso. Tardé como una hora, porque tuve que usar la asquerosa máquina de escribir de Stradlater, que se atascaba todo el rato. No usé la mía porque se la había prestado a un tío que tenía su habitación más adelante en el mismo pasillo.

         Eran como las diez y media, creo, cuando la acabé, Pero no estaba cansado, así es que me puse a mirar por la ventana un rato. Había dejado de nevar, pero de vez en cuando se oía a algún coche que no arrancaba. También se oía roncar a Ackley. Se le oía a través de las puñeteras cortinas de la ducha. Tenía sinusitis y no podía respirar bien cuando dormía. El tío tenía de todo. Sinusitis, granos, unos dientes repugnantes, halitosis y unas uñas asquerosas. Era imposible no sentir un poco de lástima por ese pobre hijo de puta.

 

 

*Cortesía Alianza Editorial©

 

 

Convoca Alianza Editorial, El Fondo de Cultura Económica y el Instituto Mexicano de la Juventud a la jornada de lectura “leer es poder” que tiene por objetivo acercar a los jóvenes a la lectura a través del libro El guardián entre el centeno, escrito por J. D. Salinger.

 

Esta novela tendrá una reflexión con el ensayista Antonio Saborit el viernes 30 de mayo en la librería del Fondo Rosario Castellanos del Centro Cultural Bella Época, ubicado en Tamaulipas 202, Col. Condesa.

 

***El guardián entre el centeno es una novela que se calcula ha sido leída por 65 millones de jóvenes.

 

18
Abr
08

No vaya a llorar: introspección al desamparo

Teatro

 

 

 

Oswaldo Valdovinos Pérez

La desesperación engendra miedo, pero también dolor y sobre todo la necesidad de sobrevivir, aún a costa, paradójicamente, de la propia existencia. De ahí que la más mínima oportunidad para escapar de una realidad asfixiante, por una complejidad histórica que escapa a quienes no la han padecido o la han visto desde afuera como mero espectador, sea tomada como la única alternativa viable sin importar el riego que, con una mirada objetiva y racional, implica lazarse a una aventura desquiciante y con más posibilidades de fracaso que de éxito.  

 

Y es que un acontecimiento de estas magnitudes no puede pasar desapercibido, y mucho menos dejar que el tiempo lo sepulte entre otros tantos hechos igual de atroces, porque desentenderse de él o fingir que no pasó sería tanto como evadir la responsabilidad histórica del sistema político que lo engendró (lo cual por supuesto no exime a los otros sistemas políticos vigentes de sus propias aberraciones). 

 

Para evitar que lo anterior ocurra ha de valer la memoria y el testimonio de aquellos implicados en esos tiempos de revuelo y euforia engañosa, sobrevivientes cuyo testimonio permiten reconstruir la historia colectiva a partir de la individualidad. 

 

Así pues, bajo estas premisas es que se inscribe la puesta en escena de la compañía Viento de agua No vayas a llorar, co-escrita y co-dirigida por Boris Villar y Maribel Barrios, cuya trama relata dos historias, ambas desde tierras cubanas: una se ambienta en el “éxodo” del verano de 1994 y recrea el drama de una amante súbitamente desamparada; la otra acontece ocho años más tarde y describe aspectos de nuestra migración personal.

 

En el primer caso el contexto está determinado por los sucesos del 4 y 5 de agosto de 1994, cuando en La Habana corrieron rumores respecto a que “unas lanchas provenientes de Miami se acercarían a costas cubanas”, lo cual propició que el día 5 miles de personas llegaran al malecón y en el transcurso del día tuvieran un enfrentamiento con las fuerzas policíacas con resultados brutales. Días después, previendo nuevos incidentes, el gobierno retiró la custodia de las costas y miles de personas se lanzaron al mar en embarcaciones por demás inverosímiles, hechas a partir de tablas, ramas, neumáticos, cámaras de llantas, lazos y todos aquellos materiales improvisados dispuestos a la mano; además, por supuesto, de mínimas raciones de alimentos y agua potable, previendo el desastre que acontecería en las siguientes semanas. En el segundo caso se aborda un fragmento de la biografía migratoria de Maribel Barrios, en la cual se hace énfasis en todos aquellos aspectos emocionales que la llevaron a correr la misma suerte de aquellos otros tantos cubanos del 94. 

 

A partir de una escenografía que lo mismo remite a una vivienda promedio cubana que a una de las tantas embarcaciones utilizadas para tal éxodo, se plantea un montaje íntimo, casi autobiográfico, en donde la constante es el dolor, la nostalgia, la remembranza, expresados en la palabra exacta, la emoción y el cuerpo, evitando caer en todo momento en el melodrama por el buen manejo de una técnica actoral depurada.

