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23
Feb
08

Alan Stark, la Danza desde El Renacimiento hasta el Barroco

Ana María Longi 

 Alan Stark nacido en Inglaterra, con 42 años de trabajo en México es investigador de la Danza Histórica desde 1970 y antes pasó muchos años recopilando danzas y bailes en España. Ha recibido numerosos reconocimientos a nivel nacional e internacional, entre ellos, Medalla y Diploma del Homenaje Una vida en la Danza de CENIDI-DANZA, INBA. Reconocimiento por 30 años de investigación en la historia de la Danza (SOMEC/Vitars), Reconocimiento por su contribución a la Danza en México de la Escuela Nacional Preparatoria y Medalla de Mérito y diploma II Forum Mundial de la Danza (CIAD Confederación Interamericana de Danza, entre muchos otros.Asimismo, mediante su trabajo, metodología, disciplina y entregado amor a la Danza, el Maestro Stark, ha colaborado intensamente a la cultura del país, pues su labor diaria como Maestro y distribuidor de lo que hasta la fecha se ha logrado reunir en todo el mundo sobre el infinito tema de la Danza desde El Renacimiento hasta el Barroco, convierte a México, en un país líder de temática cultural tan encumbrada. 

“Cuando llegué a México –observa el intelectual-,  hace 42 años, mi mayor interés en la investigación de la Danza fue de los cuatro diferentes aspectos de la Danza Española: Danza Regional, Danza Clásica, Escuela Bolera y Flamenco. “Pero siempre me preguntaban sus orígenes, agrega Alan Stark, y porqué había diferentes reminiscencias en el vestuario de distintas épocas históricas. Para ayudar a contestar mis preguntas, empecé a buscar libros sobre las Danzas de las Cortes Europeas y también busqué contactos con investigadores de la Danza Histórica”.  

Aseveró el entrevistado a UNOMÁSUNO, que con el tiempo, ha montado una colección de libros,  fotocopias de manuscritos y material sobre el vestuario de época. “Tuve la suerte en un curso en los Estados Unidos de conocer a cuatro de las investigadoras más importantes en esta materia. Una de ellas, por casualidad, la había conocido en Londres hace muchos años, a raíz de una presentación que mi esposa y yo dimos de una danza del Renacimiento que nos enseñó una de mis alumnas de Baile Español. Esta señora no estaba contenta con la investigación en Londres en ese momento y pensaba que nosotros podríamos presentar la danza correctamente bajo su tutela. A raíz de nuestra presentación la maestra Wendy Milton decidió formar un grupo de danza histórica en Londres y después en Nueva York siguió la investigación sobre todo de la Danza Barroca, y nos dio mucho gusto volver a encontrarnos en ese curso de Danza en los Estados Unidos”. 

Explicó que otra de las Maestras de ese curso, fue la Doctora Ingrid Brainard, quien fue la persona que más le ayudó “con material y con clases en las distintas ocasiones que me visitó en México. Ingrid fue la experta en las danzas de Francia e Italia del siglo XV hasta el XVII”. Gracias a estos contactos y el  siempre creciente colección de material, empezó, recuerda el historiador, la invitación del Instituto Nacional de Bellas Artes, de impartir clases para que los bailarines supieran de los antecedentes de la Danza que ellos actualmente estaban haciendo. De esa manera formó diferentes grupos que presentamos los resultados de mis investigaciones con vestuario de época y en muchas ocasiones con música en vivo, ya que había un creciente interés en la música de esas épocas. 

 “Conforme yo daba a conocer mi proyecto, recibía invitaciones a las escuelas reconocidas como CENIDI DANZA, ISSSTE Cultura, Escuela Superior de Música INBA, el Conservatoria Nacional de Música, Escuela Nacional de Música (UNAM), Academia de Danza Mexicana, Escuela Nacional de Danza “Nellie y Gloria Campobello”, Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, Escuela Estatal de Danza San Luis Potosí, Instituto Potosino de Bellas Artes, Escuela de Danza de Bellas Artes de Mérida, Escuela Nacional de Danza Folklórica, Colegio Nacional  de Danza Contemporánea Querétaro, Centro de Investigación Coreográfica, Facultad de Danza Universidad Veracruzana, Escuela Superior de Arte deYucatán.Además, he montado danzas para la Opera en Bellas Artes, tres obras dirigidas por Xavier Rojas, dos coreografías para el Ballet Folklórico de la BUAP y el Ballet Folklórico Mexicano y montajes para diferentes obras de teatro como Molliere, Sabina Berman, Monstruos y Prodigios de Jorge Kuri, Relaciones Peligrosas en Teatro de las Artes y recientemente la Opera Dido, Liliana…¡Ah! Y también Aeneas, dirigido por Lezcek Zawadka y Eduardo García Barrios.. 

¿Cómo resultaron sus experiencias profesionales de 2007 a la fecha? 