 

De este modo los espacios se suceden uno a otro con una efectividad lograda a partir de dotar de múltiples significados a un objeto, lo cual lleva a que, por ejemplo, una tabla sea a un tiempo una embarcación, una carreta, una puerta, un sótano, una balsa perdida en medio del mar donde no hay regreso y el hambre, la sed y los rayos del sol devendrán en una locura colectiva de aquellos quienes vieron en un rumor respecto a que “unas lanchas provenientes de Miami se acercarían a costas cubanas” la oportunidad de escapar a su realidad.

 

Llega un momento en que las dos tramas se suceden, se cruzan, se colisionan, se excluyen e incluyen para mostrar cómo individuos que están ligados por afectos entrañables experimentan la “separación” a pesar del tiempo trascurrido y del espacio entre ambas experiencias. 

 

Cabe mencionar que Viento de Agua busca promover en México la exploración de temáticas contingentes y propone ofrecer desde la expresión escénica sus impresiones sobre los principales puntos de reflexión que ocupan a la sociedad y cultura contemporánea. Al interior del grupo, se busca aprovechar el desarrollo e interacción de la multi-procedencia cultural y teatral de los actores, así como de otras agrupaciones.

 

No vayas a llorar se presenta los viernes a las 20:30 horas en el Centro Cultural El Foco (ubicado anteriormente como el Foro de la Comedia), Tlacotalpan 16, entre Campeche y Aguas Calientes, en la colonia Roma, cerca del metro Chilpancingo y la estación Campeche del Metrobús, a media cuadra de insurgentes. 

 

Conjuntamente a la propuesta teatral se exhibe: ” Especulaciones plásticas a partir del diseño escenográfico”, muestra del artista plástico y escenógrafo Israel Rodríguez, quien a su vez es el diseñador de la puesta en escena. Dicha muestra está a disposición del público de lunes a domingo entre las 10:00 y 20:30 horas.

12
Abr
08

El Surrealismo y Sarah Tisdall

El surrealismo une al sueño y a la fantasía

con la realidad cotidiana, con el fin de formar

“una realidad absoluta, una surrealidad

 

André Breton.

  

 

Enrique Salazar Híjar y Haro

 

   El origen de la pintura surrealista se remonta a la época renacentista con la obra del pintor italiano Paolo Uccello (1397-1475), así como con la de El Bosco o Hieronymus Bosch (1450-1516), pintor holandés, uno de los artistas más interesantes de la época flamenca de los siglos XV y XVI, cuya pintura, de temática religiosa e iconografía demoníaca, se nutre de personajes fantásticos y paisajes oníricos, que anticipan en cinco siglos el movimiento surrealista moderno; lo mismo que su más cercano seguidor, Pieter Brueghel “el Viejo” (c. 1525-1569), pintor y grabador flamenco quien trabajó en este estilo figuras monstruosas y fantásticas, como los enanos demoníacos en su serie de grabados: “Los siete pecados capitales”.

     En el transcurso de más de dos siglos, el estilo del renacimiento evolucionó hacia el barroco, al rococó, al neoclásico y finalmente al romántico, representado éste último mediante la obra del pintor y grabador español Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), quien es uno de los más grandes maestros del arte, porque con su obra dio origen a la pintura moderna en todas sus acepciones.

     Cincuenta años después, el pintor y litógrafo francés simbolista Odilon Redon (1840-1916), y el poeta, pintor y grabador británico del romanticismo William Blake (1757-1827) evolucionaron finalmente su obra artística hacia el surrealismo. A Odilon Redon se le considera como un artista visionario, precursor del moderno surrealismo.

     El poeta y crítico francés André Breton (1896-1966), emitió y firmó en 1924 su primer Manifiesto Surrealista (del francés sur-réalisme: surrealismo, superrealismo o suprarrealismo), firmado también por el poeta francés Louis Aragón (1897-1982), uno de los líderes del los movimientos literarios conocidos como dadaísmo y surrealismo, firmado también por el poeta Paul Eluard (1895-1952), además de Philippe Soupault (1897-1990), quien redactó con Breton el primer texto del surrealismo.

     En su segundo Manifiesto Surrealista de 1929, Breton define más la noción del surrealismo, en el que afirmó que éste movimiento debía caminar junto a la revolución marxista, por lo que condenó y expulsó del grupo a todos aquellos que no coincidieron con sus ideas.