“Estuve invitado a participar en un Congreso en Buenos Aires e impartir un curso en la Facultad de Danza de la Universidad de Chile en 2007; pero mucho más atrás, es decir de 1979 a 2006, mi trabajo como conferenciante ha sido imparable, pues en una gran suma de instituciones públicas y privadas de toda la República, Estados Unidos y Canadá, he manejado temas tan especiales e importantes como los diferentes manuscritos que he investigado y últimamente me he concentrado más en la historia de la Danza en la Nueva España”. 

En cuanto a sus publicaciones, ¿en qué forma han sido aprovechadas para las nobles causas de la cultura dancística y de que manera éstas han trascendido al interés educativo de otros países? 

En 1991, se publicó un artículo mío para la Society of  Dance History Scholars; en 1994, un artículo de mi autoría sobre la Investigación de la Danza en México, se llevó al Congreso on Research in Dance CORD USA; en 1998, manejé un artículo sobre Danza en México durante la Época Virreynal para la Revista CAIRON de la Universidad de Alcalá de Henares, España; y en varias ocasiones entregué artículos para World Dance Alliance. 

Maestro Alan Stark, usted ha dedicado una gran parte de su vida, al estudio de una disciplina no común ni corriente, que en muchos casos no ha contado con el aprecio y la importancia que merece. Podría aclararnos ¿por qué le fascinó esta rama del conocimiento cultural? ¿qué lo movió a la investigación y cuáles han sido sus más grandes compensaciones a tantísimo esfuerzo de investigación, trabajo teórico y práctico de la Danza del Renacimiento hasta el Barroco? 

“Cuando miro para atrás, veo tantos momentos emocionantes con nuevos descubrimientos, con aportaciones de colegas en otros países que me han ofrecido su apoyo y me acuerdo de los distintos cursos cuando los alumnos han disfrutado de esta diferente manera de acercarse a la danza. Tanto en México como en el extranjero, he gozado con las reacciones del público en mis conferencias y presentaciones de esas maravillosas danzas de época. Agradezco toda la información que he logrado reunir que fue un regalo para mí pero algo que he podido ofrecer al público en general y a los muchos alumnos que han participado en mis cursos. Actualmente, tengo un nuevo reto. Estoy enseñando a una generación de jóvenes quienes espero puedan ser la nueva generación de investigadores para que toda la investigación que hemos manejado durante tantos años.       

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02
Dic
07

Francisco Rosas: “Bailarín del cielo y de la tierra”

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Joven, esbelto, ágil, breve de estatura, Francisco Rosas se ha convertido en una de las figuras imprescindibles dentro del Taller Coreográfico de la UNAM, dirigido desde hace 37 años por Gloria Contreras

Ana María Longi

Semana a semana, en las salas universitarias Miguel Covarrubias y el Teatro de Arquitectura Carlos Lazo, las cámaras de magníficos fotógrafos, sorprenden a Francisco Rosas suspendido entre el cielo y la tierra. “Ese joven, explica el crítico de danza español Ramón Miraval, tiene una versatilidad extraordinaria. Es como bien podría llamársele, un bailarín del cielo y de la tierra, porque su cuerpo tiene sumado en sí mismo, toda la amalgama justa de peso y medidas para hacer lo que quiera en el escenario. Es decir, no le falta ni le sobra nada. A lo largo de mi carrera, he visto espaldas muy anchas que no permiten emprender elevaciones elegantes, porque los vence la ley de la gravedad. Los hay también muy anchitos o de vientres voluminosos, cuyos perfiles no les permite ser candidatos ni a los giros, ni a los saltos ni a los llamados arabesques. Y bueno, pues creo que a Francisco Rosas, le favorece todo: cuerpo, amor por la danza, seriedad, talento, y responsabilidad para trabajar. Que lo aproveche hombre, que lo aproveche…” 

¿En qué consistió la propuesta de trabajo profesional recibida recientemente?

“A manera de golpe del destino, me relacioné amistosa y dancísticamente con una pareja extranjera de esposos bailarines que viven con gran plenitud su vida profesional. Ambos me invitaron a integrarme con sus trabajos coreográficos, y tuve la suerte de recibir su aprobación total. Y bueno, ellos son unos artistas con mucha experiencia, con muchos proyectos por delante y creo que voy a emprender una experiencia muy interesante a nivel coreográfico. Un campo que lo he experimentado en la práctica, pero no en la creación, y que implica una extraordinaria experiencia. La misma que quiero lograr cuando me encuentre ahí, dando el salto que me he propuesto. Ojalá y en este campo, también logre mis propósitos. Lo importante es que ya sé que es ser un bailarín disciplinado. Y yo me encuentro simplemente en lo mejor. En el Taller Coreográfico de la UNAM, donde el intérprete tiene que integrarse con toda su alma a la música, tal y como nos lo ha enseñado nuestra querida Maestra Gloria Contreras, quien también es una musicóloga consumada”.  

 ¿Cuáles son sus sentimientos hacia el Taller Coreográfico de la UNAM?