     Formaron parte del grupo de pintores surrealistas a partir de 1929, el alemán nacionalizado francés, Max Ernst (1891-1976), quien fue figura fundamental en el movimiento Dadá y en el surrealista; el francés Jean Arp (1891-1976), escultor, pintor y poeta francés, quien formó parte de varias de las más destacadas vanguardias artísticas del siglo XX; y el pintor y fotógrafo estadounidense Man Ray (1890-1976), figura destacada en la vanguardia artística de París en la década de 1920.

     Se incluyen entre los miembros del grupo de Breton, al que se unió por un corto periodo de tiempo el pintor y escritor francés André Masson (1896-1987), quien fue un miembro destacado del surrealismo hasta 1929, cuando abandonó el movimiento surrealista después de mantener una larga y fuerte disputa con Breton; al pintor español Joan Miró (1893-1983), en cuyas obras recoge motivos extraídos del reino de la memoria y del subconsciente con gran fantasía e imaginación; Alberto Giacometti (1901-1966), pintor y escultor suizo, quien después de instarse en París se convirtió en uno de los principales escultores surrealistas en la década de 1930; y el pintor catalán Salvador Dalí (1904-1989), quien se asoció en 1930 al surrealismo de Breton, pero que después fue relegado por la mayoría de los artistas del movimiento, cuando fue acusado de estar más interesado en la comercialización de su arte que en las ideas del movimiento surrealista.

     Entre los importantes exponentes del surrealismo que no formaron parte de grupo de Breton, pero de la misma época, figuran Giorgio de Chirico (1888-1978), creador de la pintura metafísica; el pintor y diseñador francés de origen ruso Marc Chagall (1887-1985), con su pintura de fantasía; el suizo Paul Klee (1879-1940), quien es uno de los representantes más originales del arte moderno; el dadaísta francés Marcel Duchamp (1887-1968), cuya obra ejerció una fuerte influencia en la evolución del arte de vanguardia del siglo XX; y el pintor y escultor español Pablo Ruiz Picasso (1881-1973), quien siempre declaró que no era surrealista, aunque en muchas de sus obras se pueden apreciar cualidades y características propias del surrealismo.

     Sería imperdonable olvidar dentro de esta corriente surrealista a René Magritte (1898-1967), quien nació en Lessines, Bélgica, y es uno de los más importantes creadores del movimiento surrealista, lo mismo que su compatriota Paul Delvaux (1897-1996), magnífico pintor de desnudos femeninos, plenos de erotismo, en ambientes oníricos y desdibujados; y a James Ensor (1860-1949), belga también, cuyos retratos ofrecen una visión grotesca de la humanidad, lo convierten en uno de los precursores del expresionismo y del surrealismo modernos.

     Entre los años 1938 y 1940, con el apoyo del presidente de la República Mexicana Lázaro Cárdenas del Río (1895-1970), cuyo gobierno acogió a grandes personajes de la cultura española durante la guerra Civil Española de 1937, llegó en 1940 la española Remedios Varo (1913-1963), quien ingresó al surrealismo de la mano de Paul Eluard y André Breton y fue la introductora de la pintura surrealista en México.

     Otros artistas radicados en México que se inspiraron para su obra en el surrealismo, lo fueron Gunther Gerzso (1915-2000), influido por el arte de Remedios Varo y del austriaco Wolfgang Paalen (1906-1959), quien en 1940 organizó en cooperación de André Breton y el poeta y pintor peruano César Moro (1903-1956), la Exposición Internacional del Surrealismo en la Galería de Arte Mexicano.

     Figuran en la pintura surrealista que se desarrolló en México, el italiano Pedro Friedeberg (1937), quien es además exponente del Arte Pop. En 1942 arribó a México Leonora Carrington (1917), quien nació en Clayton Green, Lancashire, Inglaterra, y se inició en el surrealismo de la mano de Max Ernst. Leonora Carrington ha permanecido la mayor parte de su vida y desarrollado su obra en México, quien a sus 91 años de edad acaba de presentar una magnífica exposición escultórica de grandes dimensiones en el camellón del Paseo de La Reforma, frente al Museo Nacional de Antropología.

     Como digna heredera de esta hermosa tendencia surrealista en el arte pictórico, figura la pintora inglesa Sarah Tisdall, quien nació en 1938 en Totnes, Devon, Inglaterra, y reside desde hace cuatro años en la Ciudad de México.

     Las primeras obras de Sarah Tisdall contienen tendencias y huellas del surrealismo que se desarrolló en la Europa continental, que se reflejó en Inglaterra. Después de absorber el surrealismo, Sarah Tisdall ha logrado crear el suyo propio, al que se le podría llamar Surrealismo Metafórico y poético, en cuya obra se encuentra, como lo escribe el galés Hugo Adams: “…una áurea teatral, no solamente por su escala y su técnica, si no también porque sus figuras aparecen frecuentemente como parte de una mis-en scéne (escenificación), con la que engrandece y magnifica la dimensión surrealista en cada una de sus obras”.

     En base de este rico concepto creativo, Sarah Tisdall continúa evolucionado mediante un arte que ha tomado también tendencias expresionistas, mediante el que expresa su protesta y reclamo contra el destructivo armamentismo del siglo XX, que en el XXI continúa y se supera desmesuradamente.

     Es en el conjunto de la extraordinaria exposición que Sarah Tisdall nos presenta en el vestíbulo de la Cámara de Diputados de San Lázaro, a la que llamó significativamente “Cambio de marea”, podemos admirar la recreación de temas de animales fantásticos, como los que surgieron de las culturas de Mesopotamia, de Grecia, de Roma y de México con su magia y mitología; paisajes inspirados en su país natal; mensajes e ideas místicas y filosóficas medievales, además de  retratos que, en forma magnífica, pero también crítica, expresa en sus dibujos, acrílicos y óleos, no carentes de mensajes poéticos.

      En el conjunto de esta exposición luce otra serie de pinturas, en las que expresa abiertamente su repudio hacia las fuerzas destructivas del mundo, y efectúa pictóricamente análisis políticos y filosóficos de las masacres resultantes, como muestra de la prepotencia y del poder ejercido en algunos países de América, de Asia, de África y del Medio Oriente por potencias ávidas de ambición, de poder y, principalmente, de petróleo.

     Conocedora de la Escuela Mexicana de Pintura y admiradora del muralista Diego Rivera, Sarah Tisdall nos muestra en esta extraordinaria exposición, una interesante recreación del mural que Diego Rivera efectuó en 1933 para el nuevo edificio de la RCA en el Rockefeller Center de Nueva York, al que él llamó “Hombre en la encrucijada”, destruido poco después de su realización porque contenía un retrato del líder soviético Lenin (Vladímir Ilich Uliánov) (1870-1924). Un año después, Rivera reprodujo este mural en el palacio de Bellas Artes de México.

     Rivera expresa en ese mural las perspectivas felices del mundo futuro mediante el sistema socialista. En cambio, al recrear el mural de Rivera, al que Sarah Tisdall llamó “Civilización o destrucción”, denuncia mediante sus metáforas surrealistas y expresionistas la realidad actual del mundo en sus aspectos sociopolíticos, con sus pocos aciertos e inumerables desaciertos, causados principalmente por las actuales grandes potencias que, en su afán de poder y enriquecimiento, depauperan al mundo entero mediante la esclavitud, la guerra, las drogas y la degradación del medio ambiente.

     En el lado izquierdo de este interesante mural, Sarah Tisdall nos muestra los progresos positivos de la ciencia actual junto a los retratos de científicos, investigadores, filósofos y líderes de paz, quienes han beneficiado al mundo con sus grandes aportaciones.

     Contrario a esto, en la parte central de la pintura figura a la Hidra o dragón de nueve cabezas, procedente de la mitología griega, en la que Sarah Tisdall representa a los nueve personajes causantes de las masacres mundiales. Este monstruo que vive en las zonas más pútridas del mundo, es una amenaza para todos sus habitantes, porque cuando le es cortada una de sus cabezas, crecen dos en su lugar; la cabeza del centro representa al mal de todos los tiempos, que desafortunadamente es inmortal.

     La humanidad entera tiene necesidad de un moderno Hércules, quien en el segundo de sus doce trabajos logró eliminar a la Hidra cuando quemó las ocho cabezas mortales y enterró la novena, que es inmortal, bajo una enorme roca.

     En el lado derecho de la pintura están figuradas todas las formas de protesta que efectúan los pueblos sojuzgados por los grandes poderes que, en contubernio con gobiernos vendidos, o mediante líderes corruptos, causan grandes masacres humanas con el resultado de sangrientas represiones y millares de cadáveres mutilados.

     En la parte alta de la pintura está bellamente figurada la odisea de la conquista del espacio; en cambio, en la parte baja está representada la tragedia de la destrucción del medio ambiente, mediante el ahogante “smog”, agua putrefacta, bosques talados o quemados, y la naturaleza amenazada y destruida, como resultado del avance desmesurado de la carrera armamentista.

     Esta pintura, de alcances visionarios, en un aviso y una advertencia en su propia casa a los legisladores mexicanos, en lo que les corresponde dentro del concierto de la humanidad, para que se olviden de pleitos partidistas que más los dividen, y se preocupen más, en unidad, para dar solución a las grandes necesidades del pueblo mexicano, y no caer en los excesos que Sarah Tisdall denuncia en sus cuadros y en su pintura mural.