“En primer lugar, de un profundo agradecimiento. Yo he vivido día tras día y durante 14 años la vivencia dancística más increíble de mi vida. Nuestra maestra Gloria Contreras, nos muestra el camino físico y espiritual de la danza clásica y contemporánea, con toda la entrega, magia, perfección, amor, sacrificio, belleza y elegancia, de la que ella es capaz todos los días. Mire Ana María, la Maestra Gloria Contreras, directora desde hace 37 años del Taller Coreográfico de la UNAM, es una dama que afortunadamente conoce la manera de proyectarnos no sólo sus vastísimos conocimientos y cultura, sino toda esa energía pasional de la que es capaz al crear una coreografía. Por ejemplo, la Maestra Gloria Contreras jamás se cansa, jamás está triste, enferma, desganada o débil. De ella sólo se puede extraer vida. Vida purísima. Vida pasional. Energía. Fuerza. Esfuerzo. Amor. La Maestra trabaja sus coreografías, conociendo absolutamente todos los secretos del escenario. A la Maestra Gloria no se le va una. Las medidas del escenario en relación al movimiento, a las luces, a la música, al primero y último espectador de nuestro teatro, están matemáticamente calculados. La perfección, la nitidez, la limpieza, la purificación de todo cuanto existe a su alcance, es su labor cotidiana. Es decir, pan comido. Pero un pan comido, que nadie, nadie, fuera de ella lo puede lograr con tal calidad. Y luego, como si esto fuera poco, la Maestra Gloria, realiza una labor educativa interesantísima, pues ella misma recibe a todo el estudiantado universitario y de la gente que va pasando por la calle, en su teatro. Ahí les proporciona una minuciosa explicación de las temáticas de cada ballet dentro de una didáctica, cariño y paciencia asombrosos. A eso se debe que sea tan famosa a nivel nivel nacional e internacional y que ella, realmente ha logrado y esté logrando la auténtica cultura popular dancística de alta calidad para el pueblo de México”.   

Pero y usted, ¿Cómo se siente en el escenario? ¿En qué consiste su versatilidad?

“Mire Ana María, cuando atravieso las piernas del escenario, vivo, de inmediato, una transformación casi virtual. Y lo digo, porque simplemente o soy más yo que nunca, o, por el contrario, dejo de ser yo, para abrir todas las compuertas energéticas de mi cuerpo, a la música. Se lo puedo jurar, señora, que mi cuerpo se convierte en espíritu puro. En esos momentos, ya no siento mi carne, ni mis huesos ni mi peso corporal, soy como una energía viviente fundida a las músicas que me han tocado en suerte interpretar. Y, en cuanto a los personajes, una serpiente, un obrero, un guerrillero, un príncipe, un amante, un vagabundo, un hombre perverso, un brujo del bosque o un fauno, simplemente, soy eso en ese momento. Mi identidad desaparece. Dejo de ser dentro del tiempo y el espacio el hijo de mi madre, para transformarme en un ser inmortalizado por la historia y devorado por la música. La Maestra Gloria, siempre nos está aconsejando que nos enteremos del mundo a través de la literatura, los periódicos, el cine, el teatro, la escultura, la arquitectura o publicaciones tan especiales como las caricaturas. Y esto es, porque la maestra quiere lograr en nosotros la perfecta euritmia: Cuerpo sano en Mente sana. El alimento, explica nuestra dama coreógrafa, “no sólo debe ser material para nuestro cuerpo sino también espiritual para nuestra mente y pensamiento”.   

  Y bueno, para usted ¿qué es la música?

La música, es una diosa que está casada con el movimiento. Y por esta razón es una sola, bella, celestial e indispensable. La música es un regalo de los dioses. Creo que no hay una música mejor que otra. Sólo son diferentes. Dentro de mi carrera, me he propuesto interpretar con el mismo amor y respeto a un Stravinsky, a un Bach, a un Stravinsky; que una pieza de Daddy Yanqui, Led Zeppellin, Elvis Presley, José Pablo Moncayo, Silvestre Revueltas, Manuel M. Ponce, Pérez Prado o Arturo Márquez, compositor del danzón número 2”.  

¿Cómo ha soñado su vida dancística para el futuro?

“De una manera muy integral. Pues conociendo a fondo la vida de un bailarín, creo que si me transformo algún día en un coreógrafo, voy a entender qué es lo que necesita un intérprete para extraer de él todo su espíritu y talento. Yo no quiero adelantarme al futuro, pues soy una persona de convicciones simples. Es decir. El trabajo es lo único que cuenta. La lucha diaria. El aprendizaje persistente que es el único que nos conduce a la seguridad de los ideales. No soy muy afecto a las fórmulas mágicas. Mi vida de bailarín se ha desenvuelto sólo de esta manera. En la dureza. Tener disciplina y vivir el futuro haciéndolo. Caminándolo. Emprendiéndolo. Con tus piernas, con tus brazos, con tu torso, con tu cabeza, con todo tu ser”.