     Sarah Tisdall comparte este espacio en la Cámara de Diputados con el pintor Arturo Reyes Mata, quien presenta su exposición “Telas embarazadas”, en la que también critica la política de los gobiernos de México con sus desaciertos y masacres.

     Esta magnífica exposición será inaugurada oficialmente el martes 15 del presente mes a las 12:30 horas en el vestíbulo de la Cámara de Diputados de San Lázaro, con el auspicio de la Comisión de Cultura de la LX Legislatura de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión. Esta doble exposición permanecerá en el recinto legislativo hasta el 18 de abril. Después se podrá admirar mediante cita previa al Teléfono Celular 04455 2340 7926, para visitarla en la Calle Leandro Valle número 14, a un lado del templo de Santo Domingo, frente a la Fuente de la Aguilita, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. 

 

29
Mar
08

Perspectivas teatrales

María Teresa Adalid  

“La habilidad innata del poeta es la capacidad de ver metáforas” dijo Aristóteles, cualidad del teatro es poder otorgar significados a lo inexistente. El teatro exige presencia, habla de posturas, descubrimientos y del entorno social.  El ser humano se reconoce persona gracias a él y hoy día a pesar de la abulia para la difusión de la cultura, el teatro nos mantiene vivos. El teatro es la vida dice Peter Brook. A través de la elocuencia de algunos creadores del país, director, dramaturgo, actriz, algunos jóvenes, otros con amplia trayectoria, se reflexiona acerca de las coordenadas del espacio en nuestro presente:

 

 

1.-¿Cuál es la importancia del teatro en la vida social del país?, 2.-¿Qué haría para que el teatro tuviera más público?, 3.-¿Hacia dónde deben de  ir las políticas públicas en el teatro?.  Si tenemos más claro el conocimiento de nuestra realidad sabremos con más certeza lo que podemos alcanzar.   

 

 

  Alberto Villareal. Director artístico Artillería producciones en Arte  

 

 

1.-El teatro es un fenómeno necesario para todos los grupos humanos porque es una forma de reencontrarse con lo que nos hace ser personas. Es necesario porque el tipo de experiencia que brinda no es sustituible con ninguna otra, sigue siendo como dice Peter Brook la experiencia de enorme sencillez para devolverle lo humano propiamente a las personas. El teatro es una experiencia necesaria sobre todo ahora en un momento donde pareciera ser que los fenómenos tecnológicos comenzaran a sustituir el contacto humano, el teatro es aquél que brinda la otra opción, lo que nos permite seguir siendo gente y pensando como personas. 2.-Hacer un teatro más honesto, radical, divertido y abierto, el teatro normalmente no está a la altura de su público, la gente se aburre, siente que no encuentra lo que está buscando como experiencia. Es necesario encontrar una relación nueva con el teatro en México, una vinculación con nuestra sociedad, encontrar cómo el teatro interactúa con ello, lo refleja, cambia o lo alterna 3.-A la generación de una mayor infraestructura teatral, desbloquear algunos candados que existen para los espacios de pequeño formato que tienen las mismas regulaciones de los espacios de gran formato y no es lo mismo. Un espacio comercial tiene un fin redituable en tanto existen otros donde se está explorando algo artísticamente. La precisión de estos elementos ayudaría mucho más al desarrollo de una infraestructura cultural y también tarea de los creadores desarrollar las propuestas en sí.  

 

 

Miguel Flores, Docente y actor 

 

 

1.-Es una actividad hecha por los humanos para los humanos para que la gente se comunique y esté junta. Es un hecho que necesita el ser humano, aparte de distracción como conocimiento mutuo y compartir experiencias. 2.-Hacer buenos trabajos desde todos los puntos de vista; dramatúrgico, actoral y sobre todo, con muchos apoyos oficiales. También se trata de la información que va hacia afuera, por ejemplo, los teatros del CNA, cuando tienen espectáculos gratuitos, siempre están llenos y cuando se empieza a cobrar disminuye el auge, el problema es de las dos partes, por supuesto también es un problema económico. En lo que respecta a nuestro trabajo, es hacer bien las cosas y tener claramente para qué hacemos teatro. 3.-Tener proyectos teatrales específicos y enfocados hacia determinado tipo de público. Deberíamos tener compañías de teatro clásico del siglo de oro, contemporáneo, mexicano, etc, en ese sentido quienes se deberían de abocar a eso, sin duda, son las instancias oficiales que son la UNAM y el INBA, en ese tipo de políticas teatrales se podría captar mejor al público pues ya sabe qué es lo que quiere ver, se necesita difusión y estudio. 

Carlos Cobos, Actor

 1.-Aparte de brindar experiencias a nuestra cultura y la de los demás países, es el origen del hombre mismo, donde nace la expresión de formular lo que uno quiere hacer en la tierra, el teatro ha llegado a ser vital y es primordial mantenerlo vivo porque es la forma de comunicar lo que tenemos dentro, lo que queremos ser y llegar a ser. 2.-Involucrarnos todos los interesados en tratar de hacer un país mejor con un proyecto teatral, -que está difícil- así como se hacen grandes labores con propagandas para otras cosas, también se puede hacer con el teatro, hay gente que a lo mejor tiene la idea de que el teatro es elitista y caro, cuando no es así, en otros lugares y países la gente hasta hace fila desde mucho tiempo atrás porque el teatro se convierte en una necesidad, nuestra obligación es tratar de aspirar a eso. 3.-En provincia hay necesidades a priori que necesitan ser expresadas y también el apoyo para ellos es muy limitado, enfocar un cuestionamiento político para toda la república y también crear un programa de las necesidades para toda la gente, actores, público, etc, hay que tratar de extender el teatro a todos los rincones e interesar a la gente que está en el negocio de la política de nuestro país. 

Nora Manneck. Directora, Actriz

  1.-El teatro es un espejo de la vida y refleja lo que pasa en el país, Juan José Gurrola decía que cada nación y país tiene lo que se merece… lo dejo con este pensamiento… 2.-Hacer un teatro moderno y llevarlo a las zonas urbanas, introducir a la educación la expresión a partir del teatro, estamos carentes de un techo cultural serio. Es importante cubrir el origen del teatro como fenómeno desde los clásicos griegos hasta ahora, pero también apostar por el teatro como reflejo de la sociedad de hoy, hacer teatro a partir de las circunstancias que nos aplastan. México es un espejo hacia el exterior, la pregunta es con qué tipo de trabajo nos mostramos hacia el mundo, yo creo que hay mucha temática que puede ser interesante.  3.- Hay una gran diferencia entre el teatro comercial en México y el teatro con producción independiente donde hay que cobrar para recuperar lo invertido. El actor serio y profesional debe de ser pagado por su trabajo, se necesita apoyo institucional, llevar el teatro a la calle, y no pensar que el teatro sólo se puede dar en las salas, falta publicidad, si nosotros tuviéramos la misma cantidad y dinero para promocionar el teatro como se promociona el alcohol o el cigarro sería otra cosa. Necesitamos organización y confianza, el teatro es un lugar donde uno debe de ser capaz de expresarse libremente y despertar a la sociedad. 

 

 

Eduardo Donnovan Santos. Director compañía independiente JADEvolucion-arte. 

 

 

1.- El ser humano tiene la necesidad de relacionarse, de vivir en sociedad y esta sociedad necesita de un desahogo, de un reflejo, un espacio en donde pueda ver su realidad; que exista la catarsis y el escarnio. El único lugar que reúne estas características es el teatro, ese lugar maravilloso que nos da la oportunidad como sociedad de comunicarnos, reflexionar y…¿por qué no? solucionar.2.- Se necesitan cambiar muchas reglas, estructuras políticas, dar un giro de 360 grados a las normas que rigen el teatro en nuestro país. Necesitamos evolucionar.3.- A las verdaderas necesidades de las artes escénicas…que estas políticas no beneficien solamente a un grupo selecto, sino que se busque apertura, apoyar y difundir a las diferentes compañías artísticas que existen en el país. Romper con los privilegios, con los “dedazos” o “compadrazos”; un verdadero interés tanto de las instituciones como el público por el arte y cultura en México.       

 

 

17
Mar
08

Bukovsky-Chinansky: la indecente narrativa escénica

 Oswaldo Valdovinos Pérez

La vivencia, la anécdota recurrente -siempre cambiante según el estado del narrador, siempre innovadora en la medida de la sutileza en los detalles-; la capacidad de hilar una historia tras otra, aunque no tengan nada que ver entre sí; la realidad trastocada por la semántica y la fuerza de la palabra enunciada como vehículo de reinvención, de burla, de  sátira personal, de desparpajo lingüístico, de ironía como forma de enfrentar los descalabros cotidianos; pero sobre todo las ganas de contar algo, de hacer de lo intrascendente, a fuerza de voluntad y de palabras, un hecho extraordinario, un motivo por el cual vale la pena seguir adelante aunque la vida sea una verdadera patraña y todo esté del carajo y se derrumbe en un entorno cada vez más desencantado, es uno de los aspectos imprescindibles cuando se trata de sacar lo mejor (o lo pero según se quiera ver) de sí.   Porque, ¿acaso no es mejor sucumbir ante la propia miseria que ser una persona “normal” en una sociedad tan “normal” como un tumor en el cerebro, una enfermedad venérea en un eunuco, una pandemia de peste negra en pleno siglo XXI o un caníbal en una comunidad vegetariana? Claro que esa sociedad tiene su precio y para integrarse a ella han de seguirse ciertos parámetros más o menos sencillos de cumplir cuando se sabe acatar las normas sin chistar: la simulación es la regla, la mentira lo cotidiano, las apariencias lo más importante, las sonrisas huecas y la zalamería el lenguaje diario, las mentiras lo verdadero, el empoderamiento de la palabra el mejor medio para apropiarse de la verdad absoluta… en fin, la paradoja como el discurso casi oficial.  Claro, habrá que renunciar a la necesidad de gritar en medio de la calle (por aquello de las faltas a la moral) todas aquellas estupideces cometidas en nombre de la cordura, de las buenas conciencias, de los atropellos a la razón y las vejaciones al sentido común; habrá que cerrar los ojos para no ver lo grotesco, la mediocridad y el conformismo del hombre común. En pocas palabras, habrá que a alinearse para no ser tildado de inadaptado y lacra social, como un tal Chinansky (personaje de uno de los escritores estadounidenses más provocadores del siglo XX: Charles Bukovsky), quien por medio de los artífices teatrales y en una adaptación muy bien lograda de Adrián Vázquez en su obra No fue precisamente Bernardette. Anécdotas sin pudores ni reticencias de un hombre indecente, logra colarse hasta los escenarios del siglo XXI para demostrar que la estulticia siempre necesita de personajes que no tengan pelos en la lengua para decir las cosas tal y como las perciben.  A partir de tres relatos: En el hipódromo, Deje de mirarme las tetas, señor, y No fue precisamente Bernardette, Adrián Vázquez, quien también actúa y dirige, logra crear un personaje consistente, sólido, vivo, tanto a través de la narrativa de Bukovsky, como desde una perspectiva completamente teatral, caracterizado por su buen trabajo actoral, quien, con un escenario vacío y el apoyo de una iluminación enfocada a crear los ambientes indispensables para cada especio escénico, se enfrenta al público con la mejor herramienta que puede tener un actor: su capacidad interpretativa. De este modo se explica que él solo sea capaz de interpretar a casi una decena de personajes distintos en un monologo ágil, divertido, lleno de una ironía y un humor ácido que dejan ver la esencia de Bukovsky como de Chinansky, en una dualidad en la que resalta el balance entre el valor de la palabra, así como el trabajo escénico tanto del actor como del director.  Si bien es cierto que Bukovsky por sí solo es capaz de lograr un entendimiento cómplice  con el lector que va más allá de una lectura superficial para leer entre líneas lo visceral, Chinansky como personaje teatral evidencia que dicha complicidad también es posible en un espacio efímero, donde durante poco más de 90 minutos las limitantes de la cordura y las formalidades son intrascendentes por la propia naturaleza del hecho teatral; 90 minutos que puede ser mucho tiempo para un monólogo, pero que en este caso en particular se pasan con la mayor ligereza.  Así pues, más allá de las tres anécdotas de Bukovsky-Chinansky, historias, cabe decir, divertidas, llenas de un humor espantosamente ácido, con personajes igual de absurdos y cotidianos como puede ser el propio Bukovsky (una mujer encontrada nuevamente por casualidad, y además desesperada; un jockey perdedor convertido por azares del destino en una esperanza tangible; y el propio Chinansky como un ente lúbrico con una capacidad imaginativa desbordante); con una fuerte carga sexual dos de ellas y de un sentido irónico hasta la médula la otra; con una irrealidad con bastante sentido si se ve desde la perspectiva del hombre desencantado pero no por ello obligado a permanecer indiferente, No fue precisamente Bernardette es una puesta en escena bastante inteligente, divertida, con un fuerte compromiso del equipo escénico que vale mucho la pena ver.   No fue precisamente Bernardette. Anécdotas sin pudores ni reticencias de un hombre indecente, de, con y la dirección de Adrián Vázquez, se presenta los martes en el teatro La Capilla a las 20:00 horas.

23
Feb
08

Sensacional de maricones: las bondades de lo sentimentaloide

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Sisi Casas

 La tradición de las historietas sentimentaloides es una de mucho arraigo en la sociedad mexicana. Desde la década de los 50 y 60 con la historieta por antonomasia Lágrimas y risas se inicia una serie de publicaciones que se mantuvieron y evolucionaron en concordancia con los tiempos.  Algo común por esas épocas era que, como señalan José Antonio Olvera y Humberto Tapia, en el artículo “El cómic mexicano, especie en extinción”, publicado en Etcétera en julio de 2003, “en el puesto de periódicos se exhibía el nuevo número de Lágrimas y risas, donde la historia de un tipo que era conocido como “El canalla” adornaba las páginas de tono sepia de la publicación. Se trataba de un individuo malo como pocos, de mirada intensa y desafiante, golpeado por la vida y dispuesto a vengarse de todos aquellos que le habían jugado a la mala”, características básicas que dieron pie a los melodramas televisivos y que hasta la fecha son las imperantes en la narrativa de este tipo de publicaciones. Así, “la historieta mexicana se convirtió en la fuente de lecciones de vida a seguir. Los virtuosos triunfaban al final, los malosos recibían su castigo ejemplar, hasta los rateros se redimían”. Posteriormente, en los 70, “en los puestos aparecieron El libro vaquero y El libro semanal. El primero era una suerte de recreación del viejo Oeste con nombres gringos, mujeres fatales y argumentos inverosímiles. El segundo se centraba en las historias de amor y desamor, traición…”  Sin embargo, para los 80, con toda una industria televisiva apropiada de los melodramas hubo un cambio un más radical, “…un furor de historietas plagadas de aventuras de choferes, galanes y, sobre todo, de mujeres con voluptuosos cuerpos en busca de relaciones sexuales con todo aquel que se los proponga. El especial de choferes, traileros, luchadores y demás… joyas de una corriente de historias que en ocasiones rayan en la pornografía.” Así pues, con toda esta tradición latente detrás y muy bien arraigada en un sector importante de la población citadina, se reestrena en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico la puesta en escena Sensacional de maricones, de Luis Enrique Gutiérrez, bajo la dirección de Boris Schoemann, con las actuaciones de Alejandro Morales (Jaimito), Juan Carlos Vives (Juan Eleudoro Castro y Castro) y Mahalat Sánchez (doña Mariana Bribiesca).  Cabe mencionar que el montaje toca todos los clichés posibles de las historietas semanales con temática sentimental: el ser de clase humilde (Jaimito), campirano, que desde su infancia sufre vejaciones y discriminación por su condición homosexual y que, ingenuamente, cree que al irse a la ciudad resolverá todos sus problemas (incluida su homosexualidad), sin saber que al llegar a la gran urbe y contratarse como “chacho” se enamorará perdidamente de su patrón (don Juan Eleudoro Castro y Castro), amor que, a pesar de su pureza (no obstante que Jaimito desea con todas sus fuerzas estar en los brazos de su patrón, sabe de antemano que es un amor imposible “por la diferencia de clases”),  por supuesto será impedido por la malvada doña Marina Bribiesca, esposa de Don Eleudoro. Sobra decir que la historia finalmente tendrá un desenlace donde todo se vuelve contra el protagonista. Si bien la trama es consabida de antemano, cuenta con elementos que la hacen divertida en lo general: la caricaturización de los personajes muy al estilo de las historietas (de ahí la justificación de su falta de complejidad como personajes dramáticos), la escenografía (un baño con dos escusados y una ventana superior que sirve para enmarcar a los personajes como si estuvieran encerrados en “cuadros”) bien enfocada en retratar escenarios típicos de estos libelos, y sobre todo una dirección muy dinámica e hilarante que aprovecha de buena manera las posibilidades de lo absurdo de las situaciones. De ahí que buena parte de la narrativa escénica (muy en boga de unos cuantos años a la fecha) se sostenga precisamente por esto último, pues, por ejemplo, aunque la acción trascurra al interior del retrete, hay una movilidad de los actores que sostienen el ritmo de la obra hasta llegar al punto culminante: la escena cuando los tres personajes parodian diversas piezas clásicas.  Sin embargo, de este punto en adelante la obra se torna un tanto pesada por la constante reiteración en los diálogos y situaciones (característica presente en otras obras del autor como Las chicas del 3½  floppies u Odio a los putos mexicanos) que sólo alargan la trama de una manera innecesaria por el abuso, paradójicamente, de la palabra y los excesivos gags, que sin bien son divertidos, al ser tan constantes (casi casi como un compendio) pierden efectividad, a pesar de la buena dirección de Schoemann. Sensacional de maricones se presenta los miércoles las 20:30 horas en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.